sábado, 31 de diciembre de 2011

Lo que voy estudiando de los nefastos anarquistas españoles.

La ideología anarquista pretendía la libertad personal absoluta mediante la eliminación de todo gobierno organizado. Rechazaba cualquier acción política que no fuera directamente revolucionaria en orden a conseguir una “tábula rasa”. Sus instrumentos fueron la acción directa terrorista y la huelga general revolucionaria.

La autoridad jerárquica y la riqueza privada habrían de ser reemplazadas por asociaciones libres de trabajadores que libremente se federarían. La igualdad se conseguiría cuando todos los hombres, adecuadamente instruidos, sean conscientes de que nadie puede ser libre y feliz a menos que todos gocen de la misma libertad y de las mismas oportunidades; esto sería la quimérica fraternidad universal.

La revolución libertaria abomina de los sentimientos nacionales y especialmente de la tiranía que impone el pensamiento clerical y los mitos en que funda el orden establecido por el estado y las clases altas para someter al pueblo. La ausencia de toda coerción y jerarquía le hace eliminar la instrumentación del hombre como policía y como militar y por supuesto, el sometimiento a ellos.

Sólo la incultura en que vivía la nación española en los inicios del siglo XX, pudo hacer que germinaran estas ideas en una parte significativa de la población española. Y sólo un vacío de poder como el que originó el Movimiento del 18 de julio, propició que se enseñorearan de la calle, matando, destruyendo y quemando tanto (llegaron a vanagloriarse en agosto de 1936 que gracias a las huelgas revolucionarias –que todavía mantenían- habían propiciado la guerra, que era una oportunidad de lucha final) Al final, marcando el record absoluto de utopía, entraron a formar parte del gobierno republicano en la guerra con una ministra: Federica Montseny.

PD.Mi recién descubierto y muy admirado Hemingway tenía esta impresión de los anarquistas, y tal como está esto escrito, no es una invención: o lo vio o se lo contaron.
Se pusieron en marcha a lo largo de la trinchera menos profunda, abierta tras la cresta de una colina, y Andrés sentía que le llegaba en la oscuridad el olor de excrementos depositados por los defensores de la colina en torno a los helechos de la cuesta. No le gustaban aquellos hombres que eran como niños peligrosos, sucios, groseros, indisciplinados, buenos, cariñosos, tontos e ignorantes, aunque peligrosos siempre, porque estaban armados. Él, Andrés, no tenía opiniones políticas, salvo que estaba con la República. Había oído hablar a veces a aquellas gentes y encontraba que lo que decían era con frecuencia muy bonito, pero no los quería. <<La libertad no consiste en no enterrar los excrementos que se hacen -pensó-. No hay animal más libre que el gato; pero entierra sus excrementos. El gato es el mejor anarquista. Mientras no aprendan a comportarse como el gato no podré estimarlos>>
 ERNEST HEMINGWAY ¿Por quién doblan las campanas?

Rodrigo Rato 2,3 millones de euros.

La banca española va mal. Tiene mucho dinero prestado a gente que no se lo devolverá (y eso lo sé yo bien porque me dedicaba a embargar a los que no pagaban) Para evitar un crack en cadena como el que sale en la película Mary Poppins, los estados han dado dinero a estos bancos. Dinero público que empeora nuestros déficits. Además el Banco Central Europeo les prestó recientemente al 1,5 %  dinero que pueden recolocar comprando deuda pública al 3 ó 4 %. Por si fuera poco, las "pequeñas" comisiones no cesan de subir, autorizadas por el Banco de España.

Mientras tanto, estos señores se reparten el dinero con arreglo a su alta dignidad. ¡qué estúpido y antieconómico sería para el Señor Rodrigo Rato cambiar los menos de 100.000 euros al año que gana un ministro por los 2,3 millones que le paga esa empresa semipública! Poruqe este magnate fue nombrado, más o menos por Esperanza Aguirre presidenta de la Comunidad de Madrid.
Es una vergüenza, yo no tengo mi dinero en Bankia. No quiero saber lo que cobra el presidente de la Caja donde yo lo tengo, pero es tal mi rabia que, si pudiera, me  llevaría mi dinero a guardarlo debajo de un colchón.

martes, 27 de diciembre de 2011

Benito Cañadas, padre. (el hombre que se fue a la guerra con un pico y una pala)

Yo soy amigo de Benito Cañadas hijo, el otrora famoso alcalde comunista de Santa Cruz del Valle(1), y gracias a él tuve en mis manos este carnet.



Benito Cañadas padre, sabiendo que la Guardia Civil de Arenas de San Pedro se había sublevado contra la República y estaba tomando los pueblos para destituir los ayuntamientos y colocar en su lugar gestoras de afines al Movimiento, quiso oponerse. Junto a otros republicanos con su pico y pala hizo un hoyo en la carretera de Santa Cruz del Valle para impedir que pasara la camioneta que venía con los guardiasciviles y falangistas. Pero pasaron, y a consecuencia de aquella resistencia y tres tiros de escopeta de caza que no hirieron a nadie, se llevaron a diez o doce pajareros (2) detenidos a la prisión de Arenas de San Pedro.

Arenas y todo el Valle del Tiétar (incluido nuestro Barranco)  serían reconquistadas por los “rojos” una semana después: el 30 de julio de 1936.

Durante el mes de agosto los izquierdistas, que ya tenían armas traídas de Madrid, subieron a defender el Puerto del Pico. Benito Cañadas, que ya sabía que su mujer estaba encinta, no se inhibió de ir a la lucha. Pero cuando vino el Regimiento Farnesio desde Valladolid, los campesinos milicianos ya no resistieron más.

Todos los que habían tomado las armas sabían (y los que lo ignoraron fueron fusilados) que si se quedaban en sus pueblos acabarían tiroteados en el paredón del cementerio o en alguna cuneta. Y Benito huyó, por necesidad o por convicción, a seguir luchando.

De derrota en derrota calcularía que en febrero del 37 habría nacido su hijo o su hija (entonces no había manera de saberlo con anticipación). Sin noticias, seguro que no querría torturarse con la idea de si a su mujer la habrían violado los moros o los cristianos, si la habrían fusilado (mataron varias mujeres en el Valle), o si sólo la habían vejado o pelado, u obligado a ingerir aceite de ricino. (En el propio Santa Cruz del Valle una mujer abortó a consecuencia de esta tortura).

Mientras tanto, de batalla en batalla, de derrota en derrota, Benito Cañadas García miraría a los niños y a las niñas y a sus madres; escucharía dolorido relatos espeluznantes de refugiados de otras tierras, y la propaganda y excitaciones al valor para defender a nuestras mujeres de los moros o de esos “hombres de verdad” que hablaba Queipo de Llano en sus arengas radiadas.

Mientras tanto luchaba por conservar la vida, sin saber nada de su familia en casi tres años.

Terminada de perder la guerra en tierras valencianas, imagino a este hombre desarmado volver andando (era su obligación, por el camino más recto, parando en todos los cuarteles de la guardia civil a que controlaran su paso) a su pueblo para presentarse ante las autoridades. Debía hacerlo antes incluso de ver a su familia. Aquí, en Santa Cruz,  le tomaron declaración, invitándole a que colaborara delatando a alguien. Y tuvo cárcel. Y sobrevivió al cautiverio, que muchos no superaron, porque ya había visto a su hijo, tan parecido a él. Más tarde fue excarcelado y tuvo que pasar controles como este.





Después de la cárcel Benito Grande pudo plantearse respirar un poco de vida y traer otra criatura al mundo: Charo, dos lustros más joven que Benito Chico, diez años que  nunca pudieron jugar como niños, los que la guerra y la posguerra habían robado a tantas familias, afortunadas sólo por haber sobrevivido.





(1)   Fue alcalde con mayoría absoluta por la Candidatura Obrera Unitaria, Partido Comunista e Izquierda Unida, cinco legislaturas. En la sexta, de 1999 empató a votos con el PP y la inocente mano de la Jueza de Arenas de San Pedro desempató a favor del Partido Popular.

(2)   Uno de los gentilicios de los de Santa Cruz del Valle es “pajareros”

viernes, 23 de diciembre de 2011

Resulta que yo vi a alguien a quien había visto Hermingway



Últimamente travieso una impotencia para corregir mi libro. Me da vértigo abrir los documentos, reformar párrafos, eliminar datos que me costó mucho conseguir, pero que entretienen y no aportan demasiado. En varios momentos he pensado que lo mejor sería borrar todo y escribirlo de nuevo, porque empecé a redactar (a limpio y no en fichas, como debiera hacerse) la historia hace cuatro años y los párrafos se han ido llenando de más contenido, pero también de  sobreabundancias, de repeticiones y de contradicciones. Quizá lo mejor sea despejar todo de escombros y edificar de nuevo con un esquema claro y con mejores cimientos, porque ahora, que lo sé casi todo, escribiría con mucho más conocimiento que cuando empecé, que sabía muy poco.

Pero me da mucha pereza. También se me ha metido en la cabeza que debiera ir al Centro Documental de la Memoria de Salamanca, (al famoso Archivo de Salamanca) pues parece que puede haber algo en documentos nuevos que han traído. Quizá debería ir a Villafranca de la Sierra (40 + 40 Km.) donde puede que viva aún un hermano de dos fusilados.

En el fondo busco pretextos para no acabar. Por eso me dedico a leer, aunque sean libros que no me van a aportar datos para mi historia.

Dejé sin terminar a Emilio Romero. Tenía sin leer en casa ¿Por quién doblan las campanas? y lo he comenzado. Me está gustando. Hace mucho tiempo vi la película, de la que sé por cultura general que protagonizaron Gregory Peck e Ingrid Bergman. No me acuerdo de nada y es una ventaja, porque prefiero poner la cara de Humprey Bogart al protagonista Robert Jordan. La primera sorpresa en las cincuenta páginas es que un protagonista secundario mandó disecar un águila a un taxidermista de Ávila.

El tarxidermista era un viejo que yo conocí y que podía apellidarse Guerras. Tenía su establecimiento en el Mercado Grande de Ávila. Exhibía un escaparate muy curioso con todos los “bichos” pero yo de niño entré en su establecimiento varias veces.

Resulta que mi intrépida e hiperactiva madre aprendió por su cuenta a disecar, y le compraba ojos de cristal con el que competía y trataba de arrancarle consejos a este profesional. Por eso hace treinta y cinco o cuarenta años entraba en aquel establecimiento fantasmagórico y me impresionó, puede que como a Hermingway, otros treinta y cinco años más atrás.



Había cornamentas de ciervo que había cazado yo en los altos de la sierra y había un águila disecada por un disecador de Ávila, con las alas extendidas y los ojos amarillentos, tan verdaderos como si fueran los ojos de una águila viva.

Ernest Hermingway

¿Por quién doblan las campanas?





PD. También puede que fuera el Águila disecada que había en el antiguo bar “El Águila de Gredos” en el mismo “Mercado Grande” justo enfrente del establecimiento del disecador.
Me hice esta foto con disparador automático en el año 93, y usé de atrezzo los restos de la actividad disecadora de mi madre que quedaban por ahí.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Emilio Romero, autor de “la paz empieza nunca”.



Emilio Romero nació en Arévalo, y ya en vida, tenía allí una gran avenida a su nombre. Debo mucho a esa ciudad. De no haber ganado el premio de su Cámara de Comercio, no habría encontrado causa suficiente para iniciar este blog, que es algo que me gusta hacer. Fue, además, un dinero; pero sobre todo, el llevar a mis padres a la ceremonia de entrega del cheque y ver la cara de mi madre, orgullosa de mí.

También fui con “objetivos militares” de mi guerra civil. En el Regimiento Farnesio o en las “banderas de Falange” que ocuparon el Barranco de las Cinco Villas iba gente de Arévalo, en el Barranco los recuerdan bien porque algunos de ellos –me dicen- asesinaron gente. Tengo un documento en el que se solicita al Ayuntamiento de Santa Cruz del Valle, “una bandera que cojimos a los rojos” para exhibirla como trofeo en la sede de la Falange en Arévalo. Mi objetivo fue también indagar en el acto de entrega, por si alguien podía llevarme a algún viejo (como mínimo de 92 años) de los que ocupó el valle, pero no conseguí nada.

El pasado jueves, en el rastrillo de Béjar, cayó en mis manos el libro La paz empieza nunca, que fue premio Planeta en 1957 y al hojearlo, vi que trataba de la guerra civil. Lo compré por un euro, y llevo 325 de sus 411 páginas, pero no sé si lo terminaré.

Mi esperanza era que Emilio Romero hubiera pasado por el Barranco a sus 19 años como integrante de una bandera de falange y contara algo de aquello. Pero la trama, -ficción o realidad vivida- no transcurre por allí.

Dice el libro que es la historia de los hombres que en 1936 estábamos por los veinte años, la juventud española sacrificada, mutilada, diezmada; la juventud que tuvo que improvisarlo todo, que titularse de prisa y corriendo en las Universidades para reconstruir la vida cultural y la vida sanitaria, y la vida económica, y todavía anda, con más de cuarenta años, buscándose acomodo. Pero lo que es apología del joven falangista que enamora a todas las rojas que desprecian a sus viles consortes. Los rojos no hacen más que asesinar a sangre fría, mientras que los nacionales luchan como caballeros, a pecho descubierto. La novela, que sigue por la División Azul es, en tan tardía fecha como 1957, abiertamente pronazi, y despreciativa de las democracias occidentales que bloqueaban al régimen de Francisco Franco, Caudillo de España por la G. de Dios.

Yo hace 15 años escuchaba algunas noches una tertulia de Radio Nacional con Emilio Romero y Enrique Curiel, (que era del partido Comunista) y Don Emilio me parecía bastante razonable en comparación con otros tertulianos de derechas. Pero viendo este libro tan parcial, tan falso, comprendo un poco a los amigos de izquierdas que me piden que investigue bien los crímenes fascistas que me olvide un poco de los otros, que ya tuvieron muchos años de machacona y obligatoria memoria histórica.

Este libro de La Paz Empieza Nunca es un ejemplo. No es el primero que leo, pero me molesta la tergiversación de la vida en buenísimos y malísimos. Creo que haciendo lo contrario, acertaré con el mío.



Después he mirado en Internet sobre Emilio Romero, con el resultado de que el viejecito apacible de los 90, en febrero de 1981 en un artículo atacando al gobierno de entonces, postuló  como salvador de la situación nada menos que a Alfonso Armada, el líder del golpe de estado del día 23, y este mismo día tan señalado Don Emilio parece que habló por teléfono con  Juan García Carrés, el único civil condenado en aquella trama golpista. Parece que su pensamiento político no había evolucionado en 24 años.

jueves, 15 de diciembre de 2011

JOSÉ MOTA. EL GENIO DEL PUEBLO

Para mis seguidores extranjeros diré que este hombre es un producto localísimo del interior de la Mancha (la real, y no la literaria de Don Quijote) que, ahondando en todos los pelillos de sus raíces llega al fondo universal del sustrato humano y, como otros grandes creadores, hace de su Alcafrán otro Macondo en el que también nos parece haber vivido.

Para mis seguidores españoles, nada que decir, pues creo que casi todos le disfrutamos en Nochebuena y en otras cuantas noches buenas de los viernes, horas en que reina en las pantallas de televisión de España.

No puede ser un genio de arte mayor; el humor es arte menor, seguramente porque pierde mucho con la degustación continuada. José Mota es un folclorista que trasciende sus fuentes populares, como lo hicieron Bártok, Falla, Grieg, Liszt y tantos otros. La desgracia del arte del humor es que el 80% se quema en la primera manifestación. En este caso es una catarsis del espejo de esa pantalla que nos devuelve lo que somos, povocándonos además de reflexión, movimientos involuntarios de la tripa. Arte y tripa tampoco son buena pareja.

Alrededor de su bufonería, también es un sabio y un pedagogo, repetitivo, machacón, absurdo, (muy absurdo a veces, que eso comunica más con la tripa) pero enseña a los niños y mayores, personajes de la historia o de la ciencia por medio de su cansino histórico, o los momentos muertos de la historia. No sólo eso, que está trayendo a las nuevas generaciones una panoplia de viejos y más ingeniosos insultos, como licenciao, mugroso, pregonao... (A ver si consigue que dejemos de lado esa tríada:  gilipollas, cabrón, hijoputa, que monopoliza y empobrece esta variante agresiva de la adjetivación que es el insulto en la España actual).

No sólo eso, JM es un regeneracionista-moralista: su héroe, un trasunto de los superhéroes americanos, llamado el tío de la vara se dedica a castigar conductas antisociales contra las que la sociedad actualmente no reacciona, como los dueños de perros cagones, los ruidos de las motos, los adolescentes vandálicos en los parques... También con su naturalidad pueblerina nos hace reírnos de los esnobistas que venden humo.

Su creación de este año es la vieja del visillo: una señora amargada (solterona o viuda, que a mi juicio estuvo –y está- enamorada de un tal Pedro “Roñeras”, a cuyos hijos somete a un marcaje especial, seguramente porque son los que no le dio a ella, sino a otra) que se dedica a husmear en la vida de los demás para luego echar ácido sulfúrico en la convivencia. Es una tirana. Mujeres como esta hemos visto y padecido todos los que somos de algún pueblo. Mota es un gran imitador y borda la gestualidad de este personaje como ningún otro, porque seguramente -junto con  un exageradísimo vecino jeta- es el más real que ha hecho nunca.

Es el mejor rapsoda del humor del pueblo español.



P.D.(Informo que la madre de otro genio de este arte menor, Miguel Gila, era natural de Mombeltrán, en el Barranco de las Cinco Villas)

lunes, 5 de diciembre de 2011

UN RESCATE DE LA NIÑEZ

Una de las mayores recompensas de mi trabajo “de campo” con la grabadora fue hallar niños de noventa años reviviendo casi en relieve sus recuerdos de la infancia. La memoria de los moribundos vuelve a la niñez de manera que me decían: me acuerdo de aquello como si fuera ayer, y sin embargo no me pregunte usted por lo que hice ayer, que no sabría decírselo. Ahora voy a transcribiros unas letrillas que hizo a unos alumnos un maestro, Don Pedro Méndez, fusilado el 13 de septiembre de 1936 en las tapias del cementerio de Mombeltrán, de quien, muertos sus hijos (a uno lo fusilaron junto a él, a otro mes y medio después. Los otros ya murieron de su natural edad), no quedaban más que recuerdos de tercera mano.

Sólo quedaron de primera mano unas cartas que dirigió en  los años 30 al ministro Francisco Barnés Salinas, que fueron al archivo personal de este prohombre y que hoy están felizmente depositadas en el Archivo de la Memoria de Salamanca. El resto de su obra, junto con sus libros, fue saqueada por los fascistas, y los pocos papeles que quedaron fueron arrojados a otra hoguera que hizo su propia mujer, desquiciada y maldiciente de los empeños políticos de su marido(que sólo fue concejal en Mombeltrán), entre la amputación y el pánico de haber sufrido su fusilamiento y  de sus hijos Publio Marciano y Pedro Anastasio.



Pero sucedió el milagro de la reverdecida memoria remota de un alumno suyo, Isidoro Rey, que en una mañana de invierno de 2008 puso en pie ante el micrófono de mi grabadora, la siguiente composición que, a finales de los años 20, Don Pedro había recitado en clase de sus alumnos “Conra” y “Neme”:

Han sido Conrado y Nemesio


los que han entrado en clase

con cara de no lavarse

¡mira que ha sido estúpido eso!



Para Máximo “Brazoyerro” que llegó a ser boxeador en Francia, hizo otra destacando su principal cualidad

Máximo con su nobleza


y su furia de hortelano

será superior en fuerza

al luchador grecorromano



Suelo lamentarme de que tarde y caducando, se ha dado ocasión de emprender mi rescate de aquellos tiempos. Pero hoy puedo dar gracias, y os pido que apreciéis el valor que tienen, a estas composiciones, pues sólo pudieron resurgir a los 88 años de la vida de Isidoro, cuando se cruzó conmigo; nunca antes, ni tampoco después, que ya está muerto.



Es por eso que quisiera crear entre vosotros mis lectores una secta de misioneros que se encarguen de aflorar, y capturar con todos los medios a su alcance, las memorias crepusculares de las infancias de otros tiempos. No hacer lo posible por escuchar estos cantos de cisne es un empobrecimiento imperdonable.






jueves, 1 de diciembre de 2011

ESTAMOS CHULEANDO A CHINA

Para poner un ejemplo de lo que este título afirmo voy a destripar media película. Se trata de una obra maestra, así que quien no haya visto “La jungla del asfalto”, puede esperar a verla, y después léase este comentario.

Un especialista en asaltar bancos por el método del butrón, sale de la cárcel con un plano para hacer el atraco de su vida: una gran cantidad de diamantes. Busca a un perista de medio pelo, Coby, mezquino y desconfiado de sus propias fuerzas que, al carecer de liderazgo para manejar el asunto, propone compartir el negocio a un  delincuente de cuello blanco Alonzo D.F., gran abogado para que financie parte del golpe y se ocupe de colocar la mercancía.

Este abogado, cara muy dura y todo fachada, está arruinado, pero todavía quiere tener caprichos como mantener a Marylin Monroe, (que le llama “Papito” en una de sus primeras apariciones). Acepta el golpe, aunque ni siquiera tiene dinero para pagar los preparativos: comprar un coche, herramientas, nitroglicerina... etc. y le dice un compinche:

“pídeselo a Coby, sudará un poco, pero lo dará”



Ya no destripo más la película y paso a la realidad del comercio mundial.

China es la factoría del mundo. Crece cerca de un 10% anual a costa de producir barato y está muy ufana derrotando y hundiendo a los países industriales tradicionales, de tal manera que exporta y exporta sin detenerse de ganar mercados y expulsar de ellos a los otrora opulentos europeos y norteamericanos.  Pero China no puede parar de trabajar, y como lo gana, tiene mucho dinero; pero sus clientes principales (nosotros y los norteamericanos) ya no tenemos dinero para pagarle. Con la misma cara dura de Alonzo D.F. le pedimos dinero prestado. China está financiando deudas públicas de economías ineficientes como la Norteamericana y las europeas. Así, tenemos dinero para seguir comprándoles y ellos son felices trabajando y haciéndose dueños del mundo, y con sus ganancias reinvierten en nuevas fábricas y en nuestras deudas públicas que no le vamos a pagar.



Personalmente he estado en diferentes fases de mi vida encargándome de ejecutar hipotecas, juicios ejecutivos, monitorios, etc y les puedo asegurar que los deudores una vez están con el agua al cuello no pagan a nadie; su única visión es conseguir un nuevo crédito, quejarse de quien le financió y repiten que sólo cobrarán si les perdonan la mayoría de la deuda. Pero, como nuestros estados, no bajan su tren de gastos ni aumentan sus ingresos, y al final, los bancos no cobran. Os lo aseguro, porque lo he visto.

Lo que pasa ahora es que los europeos y los norteamericanos seguimos endeudándonos. Con todos los recortes que se están haciendo en España actualmente, el objetivo no es ir amortizando y reduciendo nuestra deuda del 70% del PIB, sino que no crezca más del 6% del PIB, es decir, damos por bueno que al año que viene deberemos el 76% de lo que producimos, Alemania el 83%, Italia el 126%, Las cifras de Estados Unidos no me las sé, pero conozco que es el país más endeudado del mundo, (y también la primera potencia militar).

¿Qué es lo que pasará en China cuando Estados Unidos, se plante y  diga que no puede pagar?,

-Pues como Coby, sudarán un poco, pero nos perdonarán parte de la deuda.