sábado, 31 de diciembre de 2011

Lo que voy estudiando de los nefastos anarquistas españoles.

La ideología anarquista pretendía la libertad personal absoluta mediante la eliminación de todo gobierno organizado. Rechazaba cualquier acción política que no fuera directamente revolucionaria en orden a conseguir una “tábula rasa”. Sus instrumentos fueron la acción directa terrorista y la huelga general revolucionaria.

La autoridad jerárquica y la riqueza privada habrían de ser reemplazadas por asociaciones libres de trabajadores que libremente se federarían. La igualdad se conseguiría cuando todos los hombres, adecuadamente instruidos, sean conscientes de que nadie puede ser libre y feliz a menos que todos gocen de la misma libertad y de las mismas oportunidades; esto sería la quimérica fraternidad universal.

La revolución libertaria abomina de los sentimientos nacionales y especialmente de la tiranía que impone el pensamiento clerical y los mitos en que funda el orden establecido por el estado y las clases altas para someter al pueblo. La ausencia de toda coerción y jerarquía le hace eliminar la instrumentación del hombre como policía y como militar y por supuesto, el sometimiento a ellos.

Sólo la incultura en que vivía la nación española en los inicios del siglo XX, pudo hacer que germinaran estas ideas en una parte significativa de la población española. Y sólo un vacío de poder como el que originó el Movimiento del 18 de julio, propició que se enseñorearan de la calle, matando, destruyendo y quemando tanto (llegaron a vanagloriarse en agosto de 1936 que gracias a las huelgas revolucionarias –que todavía mantenían- habían propiciado la guerra, que era una oportunidad de lucha final) Al final, marcando el record absoluto de utopía, entraron a formar parte del gobierno republicano en la guerra con una ministra: Federica Montseny.

PD.Mi recién descubierto y muy admirado Hemingway tenía esta impresión de los anarquistas, y tal como está esto escrito, no es una invención: o lo vio o se lo contaron.
Se pusieron en marcha a lo largo de la trinchera menos profunda, abierta tras la cresta de una colina, y Andrés sentía que le llegaba en la oscuridad el olor de excrementos depositados por los defensores de la colina en torno a los helechos de la cuesta. No le gustaban aquellos hombres que eran como niños peligrosos, sucios, groseros, indisciplinados, buenos, cariñosos, tontos e ignorantes, aunque peligrosos siempre, porque estaban armados. Él, Andrés, no tenía opiniones políticas, salvo que estaba con la República. Había oído hablar a veces a aquellas gentes y encontraba que lo que decían era con frecuencia muy bonito, pero no los quería. <<La libertad no consiste en no enterrar los excrementos que se hacen -pensó-. No hay animal más libre que el gato; pero entierra sus excrementos. El gato es el mejor anarquista. Mientras no aprendan a comportarse como el gato no podré estimarlos>>
 ERNEST HEMINGWAY ¿Por quién doblan las campanas?

Rodrigo Rato 2,3 millones de euros.

La banca española va mal. Tiene mucho dinero prestado a gente que no se lo devolverá (y eso lo sé yo bien porque me dedicaba a embargar a los que no pagaban) Para evitar un crack en cadena como el que sale en la película Mary Poppins, los estados han dado dinero a estos bancos. Dinero público que empeora nuestros déficits. Además el Banco Central Europeo les prestó recientemente al 1,5 %  dinero que pueden recolocar comprando deuda pública al 3 ó 4 %. Por si fuera poco, las "pequeñas" comisiones no cesan de subir, autorizadas por el Banco de España.

Mientras tanto, estos señores se reparten el dinero con arreglo a su alta dignidad. ¡qué estúpido y antieconómico sería para el Señor Rodrigo Rato cambiar los menos de 100.000 euros al año que gana un ministro por los 2,3 millones que le paga esa empresa semipública! Poruqe este magnate fue nombrado, más o menos por Esperanza Aguirre presidenta de la Comunidad de Madrid.
Es una vergüenza, yo no tengo mi dinero en Bankia. No quiero saber lo que cobra el presidente de la Caja donde yo lo tengo, pero es tal mi rabia que, si pudiera, me  llevaría mi dinero a guardarlo debajo de un colchón.

martes, 27 de diciembre de 2011

Benito Cañadas, padre. (el hombre que se fue a la guerra con un pico y una pala)

Yo soy amigo de Benito Cañadas hijo, el otrora famoso alcalde comunista de Santa Cruz del Valle(1), y gracias a él tuve en mis manos este carnet.



Benito Cañadas padre, sabiendo que la Guardia Civil de Arenas de San Pedro se había sublevado contra la República y estaba tomando los pueblos para destituir los ayuntamientos y colocar en su lugar gestoras de afines al Movimiento, quiso oponerse. Junto a otros republicanos con su pico y pala hizo un hoyo en la carretera de Santa Cruz del Valle para impedir que pasara la camioneta que venía con los guardiasciviles y falangistas. Pero pasaron, y a consecuencia de aquella resistencia y tres tiros de escopeta de caza que no hirieron a nadie, se llevaron a diez o doce pajareros (2) detenidos a la prisión de Arenas de San Pedro.

Arenas y todo el Valle del Tiétar (incluido nuestro Barranco)  serían reconquistadas por los “rojos” una semana después: el 30 de julio de 1936.

Durante el mes de agosto los izquierdistas, que ya tenían armas traídas de Madrid, subieron a defender el Puerto del Pico. Benito Cañadas, que ya sabía que su mujer estaba encinta, no se inhibió de ir a la lucha. Pero cuando vino el Regimiento Farnesio desde Valladolid, los campesinos milicianos ya no resistieron más.

Todos los que habían tomado las armas sabían (y los que lo ignoraron fueron fusilados) que si se quedaban en sus pueblos acabarían tiroteados en el paredón del cementerio o en alguna cuneta. Y Benito huyó, por necesidad o por convicción, a seguir luchando.

De derrota en derrota calcularía que en febrero del 37 habría nacido su hijo o su hija (entonces no había manera de saberlo con anticipación). Sin noticias, seguro que no querría torturarse con la idea de si a su mujer la habrían violado los moros o los cristianos, si la habrían fusilado (mataron varias mujeres en el Valle), o si sólo la habían vejado o pelado, u obligado a ingerir aceite de ricino. (En el propio Santa Cruz del Valle una mujer abortó a consecuencia de esta tortura).

Mientras tanto, de batalla en batalla, de derrota en derrota, Benito Cañadas García miraría a los niños y a las niñas y a sus madres; escucharía dolorido relatos espeluznantes de refugiados de otras tierras, y la propaganda y excitaciones al valor para defender a nuestras mujeres de los moros o de esos “hombres de verdad” que hablaba Queipo de Llano en sus arengas radiadas.

Mientras tanto luchaba por conservar la vida, sin saber nada de su familia en casi tres años.

Terminada de perder la guerra en tierras valencianas, imagino a este hombre desarmado volver andando (era su obligación, por el camino más recto, parando en todos los cuarteles de la guardia civil a que controlaran su paso) a su pueblo para presentarse ante las autoridades. Debía hacerlo antes incluso de ver a su familia. Aquí, en Santa Cruz,  le tomaron declaración, invitándole a que colaborara delatando a alguien. Y tuvo cárcel. Y sobrevivió al cautiverio, que muchos no superaron, porque ya había visto a su hijo, tan parecido a él. Más tarde fue excarcelado y tuvo que pasar controles como este.





Después de la cárcel Benito Grande pudo plantearse respirar un poco de vida y traer otra criatura al mundo: Charo, dos lustros más joven que Benito Chico, diez años que  nunca pudieron jugar como niños, los que la guerra y la posguerra habían robado a tantas familias, afortunadas sólo por haber sobrevivido.





(1)   Fue alcalde con mayoría absoluta por la Candidatura Obrera Unitaria, Partido Comunista e Izquierda Unida, cinco legislaturas. En la sexta, de 1999 empató a votos con el PP y la inocente mano de la Jueza de Arenas de San Pedro desempató a favor del Partido Popular.

(2)   Uno de los gentilicios de los de Santa Cruz del Valle es “pajareros”

viernes, 23 de diciembre de 2011

Resulta que yo vi a alguien a quien había visto Hermingway



Últimamente travieso una impotencia para corregir mi libro. Me da vértigo abrir los documentos, reformar párrafos, eliminar datos que me costó mucho conseguir, pero que entretienen y no aportan demasiado. En varios momentos he pensado que lo mejor sería borrar todo y escribirlo de nuevo, porque empecé a redactar (a limpio y no en fichas, como debiera hacerse) la historia hace cuatro años y los párrafos se han ido llenando de más contenido, pero también de  sobreabundancias, de repeticiones y de contradicciones. Quizá lo mejor sea despejar todo de escombros y edificar de nuevo con un esquema claro y con mejores cimientos, porque ahora, que lo sé casi todo, escribiría con mucho más conocimiento que cuando empecé, que sabía muy poco.

Pero me da mucha pereza. También se me ha metido en la cabeza que debiera ir al Centro Documental de la Memoria de Salamanca, (al famoso Archivo de Salamanca) pues parece que puede haber algo en documentos nuevos que han traído. Quizá debería ir a Villafranca de la Sierra (40 + 40 Km.) donde puede que viva aún un hermano de dos fusilados.

En el fondo busco pretextos para no acabar. Por eso me dedico a leer, aunque sean libros que no me van a aportar datos para mi historia.

Dejé sin terminar a Emilio Romero. Tenía sin leer en casa ¿Por quién doblan las campanas? y lo he comenzado. Me está gustando. Hace mucho tiempo vi la película, de la que sé por cultura general que protagonizaron Gregory Peck e Ingrid Bergman. No me acuerdo de nada y es una ventaja, porque prefiero poner la cara de Humprey Bogart al protagonista Robert Jordan. La primera sorpresa en las cincuenta páginas es que un protagonista secundario mandó disecar un águila a un taxidermista de Ávila.

El tarxidermista era un viejo que yo conocí y que podía apellidarse Guerras. Tenía su establecimiento en el Mercado Grande de Ávila. Exhibía un escaparate muy curioso con todos los “bichos” pero yo de niño entré en su establecimiento varias veces.

Resulta que mi intrépida e hiperactiva madre aprendió por su cuenta a disecar, y le compraba ojos de cristal con el que competía y trataba de arrancarle consejos a este profesional. Por eso hace treinta y cinco o cuarenta años entraba en aquel establecimiento fantasmagórico y me impresionó, puede que como a Hermingway, otros treinta y cinco años más atrás.



Había cornamentas de ciervo que había cazado yo en los altos de la sierra y había un águila disecada por un disecador de Ávila, con las alas extendidas y los ojos amarillentos, tan verdaderos como si fueran los ojos de una águila viva.

Ernest Hermingway

¿Por quién doblan las campanas?





PD. También puede que fuera el Águila disecada que había en el antiguo bar “El Águila de Gredos” en el mismo “Mercado Grande” justo enfrente del establecimiento del disecador.
Me hice esta foto con disparador automático en el año 93, y usé de atrezzo los restos de la actividad disecadora de mi madre que quedaban por ahí.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Emilio Romero, autor de “la paz empieza nunca”.



Emilio Romero nació en Arévalo, y ya en vida, tenía allí una gran avenida a su nombre. Debo mucho a esa ciudad. De no haber ganado el premio de su Cámara de Comercio, no habría encontrado causa suficiente para iniciar este blog, que es algo que me gusta hacer. Fue, además, un dinero; pero sobre todo, el llevar a mis padres a la ceremonia de entrega del cheque y ver la cara de mi madre, orgullosa de mí.

También fui con “objetivos militares” de mi guerra civil. En el Regimiento Farnesio o en las “banderas de Falange” que ocuparon el Barranco de las Cinco Villas iba gente de Arévalo, en el Barranco los recuerdan bien porque algunos de ellos –me dicen- asesinaron gente. Tengo un documento en el que se solicita al Ayuntamiento de Santa Cruz del Valle, “una bandera que cojimos a los rojos” para exhibirla como trofeo en la sede de la Falange en Arévalo. Mi objetivo fue también indagar en el acto de entrega, por si alguien podía llevarme a algún viejo (como mínimo de 92 años) de los que ocupó el valle, pero no conseguí nada.

El pasado jueves, en el rastrillo de Béjar, cayó en mis manos el libro La paz empieza nunca, que fue premio Planeta en 1957 y al hojearlo, vi que trataba de la guerra civil. Lo compré por un euro, y llevo 325 de sus 411 páginas, pero no sé si lo terminaré.

Mi esperanza era que Emilio Romero hubiera pasado por el Barranco a sus 19 años como integrante de una bandera de falange y contara algo de aquello. Pero la trama, -ficción o realidad vivida- no transcurre por allí.

Dice el libro que es la historia de los hombres que en 1936 estábamos por los veinte años, la juventud española sacrificada, mutilada, diezmada; la juventud que tuvo que improvisarlo todo, que titularse de prisa y corriendo en las Universidades para reconstruir la vida cultural y la vida sanitaria, y la vida económica, y todavía anda, con más de cuarenta años, buscándose acomodo. Pero lo que es apología del joven falangista que enamora a todas las rojas que desprecian a sus viles consortes. Los rojos no hacen más que asesinar a sangre fría, mientras que los nacionales luchan como caballeros, a pecho descubierto. La novela, que sigue por la División Azul es, en tan tardía fecha como 1957, abiertamente pronazi, y despreciativa de las democracias occidentales que bloqueaban al régimen de Francisco Franco, Caudillo de España por la G. de Dios.

Yo hace 15 años escuchaba algunas noches una tertulia de Radio Nacional con Emilio Romero y Enrique Curiel, (que era del partido Comunista) y Don Emilio me parecía bastante razonable en comparación con otros tertulianos de derechas. Pero viendo este libro tan parcial, tan falso, comprendo un poco a los amigos de izquierdas que me piden que investigue bien los crímenes fascistas que me olvide un poco de los otros, que ya tuvieron muchos años de machacona y obligatoria memoria histórica.

Este libro de La Paz Empieza Nunca es un ejemplo. No es el primero que leo, pero me molesta la tergiversación de la vida en buenísimos y malísimos. Creo que haciendo lo contrario, acertaré con el mío.



Después he mirado en Internet sobre Emilio Romero, con el resultado de que el viejecito apacible de los 90, en febrero de 1981 en un artículo atacando al gobierno de entonces, postuló  como salvador de la situación nada menos que a Alfonso Armada, el líder del golpe de estado del día 23, y este mismo día tan señalado Don Emilio parece que habló por teléfono con  Juan García Carrés, el único civil condenado en aquella trama golpista. Parece que su pensamiento político no había evolucionado en 24 años.

jueves, 15 de diciembre de 2011

JOSÉ MOTA. EL GENIO DEL PUEBLO

Para mis seguidores extranjeros diré que este hombre es un producto localísimo del interior de la Mancha (la real, y no la literaria de Don Quijote) que, ahondando en todos los pelillos de sus raíces llega al fondo universal del sustrato humano y, como otros grandes creadores, hace de su Alcafrán otro Macondo en el que también nos parece haber vivido.

Para mis seguidores españoles, nada que decir, pues creo que casi todos le disfrutamos en Nochebuena y en otras cuantas noches buenas de los viernes, horas en que reina en las pantallas de televisión de España.

No puede ser un genio de arte mayor; el humor es arte menor, seguramente porque pierde mucho con la degustación continuada. José Mota es un folclorista que trasciende sus fuentes populares, como lo hicieron Bártok, Falla, Grieg, Liszt y tantos otros. La desgracia del arte del humor es que el 80% se quema en la primera manifestación. En este caso es una catarsis del espejo de esa pantalla que nos devuelve lo que somos, povocándonos además de reflexión, movimientos involuntarios de la tripa. Arte y tripa tampoco son buena pareja.

Alrededor de su bufonería, también es un sabio y un pedagogo, repetitivo, machacón, absurdo, (muy absurdo a veces, que eso comunica más con la tripa) pero enseña a los niños y mayores, personajes de la historia o de la ciencia por medio de su cansino histórico, o los momentos muertos de la historia. No sólo eso, que está trayendo a las nuevas generaciones una panoplia de viejos y más ingeniosos insultos, como licenciao, mugroso, pregonao... (A ver si consigue que dejemos de lado esa tríada:  gilipollas, cabrón, hijoputa, que monopoliza y empobrece esta variante agresiva de la adjetivación que es el insulto en la España actual).

No sólo eso, JM es un regeneracionista-moralista: su héroe, un trasunto de los superhéroes americanos, llamado el tío de la vara se dedica a castigar conductas antisociales contra las que la sociedad actualmente no reacciona, como los dueños de perros cagones, los ruidos de las motos, los adolescentes vandálicos en los parques... También con su naturalidad pueblerina nos hace reírnos de los esnobistas que venden humo.

Su creación de este año es la vieja del visillo: una señora amargada (solterona o viuda, que a mi juicio estuvo –y está- enamorada de un tal Pedro “Roñeras”, a cuyos hijos somete a un marcaje especial, seguramente porque son los que no le dio a ella, sino a otra) que se dedica a husmear en la vida de los demás para luego echar ácido sulfúrico en la convivencia. Es una tirana. Mujeres como esta hemos visto y padecido todos los que somos de algún pueblo. Mota es un gran imitador y borda la gestualidad de este personaje como ningún otro, porque seguramente -junto con  un exageradísimo vecino jeta- es el más real que ha hecho nunca.

Es el mejor rapsoda del humor del pueblo español.



P.D.(Informo que la madre de otro genio de este arte menor, Miguel Gila, era natural de Mombeltrán, en el Barranco de las Cinco Villas)

lunes, 5 de diciembre de 2011

UN RESCATE DE LA NIÑEZ

Una de las mayores recompensas de mi trabajo “de campo” con la grabadora fue hallar niños de noventa años reviviendo casi en relieve sus recuerdos de la infancia. La memoria de los moribundos vuelve a la niñez de manera que me decían: me acuerdo de aquello como si fuera ayer, y sin embargo no me pregunte usted por lo que hice ayer, que no sabría decírselo. Ahora voy a transcribiros unas letrillas que hizo a unos alumnos un maestro, Don Pedro Méndez, fusilado el 13 de septiembre de 1936 en las tapias del cementerio de Mombeltrán, de quien, muertos sus hijos (a uno lo fusilaron junto a él, a otro mes y medio después. Los otros ya murieron de su natural edad), no quedaban más que recuerdos de tercera mano.

Sólo quedaron de primera mano unas cartas que dirigió en  los años 30 al ministro Francisco Barnés Salinas, que fueron al archivo personal de este prohombre y que hoy están felizmente depositadas en el Archivo de la Memoria de Salamanca. El resto de su obra, junto con sus libros, fue saqueada por los fascistas, y los pocos papeles que quedaron fueron arrojados a otra hoguera que hizo su propia mujer, desquiciada y maldiciente de los empeños políticos de su marido(que sólo fue concejal en Mombeltrán), entre la amputación y el pánico de haber sufrido su fusilamiento y  de sus hijos Publio Marciano y Pedro Anastasio.



Pero sucedió el milagro de la reverdecida memoria remota de un alumno suyo, Isidoro Rey, que en una mañana de invierno de 2008 puso en pie ante el micrófono de mi grabadora, la siguiente composición que, a finales de los años 20, Don Pedro había recitado en clase de sus alumnos “Conra” y “Neme”:

Han sido Conrado y Nemesio


los que han entrado en clase

con cara de no lavarse

¡mira que ha sido estúpido eso!



Para Máximo “Brazoyerro” que llegó a ser boxeador en Francia, hizo otra destacando su principal cualidad

Máximo con su nobleza


y su furia de hortelano

será superior en fuerza

al luchador grecorromano



Suelo lamentarme de que tarde y caducando, se ha dado ocasión de emprender mi rescate de aquellos tiempos. Pero hoy puedo dar gracias, y os pido que apreciéis el valor que tienen, a estas composiciones, pues sólo pudieron resurgir a los 88 años de la vida de Isidoro, cuando se cruzó conmigo; nunca antes, ni tampoco después, que ya está muerto.



Es por eso que quisiera crear entre vosotros mis lectores una secta de misioneros que se encarguen de aflorar, y capturar con todos los medios a su alcance, las memorias crepusculares de las infancias de otros tiempos. No hacer lo posible por escuchar estos cantos de cisne es un empobrecimiento imperdonable.






jueves, 1 de diciembre de 2011

ESTAMOS CHULEANDO A CHINA

Para poner un ejemplo de lo que este título afirmo voy a destripar media película. Se trata de una obra maestra, así que quien no haya visto “La jungla del asfalto”, puede esperar a verla, y después léase este comentario.

Un especialista en asaltar bancos por el método del butrón, sale de la cárcel con un plano para hacer el atraco de su vida: una gran cantidad de diamantes. Busca a un perista de medio pelo, Coby, mezquino y desconfiado de sus propias fuerzas que, al carecer de liderazgo para manejar el asunto, propone compartir el negocio a un  delincuente de cuello blanco Alonzo D.F., gran abogado para que financie parte del golpe y se ocupe de colocar la mercancía.

Este abogado, cara muy dura y todo fachada, está arruinado, pero todavía quiere tener caprichos como mantener a Marylin Monroe, (que le llama “Papito” en una de sus primeras apariciones). Acepta el golpe, aunque ni siquiera tiene dinero para pagar los preparativos: comprar un coche, herramientas, nitroglicerina... etc. y le dice un compinche:

“pídeselo a Coby, sudará un poco, pero lo dará”



Ya no destripo más la película y paso a la realidad del comercio mundial.

China es la factoría del mundo. Crece cerca de un 10% anual a costa de producir barato y está muy ufana derrotando y hundiendo a los países industriales tradicionales, de tal manera que exporta y exporta sin detenerse de ganar mercados y expulsar de ellos a los otrora opulentos europeos y norteamericanos.  Pero China no puede parar de trabajar, y como lo gana, tiene mucho dinero; pero sus clientes principales (nosotros y los norteamericanos) ya no tenemos dinero para pagarle. Con la misma cara dura de Alonzo D.F. le pedimos dinero prestado. China está financiando deudas públicas de economías ineficientes como la Norteamericana y las europeas. Así, tenemos dinero para seguir comprándoles y ellos son felices trabajando y haciéndose dueños del mundo, y con sus ganancias reinvierten en nuevas fábricas y en nuestras deudas públicas que no le vamos a pagar.



Personalmente he estado en diferentes fases de mi vida encargándome de ejecutar hipotecas, juicios ejecutivos, monitorios, etc y les puedo asegurar que los deudores una vez están con el agua al cuello no pagan a nadie; su única visión es conseguir un nuevo crédito, quejarse de quien le financió y repiten que sólo cobrarán si les perdonan la mayoría de la deuda. Pero, como nuestros estados, no bajan su tren de gastos ni aumentan sus ingresos, y al final, los bancos no cobran. Os lo aseguro, porque lo he visto.

Lo que pasa ahora es que los europeos y los norteamericanos seguimos endeudándonos. Con todos los recortes que se están haciendo en España actualmente, el objetivo no es ir amortizando y reduciendo nuestra deuda del 70% del PIB, sino que no crezca más del 6% del PIB, es decir, damos por bueno que al año que viene deberemos el 76% de lo que producimos, Alemania el 83%, Italia el 126%, Las cifras de Estados Unidos no me las sé, pero conozco que es el país más endeudado del mundo, (y también la primera potencia militar).

¿Qué es lo que pasará en China cuando Estados Unidos, se plante y  diga que no puede pagar?,

-Pues como Coby, sudarán un poco, pero nos perdonarán parte de la deuda.

jueves, 24 de noviembre de 2011

La burbuja inmobiliaria.

Esta hermosa ciudad que ven fue "embellecida" por este mamotreto que costó más de un centenar de euros. El buque encallado en las Murallas de Ávila es un palacio de congresos y se llama "Lienzo Norte". Es el lugar desde donde mejor se ve el lienzo norte de las murallas más famosas de Europa. A cambio, ha estropeado las hermosas vistas panorámicas y la deuda que generó unida al déficit de explotación que suma cada año, y otros gastos, hacen que la capital de Ávila sea una de los más endeudadas per cápita de España.


No es un fotomontaje, son fotos que hice hace 4 años. No he querido poner esto antes de las elecciones, por si se me veía demasiado el plumero. Quien quiera encontrar el partido político responsable del despilfarro, que lo busque por sí mismo, que yo no se lo voy a facilitar.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Las elecciones de ayer

Creo que en las elecciones ha pasado lo mejor que podía pasar: mayoría absoluta para el Partido Popular. Nos esperan grandes recortes; la cosa social nunca volverá a ser como era y es mejor que quien tenga que ejecutarlos, lo haga sin traicionar a su ideología y a sus votantes.

Sólo lamento el castigo tan severo que han sufrido Zapatero y Rubalcaba. Mi alma se suele ir con los perdedores. Espero que en su fuero interno sepan descargarse del pensamiento el mal sabor de boca de esta purga: Zapatero diciéndose que quizá con él no se hubiera hundido tanto la nave, y Rubalcaba diciéndose que verdaderamente era una misión imposible nadar hacia el quimérico futuro, guardando la ropa del pasado presente.

domingo, 20 de noviembre de 2011

El estremecimiento.

2.-Los tiros.

En aquellos tiempos de la Guerra en el Barranco de las Cicno Villas  casi no había motores, ni máquinas, ni radios: las pocas que hubiera estaban requisadas. No había ruidos mas que el viento o los arrieros azuzando a sus bestias. Hoy en el cuenco sonoro del Valle en todos los pueblos se oyen los cohetes de fiesta y también los disparos de los cazadores. Muchas veces he pensado que las mujeres pudieron escuchar los tiros que mataron a sus hombres. Aunque seguramente las madres sufrían como si fuera en su carne cada estallido, sabiendo que sus hijos habían subido a luchar al frente, o porque no habían subido, una bala perdida o un extremista armado pudiera estar matándoles.

Pienso en estos ruidos porque recuerdo la grabación de una cámara de video que captó a un terrorista de ETA que pasaba y segundos después disparó en la sien a un policía. En ese momento cruzaba una mujer que se estremeció con el ruido.

martes, 15 de noviembre de 2011

Desaparezca el senado

EL SENADO ESPAÑOL PARA EXTRANJEROS

Escribo de memoria. En España ha habido diez o doce constituciones. En la primera, la de Cádiz, cuyo 200 aniversario se va a celebrar el año próximo, no había senado. Tampoco en la constitución de la República. El resto de constituciones nacen de concesiones reales, o de temerosas restauraciones democráticas, por ejemplo: en la ley de reforma política había “senadores por designación del rey”. En todas éstas, como en la actual, el senado ha tenido un papel de contrapeso entre el interior más seguro o “España Profunda” que está cada vez más despoblada y es conservadora, y la periferia o lugares fabriles, donde no se sabía qué iba a pasar con los votos.

De esta manera en las próximas elecciones en la provincia de Soria, que no creo que llegue a 100.000 de habitantes, se eligen cuatro senadores, lo mismo que en Madrid o Barcelona, que rondarán los cinco millones.

Yo siempre he vivido en pequeñas provincias, con lo cual mi voto al senado vale 10 ó 20 veces más que el de un madrileño o barcelonés. No me parece justo.

Las funciones del senado son releer las leyes que vienen del congreso y vetarlas, modificarlas o aprobarlas.   También tienen una competencia excepcional, que no tiene el congreso y que nunca se ha usado: con una  mayoría cualificada, se puede “meter en cintura” a una comunidad autónoma que se desmande.



Y PARA ESPAÑOLES.

Realmente el senado es un comedero de políticos, -aparte de la burocracia que lleve- y un generador de cuantiosas pensiones para ellos, que no van a tirar piedras hacia su propio tajado. En estos momentos de crisis en los que se están suprimiendo y van a seguir suprimiéndose gastos importantes, es una ocasión ideal para que los españoles de toda condición, emprendamos el camino para liberarnos de este gasto superfluo.



Como la mayoría de los ciudadanos estimo muy importante la representación política. Por eso, aunque considero igual de prescindible el parlamento europeo, los autonómicos, y los diputados provinciales, no me parecería justo pedir que la gente no exprese su opinión política en unas elecciones a estos órganos.

Ahora tenemos la ocasión de votar: en el congreso se elige al presidente del gobierno y se le controla con las mociones de censura, a la vez que se discuten las leyes. Votar al congreso nos garantiza que, mejor o peor, nos represente alguien que hemos elegido, mientras que votar al senado nos representa lo mismo, y no añade más que gastos. Es más: de alguna manera, votándoles, expresamos que estamos conformes con la existencia de esa cámara.



Por eso quiero pediros que votéis al congreso a quien os dé la gana, pero que no votéis al Senado. Hay varias maneras: no depositando sobre, entregarlo sin papeleta dentro,  o que en la papeleta no se ponga ninguna x, si se escribiera un mensaje, un papel diferente, una broma, el voto se cuenta como nulo, ésta no me gusta. Mi preferida es la primera porque así se da menos trabajo a la gente que esté en el recuento, aparte de que uno demos la cara por este ahorro. También en la papeleta al senado de Salamanca he visto que existe una candidatura llamada “Escaños en Blanco”  que tiene tres nombres; esto me gusta todavía menos. Pero cualquiera de estas formas es un mensaje que sólo se puede interpretar como rechazo a esta cámara alta, a todas sus pompas y vanidades. Espero que al final, si alguien tiene a bien sumar todas estas maneras de rechazo, seamos algunos cientos de miles de personas.



Nadie se haga ilusiones de una catársis, es un objetivo que no se conseguirá en este momento -hay que reformar la constitución-, pero es la manera correcta y adecuada de iniciar el camino.

viernes, 11 de noviembre de 2011

PAN CON LÁGRIMAS.

En el Valle, durante la guerra, ya fuera en el agosto rojo o en los septiembre y octubre azules, se encerró a gente en los calabozos, (hasta convirtieron la iglesia de Cuevas en un improvisado calabozo) generalmente como antesala de su fusilamiento.

Todo fue improvisado: no había la logística de una cárcel, a los guardianes no se les ocurre ir a pedir dinero a las autoridades para comprar avituallamiento para los detenidos ¿para qué?; mucho menos se les pasa por la cabeza cocinársela, ni tampoco compartir la suya; por lo tanto, eran los familiares de los encerrados quienes se preocupaban de llevarles la comida.

Sucede que los detenidos un día no están. Y el vigilante de la puerta –es la manera habitual de enterarse del fusilamiento- les dice a las mujeres que se lleven esa comida, que su marido o su hijo no comerá más.

Por hambrienta que estuviera una ¿A qué sabrá esa comida devuelta? Porque nadie la tiró: no podía hacerse, el comercio está paralizado, muchos han sufrido requisas o saqueos, -la familia de los asesinados también-, hay carestía.

Supongo que las madres, sin decir nada, les pondrían esa comida: una tortilla, un pan con torrezno, un pucherito de garbanzos... a los hijos, mientras se tragaban los sollozos viendo lo que amorosamente cocinaron y que su hombre no se ha podido comer, pensando en la tierra que se le está comiendo ahora, y como seguir poniendo comida a esos niños que la devoran como los gusanos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

SOBRE LA VANIDAD

Un amigo me recomendó leer a Bertrand Russell y encontré que, entre mi biblioteca de tantos libros sin leer, tenía uno que se llama “La conquista de la felicidad”. Estaba leyendo la frase el hombre que adquiere con facilidad cosas por las que sólo siente un deseo moderado llega a la conclusión de que la satisfacción de los deseos no da la felicidad (...) una parte importante de la felicidad es carecer de cosas que se desean entonces pensé en el príncipe de España, un hombre que ha tenido todo lo material que se ha podido tener desde que nació. Y lo tendrá hasta que muera. Incluso gran parte de lo espiritual: si quisiera citar a tomar café en su palacio a Vargas Llosa o a Savater o a Paco de Lucía o a Luis Landero o a cualquier figura internacional, casi seguro que harían un hueco en su vida para y hablar con él. (Creo que su mujer Letizia, le organizó una cita con cantautores como Serrat o Sabina, de la que se supo porque éste último sacó una indiscreción en un libro de memorias).

Pensé entonces ¿de qué carece? ¿Qué querrá una persona como ésta? La respuesta debería ser: la felicidad de todos los españoles.

¡Cielos! Esto es algo que da vértigo. Es como pensar qué es lo que hay detrás de los confines del universo. Eso es imposible. Por aproximación diríamos: la felicidad de la mayoría de los españoles, pero la felicidad es muy difícil, supongo que se deberá conformar con la aceptación de la mayoría de los españoles, que deberán ser medianamente felices, porque yo creo que los que son miserablemente infelices le odiarán porque representa a quien “lo tiene todo”.

Porque a él nunca le han colado fruta estropeada de matute, (estoy pensando en esos melocotones que se ponen negros al día siguiente), ni lechugas con oruga, o pescado que “huele” y dudas si echarlo a la sartén o directamente a la basura y si eliges la sartén, ya que te ha costado demasiado dinero como para tirarlo, luego te lo comes como de puntillas y te sabe mal. Alguien a quien nunca le ha dejado tirado el coche en la carretera, a quien no le han enseñado “el chapuzas” la calculadora del presupuesto de las obras, que nunca ha entrado en un servicio maloliente del que alguien cagó medio fuera, y nunca habrá tenido miedo de que en la noche, aquellos que se acercan y te piden un cigarro vayan a sacar la navaja... no digo nada de las incertidumbres laborales, y el paro, que ya sabéis que conozco tan bien...



Creo que el Príncipe tuvo algunas novias, aunque el concepto de novias no se parecerá al que podamos tener la gente corriente. Es raro y difícil, porque él es quien elegía –pienso yo- un muchacho guapo, atlético, educado, rico que adjunta un trabajo vitalicio (de reina) lleno de glamour, de viajes, ropa de diseño y grandes hoteles. No sé hasta qué punto las propias cualidades de la persona deberían ser valoradas por las candidatas que él eligiera para corresponderle, frente a la valoración del  “cargo” que se vendría encima de la elegida. Lo que es inimaginable es un príncipe buscando ligar, un sábado la noche, con cualquier moza que se prestara, como hemos intentado alguna vez todos. Recuerdo que la penúltima novia que tuvo se llamó Eva Sanun, supongo que algo no salió bien. Después habrá tenido sus correspondientes críticas por elegir a la divorciada Letizia Ortíz. (supongo que todas estas cosas relativas a la aprobación o desaprobación de sus elecciones le habrán traído sus mayores infelicidades personales)



Supongo que él soñará con la libertad, con esa que tenemos los del pueblo llano de darnos la vuelta y elegir un restaurante o entrar en un supermercado y comprarnos queso, pan y fiambres para comer en un parque. Para él nuestra libertad tiene que ser lo mismo que para mí soñar con ganar el Tour de Francia o ser astronauta. Quizá como no conoce la libertad, ni siquiera sepa fantasear con ella. Puede que por eso se haya casado con una mujer que fue libre.



Voy a confesar que no soy monárquico. No me interesan todas las pompas y vanidades de su familia. Reconozco que el sábado de su boda, ¡qué lástima para la novia no poder lucir el traje blanco en aquel diluvio con que les castigó el cielo! yo vi la tele, aunque tenía por una excusa que no viene a cuento.

Pero una vez -hace mucho tiempo- reconocí que tiene un trabajo no exento de dureza. Había sucedido un tremendo accidente laboral, creo que en una industria naval de Valencia: una decena de obreros murieron quemados en un horrible incendio. Y a él, tan joven, tan tierno, le achuchaban gritando las madres desconsoladas y descompuestas de aquellos obreros muertos. Fue en la misa de “corpore insepulto”: creo que le calaron bien su traje con lágrimas. Me dije: un pijito como este, tiene mucho mérito, ¡cómo aguanta el tipo! me pareció, -me di cuenta  por primera vez- que podía ser digno de admiración su oficio y el aguante hacia las clases populares. No ganó un monárquico para su causa, pero obtuvo mi reconocimiento, y ahora que tengo un blog con algunos seguidores lo extiendo, así que le salió bien aquella actuación.

Parecida fue la que tuvo la familia entera en la misa de las víctimas del once de mayo de 2004 en la catedral de la Almudena. Se volvieron a ganar el sueldo. Imagino que antes de salir a la palestra se mentalizarían para mostrar abnegadamente ese espíritu de servicio que se les supone a las más altas dignidades del país. Como los grandes deportistas, Nadal, Gasol... que tienen que tomar la responsabilidad de jugársela y han de crecerse y darnos su mejor nivel en los grandes momentos, son conscientes de que en esos instantes hay que dar la talla de paternalista humanidad que la gente espera de ellos. Es la parte más dura de su oficio, pero la dominan.

Vuelvo a repetir que no soy monárquico, pero creo que mis compatriotas lo son y por su forma de ser, me parece lo más económico(1). Afirmo, una vez más, que no me gustan las ceremonias ni las inauguraciones, ni las bodas, ni los entierros, ni los bautizos, y he evitado todos las que he podido. Pero los españoles no, por lo menos hasta ahora, a mis conciudadanos les gustan las pompas y vanidades, y el boato y la figuración. Para eso no hay mejor que tener una familia amaestrada para saber estar y con apostura para acudir a los sitios a tirar de la cortinilla y descubrir la placa. Aunque tengan a veces que tragarse los entierros y soportar las infelicidades de los más infelices de ese momento.







(1)     Sostengo que es más económico mantener a esta familia ocho años que hacer unas elecciones cada ocho años para tener un presidente de la República, que, además, no daría tan buen servicio de boato y vanidad como las siete u ocho personas de la familia que se dedican a estas cosas.







PD adjunto las fotos de una pintura y escultura hecha por mi propia madre que como tantos artistas y artesanos se les ocurre representar estos iconos. La devoción en las clases populares es algo digno de estudio sociológico. Estoy seguro de que los que gestionen las cosas de palacio  reciben todos los días decenas de presentes como éstos.


viernes, 4 de noviembre de 2011

CAUSAS, EXCUSAS PARA MATAR.





El barranco de las Cinco Villas de Ávila fue ocupado los días cinco y seis de septiembre de 1936 por el Regimiento de Caballería Farnesio que mandaba el coronel nacionalista José Monasterio. Algunos barranqueños habían participado activa  o pasivamente en el “agosto rojo” que se vivió en el Valle después de ser reconquistado por milicianos llegados de Madrid. Eso había sucedido el 30 de julio. Las armas y el desorden que trajo esta primera reconquista causaron la muerte de 25 barranqueños, tres de ellos sacerdotes, además de que quemaron las tallas de dos iglesias parroquiales. Por eso, los que habían tomado las armas, hubieran subido al frente o hubieran hecho guardias, y por supuesto, los que participaron en los delitos, huyeron. Pero otros muchos escaparon  por miedo. Y otros tantos se quedaron en tierra de nadie.  La frase que se fraguó en aquel momento fue “que vienen los moros, cortando tajás”.

Los que se quedaron estaban seguros de que no habían cometido ningún delito; sin embargo, no estaban seguros: muchos serían acusados de algo, y bastantes fusilados por ello, pero de aquella acusación  no se guarda ningún documento escrito, y es por la causa o posible acusación, por lo que este humilde investigador preguntaba,  70 años después.

Mi libro dejará a los lectores un buen montón de especulaciones, que acompañadas de descripciones de la idiosincrasia barranqueña, sucesos y documentos, harán que puedan aproximarse a una representación también de por qué pasó lo que pasó.



Ayer tarde estuve repasando la cinta que grabé a una señora llamada Mercedes Pernudo. A su padre, Basilio, le fusilaron el 23 de septiembre de 1936. Esta mujer se apresuró a declararme que, como ellos sembraban en “lo común”, -en terrenos comunales situados en los confines del Sur del Valle-, a últimos de agosto estaba toda su familia allí, a seis u ocho kilómetros, recogiendo los frutos. Padre madre  y cuatro criaturas pequeñas. En aquel lugar supieron que entró la caballería de los nacionales, y entonces se estuvieron quietos unos días más, hasta que se asentaran un poco las cosas. Su padre no pertenecía al sindicato, ni había hecho guardias, ni se metió nunca en nada; no obstante, dos tíos maternos de Mercedes, que pasaron por allí, le habían recomendado que se fuera con ellos, le advirtieron que si volvía le podían matar ¿Pero cómo iba a irse dejando a su mujer y a sus hijos?



Dicen que quien nos formula una excusa que no hemos pedido, se está acusando manifiestamente. La excusa para no estar en el pueblo y permanecer ocultos en los confines del valle era recoger los frutos de aquel huerto comunal, no que tuvieran miedo de que los consideraran desafectos.



Mercedes afirmaba, por el contrario, que el fusilamiento de su padre fue debido a que años antes plantó cara al cacique para el que trabajaba, exigiéndole que le pagara un jornal de tres pesetas diarias –que era lo que se estaba pagando ya- y no las dos que venía abonándole, y que el cacique, que no le quiso subir el jornal, al ser abandonado  dijo “pues esta me la pagas, Basilio” y llegado el momento, le denunció.

Al poco de volver la familia Pernudo a Mombeltrán avisaron de que el padre tenía que presentarse en el cuartel de la Guardia Civil. Acudió y le metieron en el calabozo. Aquella noche su mujer le llevó la cena, que entregó al guardia de puerta; pero la mañana siguiente, el 23 de septiembre el guardia no admitió el almuerzo que  llevaba la mujer. Ya no tenía objeto: su marido estaba muerto.

No había causa para matar al padre de Mercedes. Cometió el error de volver al pueblo, un error que no sólo le costó su vida, -también  la de su hermana pequeña, que moriría un par de años mas tarde de tifus, (de penurias de posguerra de perdedores, más bien, digo yo)

El error, que no tiene por qué reconocer Mercedes, fue estar fuera en el momento de la invasión y que pareciera que se había escondido o marchado con los rojos. Y volver. Su humilde casa fue saqueada, al pensar los oportunistas que se habían sumado a los huidos. “Y si se ha ido, o se ha escondido, es porque algo habrá hecho”

Y si algo habrá hecho es que es culpable de algo, luego dio “causa” para morir. La triste causa fue no estar en el pueblo en el momento en el que los vencedores dijeron “quien se haya ido o se halle escondido, está contra nosotros”, “es desafecto” “culpable”. 
Y los fusiles dijeron el resto: ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!

viernes, 21 de octubre de 2011

La noticia más esperada.

Se acabó ETA. Estoy algo decepcionado por que la gente no haya salido a celebrarlo a la calle como la victoria del mundial de fútbol. Falta la imagen de una canción, un estallido de alegría. Han sido muchos años perdidos de miedos, de angustias, muchos daños, muchos heridos, muchos muertos. Muchas vidas malogradas, incluidas las de los terroristas y sus familias. A partir de ahora se liberarán muchas cabezas de esa preocupación. Pienso en mi excompañera de trabajo Guadalupe, madre de un Guardia Civil, con quien compartí el estremecimiento de los últimos asesinados en Palma de Mallorca.

Por fin vamos a ser un país normal, con delincuencia normal y la sola preocupación del terrorismo islámico que, al ser mundial y –afortunadamente- excepcional, no es el continuo machacarnos que ha sido esto durante tantos años.

Es una lástima que los vascos no hayan tenido el valor de salir a la calle a celebrarlo. Supongo que a algunos les da vergüenza y a otros les sigue dando miedo. Pero hoy son mucho más libres y me alegro por todos.

También me alegro por Zapatero. Lo ha hecho muy bien y, también con el tiempo, tendrán que reconocérselo.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Me sobra un sobre.

Por ahí andan mensajes que invitan a boicotear al Senado. Estoy de acuerdo y quiero proclamar que creo en la democracia y por eso iré a votar con el sobre del Congreso de los Diputados, que más o menos nos representa, y además elige al Presidente del Gobierno.
Pero no llevaré sobre para el Senado.
Me sobra el Senado.
Me parece absurdo gastar dinero en una cámara que se ocupa de una segunda lectura de las leyes. Hay demasiados políticos profesionales en España.
Y lo que necesitamos son personas que limpien los bosques.

Os invito a no votar al Senado. Deseo que seamos somos muchos los que no llevemos ese sobre que sobra. A ver si se dan por enterados y  un año de estos lo cierran para dedicar el dinero a otras cosas.

lunes, 17 de octubre de 2011

EL PRIMER DESENGAÑADO (Y RECURRENTE)

 
Durante casi treinta años he estado acumulando libros sin leer. Solía adquirir las ofertas de lanzamiento de las colecciones que salían y siempre he estado atento a las ferias del libro de ocasión. Actualmente compro muchos en el rastro de Béjar, aparte de que mi amigo Ovidio me ha regalado bolsas de libros. Ahora estoy de lector voraz, porque como Fernando Savater me considero más lector que escritor (tomadlo con ironía, no puedo compararme con este admirado escritor, del que atesoro en casa varios libros, también sin leer)

Ocurre que gusta variar y descubrir en mis avaras estanterías: suelo entreverar mis lecturas, literatura en español, con historia o biografías, algo de filosofía, también tengo de viajes.., y los libros me asaltan o los abordo yo, a veces me rechazan. Me ha rechazado Proust, Ada o el ardor de Nabokov, Paradiso de Lezama Lima, Años y leguas Gabriel Miró, no acabé la Vida de Estebanillo González, ni el Quijote de Avellaneda, pero algún día los atraparé con buena disposición y todos serán míos.

Ahora estoy leyendo el primer libro de cuentos de Guillermo Cabrera Infante. Se llama Así en la paz como en la guerra y es de 1960.

 Lo conocido de este gran escritor es que era recurrentemente anticastrista en todas sus entrevistas y supongo que no nos caía bien a los que nos queríamos sentir de izquierdas; habiendo tanto que leer, por qué perder el tiempo con un cubanazo tan localista como parecía (y es) y de propina tan machacón en eso de repetir cosas como que había conocido a Fidel Castro cuando no era más que un gángster. Y luego con ese aspecto distante de sapo engreído... (supongo que esta imagen me la indujeron otros) Total que aunque compré sus libros por prestigiar mis anaqueles. Los tenía arrinconados, bastante más arrinconados que otros.

Supongo que después de que se me cayeran los palos del sombrajo con Silvio ha sido un buen momento para leer a Cabrera Infante  y  ponerme al día con los ejemplares de su autoría que atesoro. Y aquí me tenéis, disfrutándole. Este libro tiene catorce cuentos, cada uno precedido de un entremés que llama “viñeta” cuya temática “recurrente” es la persecución y torturas de los esbirros de Batista a los que estaban conspirando para traer la revolución. S propio padre según narra en “Habana para un infante difunto” escribía en un periódico comunista. Se entiende que una vez desencantado del castrismo, del que  fue un cargo importante en la cinematografía, y habiendo escapado de la revolución, tenía los anticuerpos muy activos.

Desde aquí recomiendo los cuentos “Un nido de gorriones en un toldo” que es delicioso (uno agradece a los cubanos, animales tan políticos, que hablen de temas apolíticos) y una reivindicación feminista “Una mosca en un vaso de leche”.

lunes, 10 de octubre de 2011

Antiguallas.

Hace cuatro años y medio que decidí emprender el libro de la guerra civil en las Cinco Villas de Ávila. Encontré el pretexto para comprarme una grabadora de casete.

Siempre quise tener una, veréis: hace veintitantos años en Salamanca yo acudía a todos los conciertos para guitarra que se celebraban. Tampoco no faltaba nunca un japonés, Takashi Miura, con el que al final trabé amistad e intercambio de partituras, que se grababa los conciertos con un pequeño aparato. Le envidiaba, porque podía llevarse las músicas a casa; quedaba mucho tiempo para que existiera Youtube, (donde uno puede escribir el nombre y el autor de una pieza y seguramente encontrará cinco o seis versiones de profesionales o de aficionados) para escuchar una obra de la que podíamos tener la partitura. En aquellos tiempos, aquel aparato era un capricho fuera de mi alcance.

Veinte años más tarde tenía, al emprender mi libro, el pretexto para comprarme esta grabadora.



Me duró poco: 2 años; pero considero que amorticé los 30 euros que me costó; grabé muchos de los juicios que celebraba: me fue muy útil para transcribir las actas y justificar las sentencias, y muchas conversaciones de viejos de la guerra, que estoy  volviendo a escuchar ahora. Mi mayor error fue emplear cintas de 90 minutos, que fueron desgastando la potencia del motor. Ante las agónicas voces ahogadas que me devolvía al final, hube de sustituirla por una grabadora digital, mucho más pequeña, que minimizaba los problemas de pila y superé definitivamente esa angustia de no saber si saltaría la cinta y tener que interrumpir el hilo de una conversación para dar la vuelta  al casete.




Ahora se me tuerce lo que hizo que me pusiera a escribir esta “entrada” y pienso en todo lo que ha cambiado a mi alrededor en cinco años. Entonces no tenía cámara digital, llevaba una analógica réflex con la que hacía pocas fotos muy reflexionadas, ahora hago cientos, muchas de ellas casi repetidas, que luego cuesta decidirme cuál borrar. También usaba disquetes para copiar los documentos del ordenador, (ahora tengo dos pendrives).

Todo se ha hecho más barato, más cómodo, dejando por obsoletos antiguos objetos de deseo, que costó tanto tener y que hoy cuesta encontrarles un sitio. Sin embargo, mirando, aún es más importante todo lo que me sirvieron en sus limitaciones, que lo que ahora es tan fácil.

La vida era así, envejezco oyendo ruidos internos por todo mi cuerpo, los polos se están derritiendo, las costas españolas se colmataron de construcciones, la agricultura se acabó en muchos sitios, la industria, el trabajo, desaparecen por doquier, agosto acaba de extenderse hasta octubre, pero vendrá el otoño, ¿o será una antigualla más?

martes, 4 de octubre de 2011

Receta americana para acabar con el défict público, saneando el país.

Hace unas semanas Elvira Lindo contó, en Radio Nacional, la anécdota de un motorista accidentado en Estados Unidos que suplicaba “¡por favor, no me lleven al hospital, que me arruinan la vida!”.

Aquí no sería necesario que la sanidad cueste a los usuarios lo que cuesta a la Administración. Aunque sólo sea la mitad, se darían cientos de casos como éste y otros no tan sangrantes, pero igual de efectivos contra el déficit del sistema.

La economía de la Seguridad Social y del Estado se sanearían. No es sólo lo que se ingresaría, que sería un dineral; la gente volvería a guardar el dinero por si fuera necesario para una operación, como se hacía antes. (No olvidemos que en estos momentos es necesario ahorrar para comprar Deuda Pública y también para depositar en a los bancos que tienen demasiado dinero colocado en bombas de efecto retardado que son muchos pisos que la gente no podrá pagar).

Volviendo al coste de la atención médica: por el camino moriríamos darwinisticamente un montón de personas (la mayoría, un lastre económico y social). Muchos no usaríamos la sanidad hasta que no nos viéramos con el agua al cuello; y eso sucedería, casi siempre, demasiado tarde.
Miles de pensionistas, mi padre entre ellos, siguen y seguirán cobrando su pensión y originando gastos en revisiones y medicinas gratuitas, gracias a que en su día la benéfica sanidad pública les detectó un cáncer y recibieron las quimioterapias y radioterapias necesarias para superarlo. Mi padre es ahorrador, así que hubiera podido pagar esas atenciones, pero mucha gente no podría y morirían dejando de cobrar pensiones y gastos múltiples en sanidad.

Porque el triunfo de la sanidad pública es el cáncer de su ruina. Todo lo que se progresa en prevención y en salvación, cada nuevo descubrimiento -de esos que son la única buena noticia que dan las radios-, multiplica los gastos presentes y futuros, y es, o será a muy corto plazo, insostenible.

El hombre es un animal con “obsolescencia programada”(1) y eso económicamente es lo que hacía viable a la Seguridad Social del Siglo XX. Con tanto avance médico, tanta prevención tantos análisis correctores, tanto dejar de fumar y las grasas,  tanto pescadito a la plancha y paseito mañanero, nos acercamos al cataclismo colectivo.

Yo mismo, de no haber tenido conjuntivitis o en el caso de que me hubiera costado 50 euros el análisis que detectó mis triglicéridos, (soy muy tacaño y no hubiera visto necesario tanto gasto) pesaría actualmente 6 kilos más de los que peso, y mi páncreas seguiría sufriendo y dañándose por ese desequilibrio entre los ingresos y gastos de grasa, demanera que poco a poco, hubiera muerto prematuramente. El sistema se hubiera beneficiado. Un parado menos a cobrar.



(1) se habla de obsolescencia programada de los bienes duraderos, como la crisis que sufren al cabo de un tiempo los aparatos para que no se puedan arreglar y necesitemos  comprarnos otros. Estas deficiencias en los materiales o en los mecanismos que la industria podría evitar y no evita, hace que sigan existiendo industrias y tiendas de electrodomésticos, coches etc.

sábado, 1 de octubre de 2011

Mujeres rapadas.

Hay, dentro de la larga historia del dolor, un dato que sólo puede (o pudo, porque se están perdiendo las memorias) llegar a conocerse por fuentes orales. No existe ningún decreto del gobierno franquista de Burgos que autorizara a rapar el pelo a las madres, mujeres, hermanas o hijas de rojos; ni siquiera a las fotogénicas milicianas. Fue una humillación que no se escribió en ningún registro civil, ni figura en las listas de ninguna cárcel.

Durante un año y medio creí que, en San Esteban del Valle, podría entrevistarme con una mujer pelada, una mujer que no había padecido sólo ese castigo,  sino que durante 75 años ha tenido serios problemas estomacales por causa del aceite de ricino que le dieron ¡PARA QUE SE CAGARA LAS PATAS ABAJO!   mientras la hacían desfilar rapada cantando el “cara al sol” o la salve. No tuvimos suerte; el doctor Alzeimer llegó a visitarla antes que mi grabadora.

Hubo un caso peor, para vergüenza de los nacional-católicos: una joven de Santa Cruz del Valle abortó a consecuencia de esta ingesta. Otro pareado amargo: “ingesta indigesta de la gestante”.


Tengo otra anécdota: una tarde en Santa Cruz del Valle estuve entrevistando a dos ancianos; a uno le mataron a su padre y habían  pelado a la madre del otro, pues este último me juraba enfáticamente que si supiera que vivía alguno de los que la pelaron, ahora mismo iba a por él, “o él o yo” y contaba la historia con rabioso sentimiento. Y se puede comprender: el primero se quedó sin padre a los cuatro años y siempre fue un ausente, una referencia de “por qué no tenemos”, “por qué no podemos, hijo...” pero no le dejó un sentimiento, un recuerdo vivo. Sin embargo, el otro vivió con su pobre y abnegada madre, (además viuda desde 1933), vio los sacrificios, el espejo de las alegrías que le dieran los nietos y, finalmente, el irse consumiendo hasta la muerte. Para este hombre representarse que alguien hubiera vejado de aquella manera a la persona más respetable para él, le producía una repugnancia agresiva, que impresionaba en su vehemencia, y achicaba el sentimiento del compañero.

Es, sigue siendo, tan humillante aquello, que casi nadie reconoce que raparan a su madre o abuela. Al contrario; algunos me cuentan que por alguna influencia, o mediante algún pago, su antepasada eludió que pasar por ese trago. Los que suelen contarlo -de los demás- son los no afectados.



Tengo en la retina una foto en blanco y negro muy famosa que estomaga: son unas jóvenes francesas acosadas, rapadas, en paños bastante menores, que habían cometido el delito de enamorarse o tener relaciones con los soldados alemanes. En otro momento seguro que pensé “¡ah! colaboracionistas”. 
Ha cambiado mi visión de esa imagen –ahora es terrible- después de haber oído los testimonios de nuestra guerra.
 He buscado por internet enlaces pero no he buscado exhaustivamente como para encontrar la foto. También hay fotos españolas, pero para mí todas las víctimas son iguales. El primer enlace una foto sufientemente elocuente. Pero si queréis ver la degradación humana más asquerosa pinchad el segundo. Yo no lo recomiendo, pero lo acabo de descubrir.

http://observadorglobal.com/los-hijos-del-nazismo-n6256.html

http://visionesdelacrueldad.blogspot.com/2009/03/rapadas-desnudadas-violadas.html


Acabo con otro sentimiento grabado, éste de un agresor: era un niño entonces, y además de familia humilde. Recuerda como las escupían y las apedreaban; él lo hizo, con otros niños, pero como un títere al que personas mayores dirigían y achuchaban  para  solazarse más con el denigrante espectáculo.“Mire usted, muchas veces he pensado en aquellas pobres mujeres, ¡pobrecillas! pero yo era un niño y me lo mandaban gentes <<respetables>>” Los niños a veces son muy crueles, lo sabemos todos.

Se me ocurre una imagen muy hispana para ilustrar esta crueldad: a veces la hemos visto en espectáculos populares de acoso a vaquillas: valentones, ocurrentes, ¡¡¡cobardes!!!

jueves, 29 de septiembre de 2011

Lo que nos espera: Rajoy

Creo que no tengo nada contra los gallegos comunes que conozco. Los propios, los más nocivos de los que andan por ahí son los hermanos Fidel y Raúl Castro, golpistas, permanentes, autoritarios y pesados hasta la muerte, a quienes como a Franco “la historia no absolverá”.

Hubo otro gallego presidente del gobierno, Santiago Casares Quiroga, que seguramente por esa inacción, falta de carácter, timideces y cálculos para nadar y guardar la ropa, le organizaron y pegaron nada menos que el golpe de estado del 18 de julio de 1936. Creo que no duró un par de días más como presidente del gobierno.

Resulta que ahora Zapatero repone el impuesto de patrimonio para grandes fortunas.(así entiendo yo a los que tienen un millón de euros) Seguramente un guiño al electorado de izquierdas pero, mayormente, porque hace y hará falta dinero. Este dinero lo recaudará con toda seguridad la administración de Rajoy, ya que el impuesto entra en vigor el año que viene. Resulta que la cabeza económica de su equipo Cristóbal Montoro, dice que lo dejará “morir” dentro de dos años, ya que este es el plazo temporal por el que lo ha repuesto el gobierno socialista.

Vale: has votado que no, tú no pones impuestos, faltaría más, pero puedes retirarlo nada más entrar en el gobierno, y  no lo vas a hacer. No vas adar las gracias, es un favor que te ha hecho Zapatero, a ti y a España, ya que es altamente improbable que lo vaya a gestionar Rubalcaba. Será que se lo han exigido desde la cabeza de Europa, o que hará muchísima falta a quien nos gobierne.

Pues Rajoy, más tibio todavía, dice, a mes y medio de las elecciones, que ya se verá. Hace un par de semanas preguntado por las listas electorales dijo algo así como “huy, que se ocupe de eso el comité electoral, que no hay nada peor que elegir entre personas”.

Pues este señor es el que tiene que elegir a las personas del gobierno que nos gobernará los próximos cuatro años. Y mientras tanto, tendrá que espantarse esa pereza para tomar decisiones que perjudicarán a algunos en beneficio de la mayoría, porque esta crisis no se resolverá por el simple paso del tiempo.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

¡MÁS MADERA!


Hace dos años y tres meses se produjo en el Barranco de las Cinco Villas un devastador incendio que mató millones de árboles y emitió millones de metros cúbicos de CO2 a la atmósfera, “colapsando” además para los próximos 50 años una hermosísima y eficiente “fábrica” transformadora de CO2 en oxígeno.

(no necesito decir que eso generó erosión, mató especies animales, aceleró el cambio climático, perjudicó la retención de humedad de las lluvias, empeoró la calidad del agua y espantó al turismo, aparte de que lo que nos deprimió a los habitantes) 

Durante el incendio, producido el 28 de julio de 2009, se liberó, agobiando y casi asfixiando a los que estaban allí (Cuevas del Valle tuvo que ser evacuada), energía calorífica suficiente  para calentar toda la provincia de Ávila dos inviernos (los inviernos en ese territorio duran 8 meses). Una gran parte de la madera quemada, -sólo troncos-, se la estuvo llevando durante año y medio una empresa cuyos camiones tenían el rótulo de “Biomasa Castaño” ignoro con qué fin, pero por el título me atrevería a apuntar que para su quema controlada en la producción de energía eléctrica.(Demasiado tarde)


Existe el proyecto, o una promesa electoral para captar votos, de construir una central de biomasa en nuestro Barranco, que perdió 2/3 de su masa forestal en aquel criminal incendio “a burro muerto, cebada hasta el rabo”.  Sin duda está mejor que la quema incontrolada que se produjo aquella funesta tarde.


Para más abundancia, os recuerdo que en el verano del año pasado hasta la gélida Rusia ( la región de Moscú) también se vio dramáticamente acosada por devastadores incendios.



Está muy claro que desde el descubrimiento del fuego hasta finales del S. XX el hombre se ha calentado con madera. Justo cuando se nos están acabando los combustibles fósiles en el siglo XX y XXI la mayoría de los europeos nos calentamos con gas natural importado. Es moderno, limpio,  cómodo y bastante seguro, además propicia el individualismo de la “calefacción individual”. No genera residuos sólidos, ni ocupa espacio en nuestras casas. El único problema es la factura de más de cien euros mensuales.

Mientras tanto, en Europa, en España mucho más, hay paro. Mientras tanto, en Europa los bosques, que desde hace siglos no son autóctonos sino repoblados con especies adecuadas para conseguir madera de construcción (que casi no se precisa) traviesas de ferrocarril (ahora son de cemento), y muebles y para la fabricación de papel (que empieza a reducirse su consumo a la par que se aumenta su reciclado), crecen sin la necesaria corta periódica: lo que se llama “gestión” del bosque. Este crecimiento sin poda los transforma en pasto de pirómanos o especuladores; tragedias veraniegas, con muchos medios que hay que emplear para la extinción y algunos muertos por el camino (en nuestro incendio murieron dos personas, uno de ellos bombero)

El  dato: un mes antes del devastador incendio en el Barranco de las Cinco Villas se sacaron a subasta los lotes de madera que los ingenieros forestales calculan para la gestión del bosque y nadie acudió a la puja.



Estoy a favor de las fábricas que transformen la gestión de la biomasa en calor para producir electricidad, o lo que es lo mismo: de la quema controlada frente a la quema incontrolada. Estoy muy a favor de la energía autóctona frente a la energía importada.



Pero esto se puede hacer también de una forma más sencilla: la calefacción directa desde los productos forestales. En las ciudades hay miles de edificios públicos, y de bloques de pisos que podrían y deberían calentarse con madera. Aunque habría que hacerlo manualmente. Ningún problema en España, pues esto generaría miles de puestos de trabajo, sustituyendo además un factor importado y fósil, por uno autóctono y renovable, eliminando simultáneamente los peligros de los incendios forestales.

La cuestión está en la escasa potencia energética de la madera en relación con su volumen; es la razón por la que precisamos intensivamente mano de obra.

Se necesitan más leñadores. Se necesitan transportistas que lo lleven a una central que transforme la madera en aglomerados cúbicos, por ejemplo de 10 kilos de peso, que serán más fácilmente transportables y almacenables en el punto de destino final. Se necesitan grandes transportistas que distribuyan los aglomerados cúbicos en los almacenes mayoristas y distribuidores minoristas que los acerquen a los edificios. Por último se necesitaría una legión de fogoneros que renovaran el combustible de las calderas y retiraran las cenizas. Un mismo “fogonero” puede trabajar en varios edificios cercanos. Un gran edificio precisa de sólo de una pequeña habitación donde acumular 100 ó 200 paquetes de cinco kilos de madera que serán su consumo para dos días, que se renovaría con ese mismo ritmo.

¿De dónde me sale la energía para  transportar tanta madera? Pues de una parte del gas natural que continuaremos importando.

Quizá, pensando que la madera sería casi gratuita, los sueldos de los fogoneros transformadores y transportistas puede que supongan que nuestro calor invernal nos salga algo más caro, pero sabremos que, a cambio, estamos dando trabajo autóctono y evitando incendios.