jueves, 24 de noviembre de 2011

La burbuja inmobiliaria.

Esta hermosa ciudad que ven fue "embellecida" por este mamotreto que costó más de un centenar de euros. El buque encallado en las Murallas de Ávila es un palacio de congresos y se llama "Lienzo Norte". Es el lugar desde donde mejor se ve el lienzo norte de las murallas más famosas de Europa. A cambio, ha estropeado las hermosas vistas panorámicas y la deuda que generó unida al déficit de explotación que suma cada año, y otros gastos, hacen que la capital de Ávila sea una de los más endeudadas per cápita de España.


No es un fotomontaje, son fotos que hice hace 4 años. No he querido poner esto antes de las elecciones, por si se me veía demasiado el plumero. Quien quiera encontrar el partido político responsable del despilfarro, que lo busque por sí mismo, que yo no se lo voy a facilitar.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Las elecciones de ayer

Creo que en las elecciones ha pasado lo mejor que podía pasar: mayoría absoluta para el Partido Popular. Nos esperan grandes recortes; la cosa social nunca volverá a ser como era y es mejor que quien tenga que ejecutarlos, lo haga sin traicionar a su ideología y a sus votantes.

Sólo lamento el castigo tan severo que han sufrido Zapatero y Rubalcaba. Mi alma se suele ir con los perdedores. Espero que en su fuero interno sepan descargarse del pensamiento el mal sabor de boca de esta purga: Zapatero diciéndose que quizá con él no se hubiera hundido tanto la nave, y Rubalcaba diciéndose que verdaderamente era una misión imposible nadar hacia el quimérico futuro, guardando la ropa del pasado presente.

domingo, 20 de noviembre de 2011

El estremecimiento.

2.-Los tiros.

En aquellos tiempos de la Guerra en el Barranco de las Cicno Villas  casi no había motores, ni máquinas, ni radios: las pocas que hubiera estaban requisadas. No había ruidos mas que el viento o los arrieros azuzando a sus bestias. Hoy en el cuenco sonoro del Valle en todos los pueblos se oyen los cohetes de fiesta y también los disparos de los cazadores. Muchas veces he pensado que las mujeres pudieron escuchar los tiros que mataron a sus hombres. Aunque seguramente las madres sufrían como si fuera en su carne cada estallido, sabiendo que sus hijos habían subido a luchar al frente, o porque no habían subido, una bala perdida o un extremista armado pudiera estar matándoles.

Pienso en estos ruidos porque recuerdo la grabación de una cámara de video que captó a un terrorista de ETA que pasaba y segundos después disparó en la sien a un policía. En ese momento cruzaba una mujer que se estremeció con el ruido.

martes, 15 de noviembre de 2011

Desaparezca el senado

EL SENADO ESPAÑOL PARA EXTRANJEROS

Escribo de memoria. En España ha habido diez o doce constituciones. En la primera, la de Cádiz, cuyo 200 aniversario se va a celebrar el año próximo, no había senado. Tampoco en la constitución de la República. El resto de constituciones nacen de concesiones reales, o de temerosas restauraciones democráticas, por ejemplo: en la ley de reforma política había “senadores por designación del rey”. En todas éstas, como en la actual, el senado ha tenido un papel de contrapeso entre el interior más seguro o “España Profunda” que está cada vez más despoblada y es conservadora, y la periferia o lugares fabriles, donde no se sabía qué iba a pasar con los votos.

De esta manera en las próximas elecciones en la provincia de Soria, que no creo que llegue a 100.000 de habitantes, se eligen cuatro senadores, lo mismo que en Madrid o Barcelona, que rondarán los cinco millones.

Yo siempre he vivido en pequeñas provincias, con lo cual mi voto al senado vale 10 ó 20 veces más que el de un madrileño o barcelonés. No me parece justo.

Las funciones del senado son releer las leyes que vienen del congreso y vetarlas, modificarlas o aprobarlas.   También tienen una competencia excepcional, que no tiene el congreso y que nunca se ha usado: con una  mayoría cualificada, se puede “meter en cintura” a una comunidad autónoma que se desmande.



Y PARA ESPAÑOLES.

Realmente el senado es un comedero de políticos, -aparte de la burocracia que lleve- y un generador de cuantiosas pensiones para ellos, que no van a tirar piedras hacia su propio tajado. En estos momentos de crisis en los que se están suprimiendo y van a seguir suprimiéndose gastos importantes, es una ocasión ideal para que los españoles de toda condición, emprendamos el camino para liberarnos de este gasto superfluo.



Como la mayoría de los ciudadanos estimo muy importante la representación política. Por eso, aunque considero igual de prescindible el parlamento europeo, los autonómicos, y los diputados provinciales, no me parecería justo pedir que la gente no exprese su opinión política en unas elecciones a estos órganos.

Ahora tenemos la ocasión de votar: en el congreso se elige al presidente del gobierno y se le controla con las mociones de censura, a la vez que se discuten las leyes. Votar al congreso nos garantiza que, mejor o peor, nos represente alguien que hemos elegido, mientras que votar al senado nos representa lo mismo, y no añade más que gastos. Es más: de alguna manera, votándoles, expresamos que estamos conformes con la existencia de esa cámara.



Por eso quiero pediros que votéis al congreso a quien os dé la gana, pero que no votéis al Senado. Hay varias maneras: no depositando sobre, entregarlo sin papeleta dentro,  o que en la papeleta no se ponga ninguna x, si se escribiera un mensaje, un papel diferente, una broma, el voto se cuenta como nulo, ésta no me gusta. Mi preferida es la primera porque así se da menos trabajo a la gente que esté en el recuento, aparte de que uno demos la cara por este ahorro. También en la papeleta al senado de Salamanca he visto que existe una candidatura llamada “Escaños en Blanco”  que tiene tres nombres; esto me gusta todavía menos. Pero cualquiera de estas formas es un mensaje que sólo se puede interpretar como rechazo a esta cámara alta, a todas sus pompas y vanidades. Espero que al final, si alguien tiene a bien sumar todas estas maneras de rechazo, seamos algunos cientos de miles de personas.



Nadie se haga ilusiones de una catársis, es un objetivo que no se conseguirá en este momento -hay que reformar la constitución-, pero es la manera correcta y adecuada de iniciar el camino.

viernes, 11 de noviembre de 2011

PAN CON LÁGRIMAS.

En el Valle, durante la guerra, ya fuera en el agosto rojo o en los septiembre y octubre azules, se encerró a gente en los calabozos, (hasta convirtieron la iglesia de Cuevas en un improvisado calabozo) generalmente como antesala de su fusilamiento.

Todo fue improvisado: no había la logística de una cárcel, a los guardianes no se les ocurre ir a pedir dinero a las autoridades para comprar avituallamiento para los detenidos ¿para qué?; mucho menos se les pasa por la cabeza cocinársela, ni tampoco compartir la suya; por lo tanto, eran los familiares de los encerrados quienes se preocupaban de llevarles la comida.

Sucede que los detenidos un día no están. Y el vigilante de la puerta –es la manera habitual de enterarse del fusilamiento- les dice a las mujeres que se lleven esa comida, que su marido o su hijo no comerá más.

Por hambrienta que estuviera una ¿A qué sabrá esa comida devuelta? Porque nadie la tiró: no podía hacerse, el comercio está paralizado, muchos han sufrido requisas o saqueos, -la familia de los asesinados también-, hay carestía.

Supongo que las madres, sin decir nada, les pondrían esa comida: una tortilla, un pan con torrezno, un pucherito de garbanzos... a los hijos, mientras se tragaban los sollozos viendo lo que amorosamente cocinaron y que su hombre no se ha podido comer, pensando en la tierra que se le está comiendo ahora, y como seguir poniendo comida a esos niños que la devoran como los gusanos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

SOBRE LA VANIDAD

Un amigo me recomendó leer a Bertrand Russell y encontré que, entre mi biblioteca de tantos libros sin leer, tenía uno que se llama “La conquista de la felicidad”. Estaba leyendo la frase el hombre que adquiere con facilidad cosas por las que sólo siente un deseo moderado llega a la conclusión de que la satisfacción de los deseos no da la felicidad (...) una parte importante de la felicidad es carecer de cosas que se desean entonces pensé en el príncipe de España, un hombre que ha tenido todo lo material que se ha podido tener desde que nació. Y lo tendrá hasta que muera. Incluso gran parte de lo espiritual: si quisiera citar a tomar café en su palacio a Vargas Llosa o a Savater o a Paco de Lucía o a Luis Landero o a cualquier figura internacional, casi seguro que harían un hueco en su vida para y hablar con él. (Creo que su mujer Letizia, le organizó una cita con cantautores como Serrat o Sabina, de la que se supo porque éste último sacó una indiscreción en un libro de memorias).

Pensé entonces ¿de qué carece? ¿Qué querrá una persona como ésta? La respuesta debería ser: la felicidad de todos los españoles.

¡Cielos! Esto es algo que da vértigo. Es como pensar qué es lo que hay detrás de los confines del universo. Eso es imposible. Por aproximación diríamos: la felicidad de la mayoría de los españoles, pero la felicidad es muy difícil, supongo que se deberá conformar con la aceptación de la mayoría de los españoles, que deberán ser medianamente felices, porque yo creo que los que son miserablemente infelices le odiarán porque representa a quien “lo tiene todo”.

Porque a él nunca le han colado fruta estropeada de matute, (estoy pensando en esos melocotones que se ponen negros al día siguiente), ni lechugas con oruga, o pescado que “huele” y dudas si echarlo a la sartén o directamente a la basura y si eliges la sartén, ya que te ha costado demasiado dinero como para tirarlo, luego te lo comes como de puntillas y te sabe mal. Alguien a quien nunca le ha dejado tirado el coche en la carretera, a quien no le han enseñado “el chapuzas” la calculadora del presupuesto de las obras, que nunca ha entrado en un servicio maloliente del que alguien cagó medio fuera, y nunca habrá tenido miedo de que en la noche, aquellos que se acercan y te piden un cigarro vayan a sacar la navaja... no digo nada de las incertidumbres laborales, y el paro, que ya sabéis que conozco tan bien...



Creo que el Príncipe tuvo algunas novias, aunque el concepto de novias no se parecerá al que podamos tener la gente corriente. Es raro y difícil, porque él es quien elegía –pienso yo- un muchacho guapo, atlético, educado, rico que adjunta un trabajo vitalicio (de reina) lleno de glamour, de viajes, ropa de diseño y grandes hoteles. No sé hasta qué punto las propias cualidades de la persona deberían ser valoradas por las candidatas que él eligiera para corresponderle, frente a la valoración del  “cargo” que se vendría encima de la elegida. Lo que es inimaginable es un príncipe buscando ligar, un sábado la noche, con cualquier moza que se prestara, como hemos intentado alguna vez todos. Recuerdo que la penúltima novia que tuvo se llamó Eva Sanun, supongo que algo no salió bien. Después habrá tenido sus correspondientes críticas por elegir a la divorciada Letizia Ortíz. (supongo que todas estas cosas relativas a la aprobación o desaprobación de sus elecciones le habrán traído sus mayores infelicidades personales)



Supongo que él soñará con la libertad, con esa que tenemos los del pueblo llano de darnos la vuelta y elegir un restaurante o entrar en un supermercado y comprarnos queso, pan y fiambres para comer en un parque. Para él nuestra libertad tiene que ser lo mismo que para mí soñar con ganar el Tour de Francia o ser astronauta. Quizá como no conoce la libertad, ni siquiera sepa fantasear con ella. Puede que por eso se haya casado con una mujer que fue libre.



Voy a confesar que no soy monárquico. No me interesan todas las pompas y vanidades de su familia. Reconozco que el sábado de su boda, ¡qué lástima para la novia no poder lucir el traje blanco en aquel diluvio con que les castigó el cielo! yo vi la tele, aunque tenía por una excusa que no viene a cuento.

Pero una vez -hace mucho tiempo- reconocí que tiene un trabajo no exento de dureza. Había sucedido un tremendo accidente laboral, creo que en una industria naval de Valencia: una decena de obreros murieron quemados en un horrible incendio. Y a él, tan joven, tan tierno, le achuchaban gritando las madres desconsoladas y descompuestas de aquellos obreros muertos. Fue en la misa de “corpore insepulto”: creo que le calaron bien su traje con lágrimas. Me dije: un pijito como este, tiene mucho mérito, ¡cómo aguanta el tipo! me pareció, -me di cuenta  por primera vez- que podía ser digno de admiración su oficio y el aguante hacia las clases populares. No ganó un monárquico para su causa, pero obtuvo mi reconocimiento, y ahora que tengo un blog con algunos seguidores lo extiendo, así que le salió bien aquella actuación.

Parecida fue la que tuvo la familia entera en la misa de las víctimas del once de mayo de 2004 en la catedral de la Almudena. Se volvieron a ganar el sueldo. Imagino que antes de salir a la palestra se mentalizarían para mostrar abnegadamente ese espíritu de servicio que se les supone a las más altas dignidades del país. Como los grandes deportistas, Nadal, Gasol... que tienen que tomar la responsabilidad de jugársela y han de crecerse y darnos su mejor nivel en los grandes momentos, son conscientes de que en esos instantes hay que dar la talla de paternalista humanidad que la gente espera de ellos. Es la parte más dura de su oficio, pero la dominan.

Vuelvo a repetir que no soy monárquico, pero creo que mis compatriotas lo son y por su forma de ser, me parece lo más económico(1). Afirmo, una vez más, que no me gustan las ceremonias ni las inauguraciones, ni las bodas, ni los entierros, ni los bautizos, y he evitado todos las que he podido. Pero los españoles no, por lo menos hasta ahora, a mis conciudadanos les gustan las pompas y vanidades, y el boato y la figuración. Para eso no hay mejor que tener una familia amaestrada para saber estar y con apostura para acudir a los sitios a tirar de la cortinilla y descubrir la placa. Aunque tengan a veces que tragarse los entierros y soportar las infelicidades de los más infelices de ese momento.







(1)     Sostengo que es más económico mantener a esta familia ocho años que hacer unas elecciones cada ocho años para tener un presidente de la República, que, además, no daría tan buen servicio de boato y vanidad como las siete u ocho personas de la familia que se dedican a estas cosas.







PD adjunto las fotos de una pintura y escultura hecha por mi propia madre que como tantos artistas y artesanos se les ocurre representar estos iconos. La devoción en las clases populares es algo digno de estudio sociológico. Estoy seguro de que los que gestionen las cosas de palacio  reciben todos los días decenas de presentes como éstos.


viernes, 4 de noviembre de 2011

CAUSAS, EXCUSAS PARA MATAR.





El barranco de las Cinco Villas de Ávila fue ocupado los días cinco y seis de septiembre de 1936 por el Regimiento de Caballería Farnesio que mandaba el coronel nacionalista José Monasterio. Algunos barranqueños habían participado activa  o pasivamente en el “agosto rojo” que se vivió en el Valle después de ser reconquistado por milicianos llegados de Madrid. Eso había sucedido el 30 de julio. Las armas y el desorden que trajo esta primera reconquista causaron la muerte de 25 barranqueños, tres de ellos sacerdotes, además de que quemaron las tallas de dos iglesias parroquiales. Por eso, los que habían tomado las armas, hubieran subido al frente o hubieran hecho guardias, y por supuesto, los que participaron en los delitos, huyeron. Pero otros muchos escaparon  por miedo. Y otros tantos se quedaron en tierra de nadie.  La frase que se fraguó en aquel momento fue “que vienen los moros, cortando tajás”.

Los que se quedaron estaban seguros de que no habían cometido ningún delito; sin embargo, no estaban seguros: muchos serían acusados de algo, y bastantes fusilados por ello, pero de aquella acusación  no se guarda ningún documento escrito, y es por la causa o posible acusación, por lo que este humilde investigador preguntaba,  70 años después.

Mi libro dejará a los lectores un buen montón de especulaciones, que acompañadas de descripciones de la idiosincrasia barranqueña, sucesos y documentos, harán que puedan aproximarse a una representación también de por qué pasó lo que pasó.



Ayer tarde estuve repasando la cinta que grabé a una señora llamada Mercedes Pernudo. A su padre, Basilio, le fusilaron el 23 de septiembre de 1936. Esta mujer se apresuró a declararme que, como ellos sembraban en “lo común”, -en terrenos comunales situados en los confines del Sur del Valle-, a últimos de agosto estaba toda su familia allí, a seis u ocho kilómetros, recogiendo los frutos. Padre madre  y cuatro criaturas pequeñas. En aquel lugar supieron que entró la caballería de los nacionales, y entonces se estuvieron quietos unos días más, hasta que se asentaran un poco las cosas. Su padre no pertenecía al sindicato, ni había hecho guardias, ni se metió nunca en nada; no obstante, dos tíos maternos de Mercedes, que pasaron por allí, le habían recomendado que se fuera con ellos, le advirtieron que si volvía le podían matar ¿Pero cómo iba a irse dejando a su mujer y a sus hijos?



Dicen que quien nos formula una excusa que no hemos pedido, se está acusando manifiestamente. La excusa para no estar en el pueblo y permanecer ocultos en los confines del valle era recoger los frutos de aquel huerto comunal, no que tuvieran miedo de que los consideraran desafectos.



Mercedes afirmaba, por el contrario, que el fusilamiento de su padre fue debido a que años antes plantó cara al cacique para el que trabajaba, exigiéndole que le pagara un jornal de tres pesetas diarias –que era lo que se estaba pagando ya- y no las dos que venía abonándole, y que el cacique, que no le quiso subir el jornal, al ser abandonado  dijo “pues esta me la pagas, Basilio” y llegado el momento, le denunció.

Al poco de volver la familia Pernudo a Mombeltrán avisaron de que el padre tenía que presentarse en el cuartel de la Guardia Civil. Acudió y le metieron en el calabozo. Aquella noche su mujer le llevó la cena, que entregó al guardia de puerta; pero la mañana siguiente, el 23 de septiembre el guardia no admitió el almuerzo que  llevaba la mujer. Ya no tenía objeto: su marido estaba muerto.

No había causa para matar al padre de Mercedes. Cometió el error de volver al pueblo, un error que no sólo le costó su vida, -también  la de su hermana pequeña, que moriría un par de años mas tarde de tifus, (de penurias de posguerra de perdedores, más bien, digo yo)

El error, que no tiene por qué reconocer Mercedes, fue estar fuera en el momento de la invasión y que pareciera que se había escondido o marchado con los rojos. Y volver. Su humilde casa fue saqueada, al pensar los oportunistas que se habían sumado a los huidos. “Y si se ha ido, o se ha escondido, es porque algo habrá hecho”

Y si algo habrá hecho es que es culpable de algo, luego dio “causa” para morir. La triste causa fue no estar en el pueblo en el momento en el que los vencedores dijeron “quien se haya ido o se halle escondido, está contra nosotros”, “es desafecto” “culpable”. 
Y los fusiles dijeron el resto: ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!