jueves, 7 de diciembre de 2017

Pérdidas.

Antes los adolescentes éramos lentos y profundos (me gustaría que lo leyerais haciendo énfasis en la ene). Estaba de moda estar un poco deprimido y tener un gran mundo interior lleno de pérdidas y derrotas. Se llamaban neuras. Conozco a varios neuras que ligaban mucho con esta postura.

Hoy no; hoy son vertiginosos, saltan de una pantalla a otra, dan un "me gusta" o ponen un emoticono o reenvían un "adjunto" y lo siguiente, lo siguiente... ¿Hay tiempo para algo complicado? ¿da tiempo a elaborar un pensamiento complejo? ¿vale la pena cuándo nadie va a detener su precioso tiempo leyéndolo?
Sin duda mi párrafo anterior es una reducción al absurdo, una simplificación, una injusticia, en suma. No todos los jóvenes son así, pero sí es una tendencia mayoritaria.
Hoy me pregunto si alguien se habrá declarado y/o aceptado la declaración por emoticono. ¿Cuántas parejas de todas las clases de parejas que hay hoy en día habrán hecho esto? sin ponerse nerviosos, sin elegir las palabras, sin titubear.
En las películas yankis de jovencitos oligocerebrados, siempre sale el gesto de un chico arrodillándose y ofreciendo un anillo a "su chica". No sé si he visto en algún caso la chica haciendo este gesto (pero eso es otra historia). Supongo que el emoticono de esta postura ya estará inventado. Si no es así, regalo la idea a quien la quiera tomar.
ASÍ FACILITARÉ LA COMUNICACIÓN

El facilismo era algo que se criticaba en el arte o en la música del siglo pasado. Hoy vale todo, y eso es muy bueno, porque lo simple, lo visceral, también enriquece, pero el facilismo por el facilismo nos lleva al desierto intelectual, o, al menos, por la desertificación.
Por ahí andamos.

martes, 5 de diciembre de 2017

Un gran cantante

Se llama Luis Santana y ayer he disfrutado de sus superdotes para ese oficio. Una capacidad pulmonar soberbia, una eslasticidad de cuerdas vocales sublime y una musicalidad elevadísima; resultó espectacular, agradabilísimo.
Claro, que es un barítono, la cuerda de voz que tenemos la mayoría. Los barítonos por aquí no son famosos, ni la música compuesta para ellos suele ser muy apreciada. Exceptuamos a Schubert, pero compuso en alemán. En una colección de 100 discos de música clásica no suele faltar uno de "lieder". Pero estoy seguro de que en nuestro país es de los que menos se escuchan de la colección.  Su intérprete masculino en la era del disco fue Dieter Fischer-Diskau y yo,  que no soy muy aficionado al canto, es el único barítono que conocía.
Ayer conocí Luis Santana, que tenía en su mano un repertorio poco llamativo. Dentro de unas jornadas de homenaje a José Zorrilla, el autor del Tenorio más famoso, nos colaron este recital con música sobre poemas de Zorrilla y Campoamor. Poemas del siglo XIX, sin ninguna relación con Joaquín Sabina, que es el que nos gusta en nuestra casa.
¿Cómo colocar el calzador para hacernos entrar en el espectáculo? Con cercanía, comentando las obras y con alardes musicales nos fue metiendo a todos en el saco de su arte, muy bien secundado por un gran pianista con nombre de pintor: Antonio López.
Nos llenó la tarde, nos hartamos a aplaudir y daré mi mayor elogio: yo, que tengo miles de cintas, vinilos y CD, pero que me paso mucho más tiempo escuchando radio clásica, que, además  no me interesa la poesía del siglo XIX, y que de la formación pianista-cantante clásico, solo la tengo en una cinta de Schubert, que no sé si he oído un par de veces (obligándome a ello, por cultura)... ME HUBIERA COMPRADO AYER  el disco de este autor si lo hubieran vendido a la salida por 15 euros.
Conociendo mi tacañería y que actualmente suelo comprar CD por cincuenta céntimos, está dicho bastante.


jueves, 23 de noviembre de 2017

Justicia para "La manada"

Todos tenemos la opinión a la que llegamos con nuestros conocimientos. En mi trabajo muchas veces tengo que tratar con gente que me trata de llevar a su terreno, quieren tenerme de su parte en un conflicto. Que yo les de la razón; lo quieren ya, con impaciencia. Ante su presión, más ligera o más pesada, mas educada o más maleducada, más sibilina o más descarada, yo he aprendido a oponer paciencia.

Es curioso que en el tema catalán, del que mucha gente sabía mucho porque había mucha información, una gran mayoría de gente era y es equidistante. Sin embargo en el tema de "la manada", que se trata de un grupo de cinco jóvenes que fueron a divertirse y a intentar practicar sexo en los sanfermines, la mayoría de la gente se manifiesta y parece que tiene clarísimo que fue una violación.

Yo no, y menos para condenar a nadie. Tendría que conocer el ambiente de los sanfermines, que es bastante sexual según se cuenta: muchas camisas blancas mojadas (luego, mucha transparencia)  mucha gente junta, mucho roce. Mucho alcohol, mucha doga, mucho calor, mucho hedonismo: seguramente la juerga mayor de Europa (quizá del mundo). Ni harto de vino iría yo a semejante tumulto.

Mucha gente va a lo que va. Muchos chicos van a lo que van, casi siempre; y algunas chicas van a lo que van, algunas veces.
Ahí vienen los equívocos. Seguramente muchos chicos cuando hemos sido jóvenes hemos tenido fantasías con el sexo en grupo. Creo que algunas mujeres quizá las hayan tenido también. Si alguna ha querido o quiere llegar a materializarlo, a diferencia de un hombre, es altamente probable que lo consiga si se atreve. Probablemente el sitio ideal puede sea una fiesta como los sanfermines. Los chicos no lo tienen tan fácil: es la ley de la oferta y la demanda. Ellos suelen demandan ilimitadamente y ellas seleccionan.

Desconozco el caso de "la manada". He procurado evitarlo. Me da pavor obtener detalles porque tengo una hija, que es lo que más quiero en mi vida, y me dolería muchísimo que alguien la forzara, la hiciera daño, la humillara, la embaucara.
Me dolería mucho, aunque ella lo hubiera buscado inicialmente.

Yo, en principio, estoy un poco de parte de quien pide justicia. La chica la pide con gran desgaste para su imagen. Seguro que en todo este largo tiempo ha habido veces que hubiera preferido olvidar y no denunciar. Le saldrá muy caro, en muchos sentidos, si absuelven a los miembros de "la manada".

El problema para quien tiene que juzgar es que le saldrá muy caro a esta chica, que ha sido muy perjudicada por esta situación, y dada la dimensión (actualmente supera a la crisis catalana) de la noticia, la absolución perjudicará a muchas más mujeres. Ya es más que un juicio. Muchas personas emiten su veredicto de culpabilidad y presionan para que así sea el veredicto del tribunal. Los políticos, los líderes de la comunicación, ya saben que ganarán más si piden culpabilidad. No me cabe ninguna duda de que si los jueces absuelven, saltarán a la palestra figuras secundarias de todos los partidos diciendo que respetan mucho las actuaciones judiciales, pero en este caso...

Me solidarizo con la chica perjudicada, con los cinco chicos perjudicados, y con la justicia, que saldría perjudicada si los absuelve por falta de culpabilidad o porque no se ha quebrado con claridad la presunción de inocencia, esa la que todos tenemos derecho.

Voy acabando: espero que los jueces que están recibiendo todas las declaraciones y pruebas acierten. Son las personas más preparadas para ello y quienes más cuidadosamente van a estudiar el tema, estoy seguro, tienen esa responsabilidad así que me fío de ellos y no voy a presionarlos lo más mínimo.

Hace unos meses estuve viendo una parte del desfile del orgullo gay. Muchas manifestaciones de ese desfile me parecen muy sexuales, hasta obscenas algunas de ellas. Muchas personas que ahora se apuntan al lado de condenar a los chicos por el sexo confusamente consentido o inconsentido, por aprovecharse de ella, parecen haberse vuelto un poco puritanas,  hace unos meses exhibían la bandera del orgullo gay y aplaudían sus manifestaciones de exhibicionismo sexual en el desfile.
Yo creo en el amor y el sexo libre, consentido, ordenado o en bacanal, casa cual  como prefiera; creo en la libertad. A mi edad y teniendo una hija de 17 años, debería apuntarme al puritanismo, al férreo control de los agresivos machos; luego a que se les marque el terreno y que se dé un escarmiento. Es lo cómodo, pero no sé si es lo justo.
¡Viva la justicia! ¡Muera la impaciencia!


viernes, 17 de noviembre de 2017

El amor filial

Todos queremos más,(bis,varias veces)
 más y más 
y mucho más. 
Esta canción, que no tiene buena poesía, ni buena música, lleva por el contrario el "perpetuum mobile" la letanía, el mantra, o el "bucle"(que se dice ahora),  del secreto de la vida.
Un secreto a voces.
Todos queremos más de todo pero, sobre todo, (sorprendeos) de amor. Cuando uno satisface las necesidades más básicas, salud, comida enseguida hace todo para conseguir amor, apreciación, estima, reconocimiento... ostentar trajes, joyas, casas, coches con chófer.., todo se hace por amor

Pero una sobredosis de amor, aunque parezca -como el agua-  lo más saludable del mundo, es peligrosa.(1)
Inundados de amor están los músicos, y de entre todos ellos los cantantes, pero más aún los cantautores que se abrigan tras una simple, casi transparente, guitarra. Todo el mundo quiere imitarlos, copiar el Amor que retransmiten a multitudes para tratar de conquistar el amorcito de nuestros módicos alrededores.
Los mejores cantautores dan amor a su público para recibir olas de amor de ese océano llamado público. Esto creo que no puede ser malo pero, seguramente, le hace al sujeto estar saciado permanentemente y quizá por ello no necesite negociar del amor de la mujer, de los hijos. A alguien que le salen tantas enamoradas e hijos voluntarios de su arte, no le queda fuerza ni ganas para luchar por sus amores corrientes. El amor corriente, el inmediato, el humano, está lleno de contrariedades, tiene que ser biunívoco y respetuoso. Además sufre con el rozamiento, tiene que hacer callo, y hay que perseverar en el callo del amor, para que permanezca el amor verdadero y constante; si uno recibe contrariedades del cónyuge o de los hijos, ha de aprender a quererlos como son, y a soportarlos cuando sea necesario. A morderse la lengua y hasta a tragar sapos.
Pero cuando uno está inundado de amor como un cantautor, quizá le sea fácil o cómodo prescindir del callo y de la negociación, pues el sujeto no tiene más que salir otra vez al escenario y, si quiere más, prestarse a firmar autógrafos.
Yo tengo un autógrafo de Silvio Rodríguez del año 1989. Aquel hombre, extenuado después de los bises del concierto, todavía se prestaba a dar y recibir amor. Mas, y ahora tiene un blog, para seguir pidiendo amor.

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Silvio ya tenido muchas mujeres y tiene mucha familia. No debe ser fácil ser hijo de un padre así, que falta mucho y que vive hacia afuera, compromisos, amistades, visitas.... Sería penoso y yo no lo descarto, que actualmente le dedicara más tiempo a su blog que a sus hijos pequeños, nacidos en este siglo.
Descubrí hace unos días a su hijo Silvio Liam "Silvito el libre" y resultó doloroso para mí, como padre, escuchar como golpea inmisericordemente todo lo que su padre disculpa, edulcora, defiende. Y lo hace un hijo calcado físicamente a él, sabiendo que su padre tiene más hijos físicos o espirituales, que le envidian por ser carne de su sangre.

La vida es así de penosa.
No me cabe duda de que la Cuba que cuenta el hijo es diez veces más verdadera que la que canta su padre. Sin embargo, me duele esa actitud, y me sabe a despecho, que es el "lado oscuro del amor": ¡Ay Edipo!, ¡Ay Hamlet! ¡Ay , Segismundo! ¡Ay Luke Escaiwolquer!
Aunque parezca que me mofo: me duele, de verdad, un poco.

https://www.youtube.com/watch?v=Nnd2p6IS6H4








(1) Aunque seguramente es la droga más potente, por ella siguen corriendo el mundo los abuelos Stones, la abuela Nuria Espert, el abuelo Sabina (aunque no sea tan mayor, se cae a cachos) Ninguno se está matando a sus edades por dinero, ni por poder. Quieren se queridos quieren ser recordados por los siglos de los siglos

jueves, 16 de noviembre de 2017

Landeriano.


Acabo de leer La vida negociable, otro capítulo más de la novela de Luis Landero. Sí, porque Luis Landero lleva desde los Juegos de la edad ardía, reescribiendo la misma novela, a no ser que en la antepenúltima y la penúltima (que yo aún no he leído), haya cambiado de tema, variaciones y final. No cabe duda de  que le es de aplicación el dicho atribuido a Stravisnski sobre Vivaldi, "ese detestable señor que escribió mil veces el mismo concierto".
Tan mal no lo haría, don Igor, cuando Juan Sebastián Bach le transcribió algunos de ellos. Tampoco sé si el locuaz Srtravisnki le llamaba detestable porque no le quedaba más que reconocer que en el gusto universal la simple "Primavera" de las Cuatro Estaciones, siempre superará a su "Consagración de la primavera".

Piazzolla siempre es Piazzolla y Eric Satie, y Mozart son siempre de la misma manera. Y el Lorca lorquiano (no me refiero al de El Público) también se repetía y Woddy Allen también se repite (en las buenas películas, no en las que se alquila y desbarra) Y Rubens se repetía y Leonardo y Reembrandt y Vermeer.

Bach que es el mayor genio de todos los tiempos, también se repetía.
Hasta Messi se repite.

Luis Landero es el mejor escritor vivo de los que yo leo. Y se lee muy bien, precisamente porque es muy bueno y está muy trabajado todo lo que escribe para que entre como el agua. Uno se para a veces a repetir la jugada para recrearse en qué bonito lo ha hecho. El tema landeriano es el afán por superar la mediocridad, por elevarse para conquistar el reconocimiento universal, el amor. Profundizando en su alma, -hace tres décadas que él ya no es mediocre sino que le acompaña el éxito y el reconocimiento, con tanta fidelidad como es de fiel él a sí mismo- llega retratar el alma de todos nosotros y buena parte de las variantes de nuestros sueños despiertos, de una manera tan puramente literaria que a nadie se le ha ocurrido todavía llevarlo al cine y creo que esto sucede porque los cineastas no se creen capaces de superar con imágenes de celuloide (o con lo que se grabe ahora) las imágenes literarias que con tal maestría plasma este genio.
No sé qué esperan para darle, al menos, el Cervantes.

jueves, 9 de noviembre de 2017

No se nos va de la cabeza.

No quiero abusar de las críticas teatrales. Parece que si una persona recomienda mucho es que tiene poco criterio y me dije que, después de ver Rabiosa melancolía, ya me había gastado el "boleto" de recomendaciones de todo este trimestre en Incendios.
Pero me había enamorado de una actriz que cantaba: Malena Muyala, qué hondura telúrica tan mercedessosera. Y gracias a Youtube y a mi hija, que antes que yo se ha enganchado, he descubierto que tenía que haber adorado con antelación a esta mujer desconocida que tanto me impresionó, porque tenía un bagaje y un reconocimiento que yo no hubiera debido ignorar, para ser más consciente del regalo que nos dio a cuarenta personas. Como mucho un 15 por ciento de aforo en el teatro y eso que solo costaba diez euros. Esta frustración tiene que ser decepcionante para una artista tan importante en su país.
De la obra de teatro, cuyo aperitivo os dejo aquí,https://www.youtube.com/watch?v=oTBbJKo7g2g solo diré que es claustrofóbica y valiente, pero también muy real, que los actores y los textos son muy buenos, que las canciones y los ingeniosos acompañamientos quedan muy bien: enamoran.
Pero lo sobresaliente era Malena Muyala y con ella nos quedamos para siempre. Para que no la ignoréis os pongo un enlace  https://www.youtube.com/watch?v=MsU9wgAbvQo

lunes, 6 de noviembre de 2017

SOBRE EL INTERÉS DEL DINERO

El mundo se divide en ahorradores y gastadores. Yo soy de los primeros.
Alguien me podrá demostrar que el bajo interés del dinero activa la economía porque al no remunerarnos réditos por el ahorro gastamos más y así hacemos trabajar a la economía. Yo no; ahorro por previsión no por codicia, nunca ahorré en los años 90 para que me pagaran intereses -creo- y sigo siendo ahorrador ahora que prácticamente no dan nada. Los gastadores gastan todo lo que tienen  y todo lo que les dejen porque su compulsión les hace gastar (esos sí que no cambian).
A cambio de que no haya casi interés, los bancos cobran comisiones por tener el dinero, por moverlo, por no moverlo, por pagar y por no pagar. Es lógico. Necesitan de qué vivir y, desaparecido el negocio de comprarlo barato y venderlo un poco más caro, tienen que roer su beneficio de las comisiones.
Pero ¿qué es lo que pasa?: que como no es negocio prestar, ellos tampoco prestan. No merece la pena arriesgarse a prestar sin interés, porque sigue habiendo créditos fallidos. Pisos que hay que ejecutar y que luego son imposibles de vender sin pérdidas.
Así que estamos igual. No hay o hay muy poca inversión, ni inversión en consumo, ni inversión en mejorar los negocios, y no se deja de invertir porque estén altos los intereses, porque el problema es devolver "el principal".

Creo que a los estados que están funcionando a base de déficit público es a quienes le interesa el bajo precio del dinero, así gastan mucho más en lo que quieren gastar y como los intereses de la deuda son tan bajos, no se ahogan con ellos aunque se engañen. Se lo estamos pagando los ahorradores.

Tampoco hay inflación, que es lo que incentiva el ahorro y el consumo.
Verdaderamente hoy es estúpido comprarse un coche o un teléfono móvil o un mueble, porque, lejos de subir de precio, probablemente bajarán y además los que se fabriquen dentro de un año además te darán más y mejores prestaciones. ¿Tiene sentido comprarse un coche eléctrico si cada año tienen más kilómetros de autonomía y además son más baratos? ¿No sucede lo mismo con los teléfonos móviles?

Yo creo que un poco de interés y otro poco de inflación hacen la vida más interesante. Y además es más justo que los ahorradores cobremos algo por nuestro disciplina económica. Si hubiera un poco de negocio de interés vivirían los bancos sin tener que morder a la gente cada vez que realizamos una gestión.
Porque al freírnos a comisiones se incentiva la inseguridad del manejo de metálico y el dinero negro, que no paga a hacienda.
Por cierto, al no haber intereses hacienda tampoco recauda tantos impuestos sobre la renta como antes recaudaba, así hay más déficit público y un ciclo negativo...
Creo que el interés es algo positivo para la economía.

miércoles, 25 de octubre de 2017

VEO VENIR LA JUGADA

Supongo que no soy el primero ni el vigésimo en verlo y en publicarlo, pero como no lo he leído ni oído. No lo he copiado, lo juro; por lo que este pensamiento es original.
De entrada, declaro que me parece una causa justa y con la notoriedad que adquirirá, si cuaja la conspiración, las mujeres habrán ganado mucha libertad y seguridad: el mundo será mejor.
El mundo será mejor en dos sentidos, porque también nos libraremos de Trump como cabeza de poder militar y económico de la humanidad.
Antes de describir el plan que veo trazado, vuelvo a declarar que tengo una hija, que es el ser que más quiero en el mundo, cerrando la trilogía de mi madre y mi mujer. Estoy, no por el poder de las mujeres ,que ya va siendo hora, sino por su libertad de elegir quién quieren que las toque el culo.

La jugada el cerco ha comenzado con un prestigioso productor de cine de izquierdas Harvey Weinstein, amigo de Obama, quien ha tenido que excusarse por ello. Weinstein ha estado detrás de muchos éxitos de Hollywood, también volvió a levantar la carrera de Woody Allen, (maravillosa La maldición del escorpión de Jade). La gente se ha rasgado las vestiduras con una estridencia inusitada, cuando esto es más antiguo que el cine y seguro que también es anterior a la construcción de los teatros griegos aprovechando las colinas. La humanidad ha avanzado mucho con el escarnecimiento universal de ese cabrón, aunque en España nos hayamos enterado bastante menos, pendientes como estábamos de Cataluña.
Ayer escuché la noticia de que dos grandes ejecutivos de Wall Street también han sido defenestrados por idénticos motivos.

Bien, estupendo..., todo el mundo se retrata por fin..., ¿pero quién es el mayor candidato? el hombre que ha estado rodeado durante décadas de las hermosas modelos, su afición. Ya ha habido algún susurro de que tenía las manos un poco listas. Incluso Hillary Clinton ya ha apuntado algo con respecto a ella misma en sus memorias.
El plato está casi cocinado. Como la pieza es caza mayor, era necesario sacarla al campo con ayuda de una jauría. ya se ha producido.
Este fue el procedimiento que se usó con Bill Clinton.
En el caso de Clinton hubo antes otra mujer más madura que inició el acoso, Paula Jones, que preparó el terreno. Había olvidado su nombre, lo supe en su día, porque trajo cola. El que no he olvidado, ni nadie lo olvidará nunca es el nombre  de Mónica Lewinsky, que estuvo a punto de hacer caer su presidencia. Estoy seguro de que el famoso vestido manchado de semen a buen recaudo como un as en la manga, cuando lanzaron la precampaña Paula Jones y otras.
Yo apuesto a que en algún momento próximo va a salir una modelo, y después otra legión de modelos, hablando de los abusos sexuales de aquél llamativo millonario, jurado de tantos concursos de belleza.
Puedo equivocarme, ya lo he hecho alguna vez en este blog, pero si acierto ganaré más credibilidad con vosotros de la que perderé si esto no se cumple. Así que es una buena apuesta.

viernes, 20 de octubre de 2017

TEATRO, PURO CINE.


Si pasa por vuestra ciudad y tenéis dinero no os la perdáis, cueste lo que cueste, incluso (nunca lo he recomendado) si no encontráis, negociad que os revendan la entrada porque la inversión suplementaria también saldrá rentable. La “jartá” a aplausos restallantes que escucharéis al final es de las que como espectador se viven cuatro veces en la vida.
Lo he dicho, es puro cine, pareciera una película aburrida iraní o palestina o sajaragüi de refugiados y de inmigrantes que vuelven a su raíz hiperrural, hiper tribal. Leche de cabra y paisajes desolados, el típico coñazo que premian en los festivales. Pero nada de eso: es La guerra de las galaxias, El Silencio de los Corderos, Apolcalpsis Now y seguro que otras tantas que yo no me sé; hasta sale Marlon Brando, pero no el de Apocalipsis, sino el Kowalski de un tranvía llamado deseo. La obra es comercial con enujundia y las horas que pasa, uno no se mueve del asiento ni se cuestiona por ello, es tan intensa y extensa que precisa de un descanso; por el mismo precio compra media noche, un poco de conciencia, un generoso pedazo de tarta de poesía y una entrada de vertiginoso espectáculo. Por haber hay hasta humor, algo tan original como un notario bufón, pero la gente ha acudido en “modo tragedia”  y se sujeta las tripas de la risa cuando se las acarician. Hacen que veamos el más cinematográfico de los deportes, el boxeo mezclado con tan poco cinematográfico como una clase de matemáticas. Y funciona.
Solo faltó baile, pero ya hubiera sido demasiado para una tragedia tan amarga.
El listo autor se llama Wadji Mouawad, no me extraña que tenga éxito internacional porque es un copiota como Shakespeare, como lo es todo el cine actual, no sé si Aristófanes también lo era,  porque a estas alturas de la historia de la literatura el que no hace cócteles, no crea nada. Es más, diré bajito que este autor culebronea descaradamente, pero eso no puede uno comentarlo cuando sale del teatro apretado (lleno hasta la bandera a pesar de ser un jueves y costar el doble de lo que suele esta sala) oyendo las críticas apasionadas y aleluyas, y viendo todavía lágrimas reales y variadas fluyendo en las caras de muchas espectadoras.
Wadji Mouawad es un negrero, un compositor de solos de jazz; todos los actores mundiales han de quererle, porque elabora momentos de alto lucimiento teatral. Alto lucimiento es decir muy alta exigencia, porque hace sudar la camiseta y llorar lágrimas de entrega. Conmueve al espectador pero no creo que para ningún actor esta pieza sea una obra más.
Otra cosa que agradecí en el espectáculo es que no hubiera micrófono, todo era a pura cuerda vocal, a puro grito, violentamente crispado a veces. En  los flancos del escenario hay una materia árida que imita la arena, pero seguramente también está para recoger las perdigonadas de los actores y que nadie resbale con ellas. (tuvimos la suerte de pillar la segunda fila y aunque haya una ducha final -lo siento, ya se me escapó contarlo-  varios actores disfrutaron antes de un cálido aperitivo).
Los actores: magníficos. Jose Luis Alcobendas me recuerda a un híbrido dos grandísimos actores El Brujo y el que hace de Juan Cuesta, tenía el curioso  papel de notario bufón, pero también brilló en sus papeles étnicos. Quizá me llegó especialmente su comienzo porque, en temas legales, le tocaba ser didáctico ante brutos, que es mi oficio. Nada como identificarse con un personaje para que te convenza. Laia Marull, una voz maravillosa una mirada llena de luz, cálida, infantil, sufridora, muy entregada en lo físico, con esa voz velada que seguro que tiene influencia de la Nuria Espert, un hito de mi adolescencia: hace poco menos de cuarenta años que me enamoré de Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores, me enamoré hasta físicamente (platónicamente) de Nuria sin saber que es cinco años mayor que mi madre y dos mayor que mi padre. (maldito doctor Google que nos lo cotilleas todo) Pues esta mujer no conserva, aún atesora, una belleza, una entereza, un magnetismo en el escenario, con espectacular dominio del músculo del silencio. El ángel, el aura que tuvo y retiene, fue lo que todos los que estábamos allí pagamos, porque algún día habrá que contarlo que vimos a la Espert en el 2017 también y estaba igual. Yo me pregunto como un director tan experimentado como Mario Gas será capaz de  dirigir, -que es enmendar- a un mito de las tablas, historia viva y orejas regaladas de todas las hipérboles imaginables. Supongo que en los ensayos el director se habrá callado dejando que sea la abuela la que conduzca el autobús, ya que pasa la ITV todos los años. Ya he hablado de Marlon Brando. De Germán Torres solo diré que da miedo, pero uno también piensa la gozada que tiene que ser interpretar a un personaje tan hijoputa, aunque su madre en la vida y en la obra sea una santa. Lucía Barrado muy simpática, muy combativa, muy moderna, como soñamos que quieran y puedan ser alguna vez las mujeres árabes. Alberto Iglesias, que no es el músico de Almodovár, es poliédrico, y a mí cuando más me gustó es cuando recordó al conserje salvador, que quería que se recordara su nombre. De Candela sale uno enamorado, paradójico papel el suyo de buscar al padre, cuando es la persona en España que menos necesita una prueba de ADN para encontrarlo; todo el mundo se lo dirá a todas horas. Solo decir que honra merece.

No puedo extenderme enumerando los nombres de la escenografía, sastrería  y toda la técnica tan eficientemente utilizada; es tan magistral como necesaria. Es una superproducción aunque no se nota, y es precisamente lo mejor de ella que, a pesar del artificio, resulta íntima. Es la magia y el cartón del cine traída al teatro. Un espectáculo mayúsculo, aunque nosotros hiciéramós los kilómetros hasta Salamanca para ver a Nuria Espert, que seguirá conduciendo autobuses de artistas, como Pau Gasol seguirá ganándonos partidos con la selección hasta que él quiera. 


PD. lo único malo de vivir un espectáculo así un jueves es que afronta el fin de semana con las ilusiones embotadas de que pase algo interesante.  

jueves, 19 de octubre de 2017

LA LIBERTAD: EL ARGUMENTO DEFINITIVO



En las elecciones generales del año 2.000 estuve de guardia, como secretario accidental del Juzgado de Arenas de San Pedro, en la coordinación judicial de dudas y trámites electorales (el Poder Judicial siempre supervisa todas las elecciones legales)
Tuve que soportar la cara exultante del representante del Partido Popular que se reía de todos los perdedores a medida que iban llegando los resultados de las mesas. ¡habían ganado hasta en el barrio de la Nava! el tipo no cabía en sí de su felicidad o nos la quería "rebozar" a los que sospechaba que estábamos tristes y apabullados.
Pero la mayoría absoluta de Aznar tuvo un efecto positivérrimo: en ese momento se acababa el sistema de matriculación provincial de los coches y se imponía uno nuevo. En Cataluña querían un distintivo autonómico, Pujol  se lo pidió, pero Aznar no se dejó; gracias a la mayoría absoluta no tenía por qué hacerlo. Es algo que, seguramente, quedará para siempre

El argumento definitivo es que podemos hacer mal una rotonda, ir muy despacio por una ciudad nueva, y, sobre todo, aparcar tranquilamente todos los coches de España sin que nadie se cague en nuestras madres o nos lo estropee por ser castellanos o catalanes o andaluces o vascos. Cuando fui a Mondragón en 1992, mi anfitrión sacó su coche a la calle para ceder su plaza de garaje a mi coche de segunda mano, peligroso dejarlo en la calle por llevar matrícula de Madrid. Con el actual y su matrícula neutra he dejado el coche con toda tranquilidad en cualquier lugar que se pueda. Eso es lo más parecido a la libertad de movimiento que se ha inventado. Gracias, en nombre de la inmensísima mayoría.

DE GALLEGOS Y CATALUÑA


Acusan a Franco de ser tan pérfido como para alargar deliberadamente la guerra para que los republicanos literalmente se desangraran entre sí y encontrarse las tierras rojas como un solar hastiado de heridos, muertos y disensiones políticas fratricidas. Así fue, en sus avances por la geografía se encontraba con "demasiada" población civil que cambió de la noche el entusiasta puño comunista por la entusiasta palma fascista, y el mono azul, por las mantillas negras y peinetas. Nunca descartemos el arribismo o el temor, pero tampoco el hastío, que es una actitud que dura más. Así se probó durante treinta y tantos años, donde pocas convulsiones impidieron el sesteo del viejo del Pardo y que envejeciera hasta morir.
Personalmente creo que no pudo ir mucho más rápido siendo prudente en el gasto de sus fuerzas. España es muy grande y abrupta, y la población republicana del inicio de la contienda cuadruplicaba o quintuplicaba la población de los territorios sublevados.
Franco era un hombre de poco gasto, cauto: un gallego prototípico. Si yo hiciera una película del oeste adjudicaría el papel de enterrador a un gallego. Este es el hombre que se esconde en el tiroteo y cuando ha terminado recoge los cadáveres y hace Caja aunque nunca sabemos si iba con los buenos o iba con los malos. A Franco le pasó lo mismo al principio de la guerra. Mola, el director de la conspiración estaba cansado de sus largas y vacilaciones  “con Franquito o sin Franquito salvaremos España”. Dicen que solo se decidió tras el asesinato de Calvo Sotelo. Además se afeitó el bigote para que no le reconocieran.
Durante la guerra, tras el fracaso de la toma de Madrid, jugó al contraataque. Los italianos le conquistaron Málaga, pero se la “pegaron” en Brihuega y ya nunca más tuvieron iniciativa. Así el único fracaso del bando nacional no lo tuvo él. Despacito y al contraataque con cautela para no perder mucho: “jugando al punto”, diríamos en el mus.
El mayor y más sorprendente ataque fue el de Cataluña. Quizá Franco había visto las orejas al lobo después del formidable ataque de la Batalla del Ebro, quizá estaba preocupado por la inminencia del estallido de la segunda guerra mundial que hubiera puesto del lado republicano a franceses e ingleses, quizá supiera y para eso tenía en nómina como espía al mejor escritor catalán de todos los tiempos Josep Plá, https://elpais.com/ccaa/2014/09/13/catalunya/1410642648_499856.html
 que le habría contado que había armas y municiones retenidas en Francia que aún no se habían entregado a los republicanos, y que los pillaba “en bragas”. (vaya, como los incendiarios <<también gallegos, lo siento>> del pasado fin de semana)

El caso es que, inopinadamente, en cuanto escampó un largo temporal de lluvias y sin respetar las fechas navideñas, atacó el día 23 de diciembre de 1938 Cataluña y antes de un mes había entrado en Barcelona.
 ***

De todas maneras, creo que Rajoy es todavía más gallego que Franco con lo que apuesto a que, por fin no habiéndose declarado la independencia, de este envite tampoco activa el 155. Por no desgastarse esperará a que la fuga de empresarios por la derecha y la CUP por la izquierda, sigan erosionando al govern catalán, hasta que no le quede tierra bajo los pies.

lunes, 16 de octubre de 2017

Lo real

Llevamos mucho tiempo perdido en bobadas catalanas con  niñatos que hoy tampoco se atreven a romper la baraja -tanto que querían- por la que se les ha venido y se les viene encima. Allá ellos: aburren.

Lo importante era la lluvia que tanto se nos ha negado, y  que -dicen- llegará mañana. Ahora lo importante son todos los incendios que hay en Galicia y Asturias que además están animados por un viento hijo de huracán.
Es horrible lo que está pasando y yo tampoco querré verlo en los telediarios: duele mucho y duele de verdad, porque es real.
Creo que Galicia era una región superpoblada y hambrienta, por eso cultivaban con primor sus tierras y podaban con avaricia sus árboles para calentarse. Hace décadas vino la emigración y la industrialización y más tarde la bajísima natalidad. Ahora queda poca gente cultivando en los pueblos llenos de pinos y eucaliptos, que crecen como maleza. Cuando se va un poco la humedad del ambiente los queman los incendiarios. Supongo que esta gentuza busca pastos nuevos, extensivos, evitar que se reproduzcan lobos o jabalíes en el bosque y también madera barata  o especulación urbanística. Saben cuando prender: en el otoño más falso que yo haya vivido han apurado hasta que vieron que venía la cola de un huracán y que estaba todo seco y le dieron al mechero. No ha habido un momento más propicio para el fuego.

No quiero volver a a verlo http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com.es/2013/08/vacaciones-en-galicia-1.html

miércoles, 11 de octubre de 2017

Niñatos

Por fin el abuelo Rajoy ha reaccionado y aplicará el artículo 155 de la Constitución que está para una situación de rebeldía institucional como la que llevamos padeciendo.
No sé si lo entenderá Puigdemont. Creo que lo entendería mejor si le pusiera boca abajo sobre sus rodillas y le diera un par de azotes en el culo.
El problema de Cataluña es que está regida por niñatos irresponsables a quienes siguen otros niñatos irresponsables. Empezaré por estos últimos: llevarse a los niños impúberes a las manifestaciones y forcejeos para proteger las urnas el día 1 de octubre es de personas a quienes deberían retirarles la patria potestad. Era un juego de niños una fiesta de pijamas. El que una mujer se atreviera a declarar "internacionalmente" que la policía española la desnudó y manoseo las tetas, le rompió dedo a dedo, todos los de una mano como si nadie le fuera a pedir pruebas de semejante tortura es otro indicio del infantilismo irresponsable que flota en ese ambiente. Después salió diciendo que era falso y que estaba muy nerviosa cuando declaró que le rompieron todos los dedos uno a uno y además la sobaron las tetas. Espera que la creamos, no lo sé, cuando uno está nervioso no inventa calumnias.

Ayer, que debían declarar la independencia: (esto era tradicionalmente un acto solemne, heróico, claro, en cualquier país oprimido que se precie), el niñato Puigdemont en una oscura perífrasis dijo algo así como que la arpobaba pero en menos de diez segundos dijo que la suspendía.
También ha sido infantil Gerard Piqué, un hombre de más de treinta años que tiene dos hijos con una colombiana, quien se presentó el día 1-O llorando ante los periodistas porque había visto pegar a la policía. ¿Sabrá algo de Colombia, salvo que es un país que exporta flores? ¿habrá visto alguna vez un telediario como pega cualquier policía del mundo, incluida la suiza de Davos, a los manifestantes? Bueno, pongamos que era la primera vez que veía imágenes de ese tipo y estaba verdaderamente impresionado. ¿Tiene algún sentido que poco después escriba un tuit en el que diga que toda la actuación de la policía española fue proporcionada?
Sí, el sentido que tenía este tuit, -más falso todavía que sus lágrimas de cocodrilo del día anterior- era que el seleccionador le había dicho que si no lo escribía, no jugaría el mundial. Claro, un niñato futbolista que lo tiene todo no puede quedarse sin su juguete preferido, el mundial.

Hoy cambia su sede social la empresa de seguros Catalana Occidente. Alguien puede, después de el papelón de niñería e irresponsabilidad que están haciendo tantos catalanes famosos, seguir pagando cuotas de seguro a una empresa que estuviera dirigida por estas personas. No, la vida es seria, si uno sufre, por ejemplo, un incendio en su casa espera que esa compañía le pague lo que está escrito en la póliza. No le vale que diga que se salta la ley, que le llore, que le mienta. Y ellos seguían utilizando el gentilicio de Catalana, a pesar de las reticiencias que suscitó siempre esta región, porque era sinónimo de seriedad y de solvencia.
La seriedad, la solvencia, huyen de Cataluña, no quieren que las relacionen con ese lugar antaño tan serio y europeo. Dos grandes bancos, a quienes muchos clientes estaban "levantando" fondos, anunciaron su mudanza y hay muchas empresas que les siguen; perdían clientes.
Son gestos, pero no son gratuitos, al huir de Cataluña muestran su desafección por lo que está pasando pero también conseguirán perder como los clientes a quienes gusta lo que está pasando. Nada es gratis, pero ellos han calculado donde prefieren trabajar y de quién no se fían.
La vida económica de todos los días se construye con trabajo, fidelidad a las leyes y a la palabra dada, y la seguridad de que el que la hace, la termina pagando. En Cataluña hay un montón de gente que antes que catalana, es sensata, seria y madura; son quienes están sufriendo más con estos niñatos.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Derechos individuales y colectivos.

Aunque ahora nos cueste trabajo creerlo son mucho más arcaicos los derechos colectivos que los individuales. Un hormiguero o una colmena son el prototipo de sublimación de los derechos colectivos y olvido absoluto de los derechos individuales. Pero hablemos de los humanos: son más antiguas las tribus, el pueblo elegido, los señoríos feudales, la pertenencia a algo, que los derechos individuales que no fueron codificados hasta la revolución francesa derechos del hombre y del ciudadano que tienen preponderancia absoluta sobre los derechos colectivos: derecho a la vida e integridad física, derecho al patrimonio, a la seguridad jurídica, a la libertad de movimiento, de trabajo, etc. se han asentado de tal manera que son los derechos principales. Cuando a cualquier persona le pregunten sobre sus derechos, los enumerará y puede que no se le vengan a la cabeza los derechos colectivos, por ejemplo el derecho a tener una nación, que haga unas leyes para proteger a tu tribu.
Es sobre un derecho colectivo de lo que estamos hablando ahora con los catalanes. El derecho a si ellos pueden fundar una nación unilateralmente o si es la nación española la que tiene que opinar primero sobre esto; hay muchas razones que se pueden invocar sobre este conflicto de derechos colectivos.
Yo ahora voy a invocar mis derechos individuales.
Sucede que como español yo tengo el derecho individual a viajar o a trabajar en Cataluña sin que nadie me pida los papeles o me exija tener un pasaporte, un derecho que lleva consigo el no tener que cambiar de moneda, también recibir asistencia sanitaria, además puedo exigir que me entiendan en mi idioma, me lo garantiza la constitución como a todos los españoles en toda España. Pero además, este derecho lo he tenido toda mi vida, lo han tenido mis padres, mis abuelos, tatarabuelos... ahora es un derecho mío y quieren quitármelo invocando el derecho colectivo a ponerme una frontera, a no dejarme entrar, a tratarme como extranjero.
Porque los catalanes son muy altruistas: no piden nada individual, sin embargo están dispuestos a perder sus derechos individuales, a dejar de ser tratados como iguales el resto de España, todo con tal de impedir a los otros españoles que disfruten de eso a lo que ahora tenemos derecho. No quieren "cuentas" con nosotros y renuncian a sus derechos individuales, para que el "colectivo" de Cataluña decida a partir de ahora hacer un nuevo derecho para ellos como nacionales y para nosotros como extranjeros.
Vengo a defender mi derecho individual, que es para todo el mundo de muy superior rango a los derechos colectivos, pero aunque no fuera así se trata de una libertad individual mía y no creo que deba permitir que me lo quiten, al menos sin que me pregunten si quiero dejármelo quitar.
Este es mi nacionalismo: puro egoísmo. Aunque de paso defiendo los derechos de cuarenta y siete millones de personas.

lunes, 2 de octubre de 2017

El divorcio no es solución definitiva cuando hay muchos quereres. (buenos y malos)


A veces no hay solución. El único paliativo es envejecer y calmarse. Hablo por experiencia profesional. Por supuesto que es fácil divorciarse cuando los dos trabajan y no tienen deudas, ni hijos. Mejor todavía si no hay una vivienda comprada. Así hace un divorcio de común acuerdo cualquiera. Lo peor de los divorcios son las deudas compartidas, que de esas no hay quien se divorcie.Cuando este trabajador de la justicia va a pedir a ese tipo de exmatrimonios, le dicen que no pueden pagar, <<que le pidas a él que trabaja “en negro”>> o <<que te lo de el chulo que la mantiene a ella>>. Y las deudas siguen, con los intereses, gastos y costas, engordando como un tumor y haciendo metástasis, en el patrimonio de los dos y en la seguridad de sus descendientes. Porque luego están los hijos, yo con la niña mayor ya no me entiendo, pero la pequeña me adora, y a sus abuelos también que están muy tristes porque casi no pueden ver a su nieta favorita”,lo que me jode es que el cabrón de tu compañero duerma en el mismo techo que mi hija: no me fío”. O sea que el encabronamiento, aunque no haya convivencia, sigue: “Yo no se los dejo, mi ex está loco, mira lo que pasó con el Bretón” “mira, la mayor no quiere ni saber de él”
Un divorcio como solución salomónica de partir niños por la mitad deja muchas veces niños mutilados, que son tristes y conflictivos. Lo diré más claro: tengo “clientes” por lo penal que son hijos de divorcios contenciosos. No sé si también los tendría caso de que sus padres hubieran luchado un poco por “aguantarse” o por permanecer a flote.

Estoy hablando de Cataluña. No sería importante si no tuviéramos nada que ver, si fuera una historia fácil y corta como Chekia y Eslovaquia, que hasta el nombre se pudo separar sin romper (por cierto, mucha gente no se ha enterado de que aquello pasó y todavía siguen diciendo Checoslovaquia). En Cataluña hay cientos de matrimonios mixtos, de hijos mixtos, de hogares mixtos, de ríos mixtos, de carreteras y trenes mixtos, de empresas mixtas y de deudas mixtas.


Una frontera es una anomalía en el paisaje y en el paisanaje. Querer ponerla donde nunca la hubo, puede ser lícito y también es probable que sea la solución menos mala. Pero no me nieguen que eso es antinatural, y que hay que pensárselo mucho.

domingo, 1 de octubre de 2017

CON EL FÚTBOL NO SE JUEGA

Asistimos los pasados días a un juego del despiste. de perfiles bajos.
Los mossos de escuadra que "garantizaron" que todos los colegios electorales estarían desalojados a las seis de la mañana, incumpliéndolo demostraron lo amantes de la ley y personas de fiar que son. Pero el gobierno no se fio. Despiegue policial y resistencia por parte de las fuerzas de choque independentistas, y los mossos mirando al tendido.Toda la mañana se pisó el acelerador por la insurgencia para buscar las fotos de violencia deseadas por los independentistas, contra la Policía Nacional y la Guardia Civil. Objetivo conseguido, lo reconozco, pero eso era fácil.

Mi susto llegó cuando a medio día me entero que se suspende el partido del Barça. ¡Ostras! noticia internacional. Hay miles de millones de seguidores del fútbol en el mundo y todos iban a enterarse que algo pasa para que no juegue Messi. Pensé que la cosa iba en serio. Al parecer, las autoridades deportivas de la Generalitat habían consumado el golpe de estado deportivo, el golpe de efecto mediático, ordenando que estaban suspendidos todos los partidos de fútbol a partir de las 2 de la tarde. ¿Por qué solo el fútbol?, porque lo demás no importa. ¿Por qué a partir de las 2? porque el Barça jugaba a las cuatro.
Pero se supone que alguien se puso a levantar teléfonos y a advertir muy severamente de que con las cosas de jugar no se juega, que hay patrocinadores, cláusulas penales de televisión, aparte de perder seis puntos en el envite que pueden ser muy valiosos al final de la liga.
¿Y qué? que se bajaron los pantalones la mitad. Al final el club que es más que un club, el símbolo de Cataluña, claudicaba y se instalaba en la normalidad, con anécdota: el partido se está celebrando sin público.
Nada para chafamiento mayor, los disturbios se han enturbiado por un atentado yijadista en Marsella. Las imágenes de juguete tan laboriosamente buscadas, se contrarrestan con la realidad horrible y asesina del yijadista que hirió, mató y murió. Eso es importante y da miedo a todo el mundo.
Lo peor es que  el Barcelona con las orejas gachas se rebela contra la Generalitat que pierde todavía más "credibilitat" y el Barcelona pierde los millones de la taquilla. Hace un rato iba ganando uno cero, ganará los tres puntos, pero ha perdido la "causa".
Y fin de este acto del vodevil 1-O, pero lo ha ganado el Estado otra vez.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

MI DISCURSO DE MÉTODO NACIONAL


Mi primera nación es mi familia donde nací y continúo. Si me preguntan en Ávila de dónde soy, diré que de Cardeñosa. Si me preguntan en el resto de España diré que soy de Ávila o castellano. Y si me preguntan en el resto del mundo: soy español.
En este blog he demostrado que también quiero a los franceses, a los portugueses y a los italianos, pero me siento un poquito más hermanado, por supuesto con los españoles, pero también  con los países americanos que hablan español, porque ya lo dijo Unamuno “la sangre de mi espíritu es mi lengua”.
Mi nacionalismo es una querencia, la conciencia de haber compartido una historia, unas derrotas, unas canciones, unos programas de televisión...
Voy a lo concreto: mi postura sobre Cataluña.
Ya dije en mi artículo anterior que mi percepción subjetiva cuando estuve en esas tierras fue que estaba en España; pero hay muchos datos objetivos: las votaciones con garantías que se han celebrado hasta ahora demuestran que algo más de la mitad de los catalanes no votan a los partidos independentistas. Pero aunque fuera solo el 41% de los votantes los que quieren seguir siendo españoles yo les apoyo, porque tienen derecho a serlo. Yo defiendo sus derechos, porque un español tiene más derechos, más facilidades y mejores oportunidades de vivir que un catalán.
Sí, señor. Les habla un “españolista” que presume de que tenemos el mejor sistema de trasplantes de órganos del mundo. Es decir un español catalán que tenga un grave problema de corazón tiene seis veces más posibilidades de recibir un trasplante compatible entre cuarenta y cinco millones de posibles donantes que entre siete. Lo mismo le pasa si está en el extranjero, tiene muchas más posibilidades de recibir protección diplomática  de un país mediano pero conocido como España, que el de un minúsculo país como sería Cataluña. Por supuesto que también están los derechos de movilidad física que actualmente tienen y el derecho a vivir en cualquier parte de España.
Son legítimos esos derechos,¿merece la pena defendérselos a quienes se los quieren arrebatar? Mi respuesta es sí, son bastante importantes, yo sería partidario de defendérselos a cualquier persona, pero más tratándose de españoles, que quieren seguir compartiendo conmigo ese sentimiento de cariño.

Un referéndum como el que quieren hacer el próximo domingo es una chapuza sin garantías, eso está muy claro, y además, si consigue hacerse sacará  un resultado muy cercano al 100% que, obviamente, no representa a la población.
Pero tampoco soy partidario de un referéndum con garantías que quedara más o menos victoria por la mínima de cualquiera de los dos: sería un precio demasiado caro a pagar por todos los de allí, porque se multiplicarían los acosos, las frustraciones, la rabia, la sospecha de “pucherazo”: sería un enfrentamiento y está claro que en la calle los que más gritan, porque también son más jóvenes, son los independentistas. Así que vuelvo a defender a los "españoles", porque serían los que salieran peor parados. La duda, lo razonable para mí es no perder derechos, por lo tanto creo que ahora no debe hacerse esa capital pregunta, porque está muy claro que no está claro.
Pero no afirmo que nunca deba poder llegar a hacerse. Si se viera que en las elecciones democráticas normales, que son las generales, las autonómicas o las municipales,  (éstas no, las pasadas tampoco) la balanza se inclinaba claramente, y eso lo cifro en por lo menos un 60% de votos a las candidaturas independentistas,  sería el momento de consentir hacer un referéndum vinculante.

Por mi parte solo me quedaría resignarme a que perder los derechos que como español tengo en ese rincón y los “españoles” de allí, también a las ventajas que  que tenemos por ser esta nación.

martes, 19 de septiembre de 2017

Sobre Cataluña (y van nosecuántos)

De verdad que estoy deseando que pasen estas dos semanas a ver qué pasa; sobre todo, a ver si nos dejan en paz, que no creo, con esta murga.

En toda mi vida estuve una semana completa de vacaciones en Barcelona en 2008 y luego, ya en está década, varios días en las provincias y capitales de Lérida y Tarragona. No tengo demasiada estancia para opinar estadísticamente, de primera mano. En los todos los lugares, (salvo en el pueblo de Cervera, que dimos con gente más intransigente) me sentí totalmente en España: ningún problema con el idioma oral, porque siempre nos respondieron en español con toda naturalidad. Me fijé que mucha gente hablaba español en su conversación habitual. (tengo que aclarar que fui en agosto, quizá los catalanes "pata negra" estaban de vacaciones) Eso sí; sobre pintadas o banderas, colgando había, y eran casi todas de la misma clase.

No descarto que yo me sintiera en España porque quería sentirme en España: de esta manera maximizas lo que te gusta y minimizas lo que no te gusta. Seguro que le pasa lo mismo a gente que va a Cuba a ver el paraíso, probablemente verán el paraíso porque cerrarán los ojos a lo que no les guste, y si van a ver el infierno de las carencias del régimen, serán incapaces de ver alguna virtud.

Hoy quiero escribir sobre la ingente burocracia que puede generar toda esta historia de la pretendida independencia.
Mucha gente no se dará cuenta de toda la interdependencia económica y social que hay entre Cataluña y España, y menos de que permanecerá mucho tiempo. Muchísimo: no tenemos más que ver que todavía no se ha ha dado ningún paso práctico respecto al Brexit y eso que estamos hablando de una isla que entró en el año 1973 y que siempre se ha echado para atrás en todo lo que fuera integración europea. Cataluña no es ninguna isla, y nunca fue independiente, así que habrá que poner aduanas y delimitar fronteras. Desde los Reyes Católicos que, por ejemplo, recibieron a Colón en Barcelona, hasta Don Quijote que pierde su duelo final en las playas de Barcelona hay cientos de miles de asuntos españoles que nos pasan en esa región.

Si hubiera independencia surgirían millones de problemas familiares, pondré un sencillo ejemplo:
Hay muchos ancianos que pueden vivir en un pueblo de Aragón o de Murcia y que tengan sus hijos viviendo en Cataluña. Cuando el anciano se hace dependiente ¿podrán llevarlo a Cataluña a la casa de sus hijos y con su derecho a la sanidad? ¿o será rechazado por ser español? lo mismo puede suceder en muchos casos al revés. El tráfico económico empresarial, garantías de producto, convalidación de títulos académicos, faunas, fuegos, vertidos industriales, responsabilidad civil por daños..., cientos de aspectos de la vida que yo soy incapaz de imaginar ahora mostrarán todo lo implicados que estamos y que al ser imposibles de  separar salomónicamente tendrán que ser negociados para que sean compensados con dinero. Eso es lo que lleva haciendo la antigua comunidad económica europea, -hoy Unión Europea- con reuniones semestrales de los líderes, presidencias rotatorias, enormes edificios, millares de funcionarios, marchas adelante y marchas hacia atrás, creando y no destruyendo, pero con enormes costes económicos.
Seguramente hay más de un par de millones de catalanes a quienes les repugna que les digan que son españoles y que les molesta tener un DNI español y un pasaporte en el que dice España y no quieren saber nada de lo que pasa detrás de Lérida o debajo de Tarragona. Pero es imposible o costosísimo en dinero o en tiempo hacer tabula rasa de todo lo que nos une y aislarse sin violentar un montón de derechos fundamentales de las personas; de mucha gente neutral, de mucha gente "española", y de ellos mismos. Seguramente para poder aislar, marginar, expulsar todo lo español de allí, (tarea para varias generaciones) como si fuera una enfermedad. Todo para tener un pasaporte en el que se lea "Catalunya", recaudar y gastar todos sus impuestos, y  para tener una selección catalana de fútbol que pueda enfrentarse a la selección española.

Creo que no sucederá, pero si sucediera se darían cuenta de que no merece la pena.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Un panfleto imprescindible.

Como admiro el pensamiento y la escritura de Bertrand Russell, compraré y procuraré leer todo lo que de él caiga en mis manos a un euro. Hace dos semanas cayó Crímenes de guerra en Vietnam y poco he tardado en entrar a su lectura.
La verdad es que parece un poco anacrónico leer ahora sobre Vietnam: un libro escrito hace 50 años; si yo lo he hecho es por devoción al filósofo británico, no porque el tema ahora "llame".
Pero era una lectura necesaria, aunque más o menos supiera todo lo que se cuenta. No es lo mismo haber oído de refilón o visto un documental o varias películas, que plantarte frente a frente ante esos análisis históricos y esos testimonios.

Constantemente surgen documentales sobre la segunda guerra mundial, sobre la perfidia nazi, y aún sobre la estalinista, aunque menos. Lo nazi es algo que tiene mucho mercado. De la guerra de Vietnam hay tres o cuatro películas buenísimas: Platoom, La Chaqueta Metálica, Apocalpse New y El Cazador y un montón de basura proyanki que suelen ser como un videojuego de matar vietnamitas para descerebrados y simples.
Las loas que merecen las primeras dicen lo mejor de la libertad de Estados Unidos y de la imprescindible autocrítica que honradamente se plantean los intelectuales de ese país. Aunque éstos son una minoría, para el norteamericano medio-bajo (mayoritario) estoy convencido que son películas incómodas, antipáticas. Hace mucho tiempo el presidente Ronald Reagan dijo que lo que tenían que haber hecho era "ganar" esa guerra y no perderla.
Fue una guerra no declarada, los estadounidenses estaban allí como asesores-sostenes del insostenible "Vietnam del Sur". En derecho internacional y en el derecho local todo lo que aquellos mataron, arruinaron y contaminaron sus soldados fue asesinato, piratería. Fue mucho y con gran perfidia; emplearon toda su ciencia en destruir y asesinar con toda la saña de que fueron capaces. Cuando el ser humano se propone usar toda su maldad, sea ruso, americano, camboyano o alemán, es horrible. Creo que no tiraron bombas atómicas porque son muy caras, porque no había grandes poblaciones;  también porque hubiera sido otro salto cualitativo, pero este libro repite sin cesar que ningún país ha sido bombardeado como Vietnam, que se bombardeó más que en toda la segunda guerra mundial. Hoy permanecen secuelas en forma de deformidades físicas, cegueras, contaminaciones... y sin embargo los vietnamitas no se han vengado nunca con terrorismo indiscriminado como hacen los islamistas que, por cierto, no han recibido entre todos ni un 10 por ciento de plomo, pólvora y metralla, que los de lo que antes se llamaba Conchinchina.
Mejor así; un mal no remedia otro.
Escribo en el título la paradoja de que este libro es un panfleto imprescindible, porque el análisis es de buenos: como parecieran todos los vietnamitas que apoyan a Ho chi Min, y malos: los americanos y sus lacayos del Sur. La realidad nunca es tan unívoca y se es injusto poniendo todo lo bueno en un régimen político. El libro está escrito en sus principales postulados en 1964, (ya B. Russell tenía 92 años) cuando, en esos momentos, todavía se podía haber detenido mucha muerte y destrucción. Se trata de una clara llamada de atención a los americanos y a occidente. Se supone que al simple americano medio-bajo- mayoritario también le repugna todo lo que aquí se describe, pero probablemente desactivaría a muchos la protesta hacia su gobierno, (porque todos somos nacionalistas y casi siempre nos agarramos al clavo que nos pongan),  si se le dice que los otros tampoco eran santos. Por eso, un panfleto como este buscó dar un mensaje eficaz y urgente (yo no sé en qué medida influyó) lo cual para mí es digno de alabanza y conservaré este libro por la honestidad con la que está escrito y porque creo que todo en él es verdad. A mis años me ha espeluznado y me hace actualizar conclusiones sobre el imperialismo, que existió de esta manera tan brutal y execrable, aunque yo ya lo supiera. Y eso que ahora Estados Unidos, a pesar de Trump, me cae mucho más bien que mal.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Toulouse la ciudad roja, o rosa (viaje a Francia 6)

Después de pasar dos días enamorándonos de Burdeos, tan clásicamente francesa que casi toda ella podría servir de decorado para una película de los tres mosqueteros, llegamos a otra ciudad mucho más moderna en apariencia, pues se dedica a la industria aeroespacial, y no al vino como la girondina.

Como fuimos en coche y yo no gusto de pagar decenas de euros por aparcar en un hotel o en un aparcamiento de pago, siempre dejamos el coche a las afueras. Caminando bastante, además con el tostón del equipaje, se nos aparecía una ciudad cualquiera moderna, con canales, con buenas avenidas, que los franceses hacen tan bien...; pero decepcionante, más todavía con la miel bordelesa que nos quedaba en los labios

Nos pasa casi siempre, y eso es lo mejor, ir de menos a más, para terminar enamorándonos. Cierto es que una ciudad con ladrillos rojos de antes (como pocas) y ladrillos rojos de ahora (como casi todas) contrasta mucho con las piedras calizas de Burdeos. Tardamos en dejar de lamentarnos ¿Dónde nos hemos metido?...y habíamos tomado dos días de hotel.
Pero quien busca halla, especialmente si busca donde hay. Toulouse comparte con Burdeaux el río Garona, el ser lugar de paso del Camino de Santiago, y el buen gusto, y el arte.
Palacio renacentista.
Basílica de San Sernin (San Saturnino) es de estilo románico. El campanario es posterior.
Plaza principal o del Capitolio, aquí tuvieron dinero para encargar piedras con las que combinar el ladrillo.
Atardece contemplando el río Garona

Un ejemplo de ladrillo rojo de ahora

martes, 5 de septiembre de 2017

Camilo José Cela, eras muy grande.

Recuerdo que moriste a principios de este siglo, y moriste mal; enmarañado en la polémica sobre el supuesto plagio de su inesperada novela La cruz de San Andrés; convertido en un viejo manipulado por una joven espabilada, que conseguía que el escritor desheredaras  a tu hijo en favor de la hija de ella; regodeándote en exabruptos, hasta metiéndote con Lorca en el centenario de su nacimiento. Y finalmente siendo llevado su féretro por un montón de ministros del gobierno del PP como sí fueras un político de ese partido.
Hace tiempo leí la biografía de Ian Gibson sobre ti y me gustó, aunque era ácida y encontraba contradicciones en tu obra y en tu vida. Creo que es lo que queríamos leer los que no nos gustaban esas manipulaciones finales en las que te involucraste. Para ello lo publicaron muy poco después de tu muerte.

Pero, Camilo José Cela, eras un escritor muy grande y parte de tu obra es un clásico. Para mí está siendo un gustazo leerte ahora, reencontrarme con tu gracia, contigo mismo, porque la protagonizas en este libro "Primer viaje andaluz". Por cierto, en él se puede leer que sí que admirabas a Lorca. Pero ¿cómo un exabruptuero como tú se iba a privar de dar titulares a los periodistas, si, además, estabas celoso?

Me gustan los libros de viajes, y me gusta tu forma inconfundible de narrar tus andanzas. Labordeta trató de imitarte en un País en la Mochila y fue un éxito, estaba claro y  no es una deshonra imitar a los mejores.

El tiempo da perspectiva y enfría los disgustos. Tu hijo ganó los pleitos y recuperó la legítima herencia que le correspondía, tu fundación, en manos de esa señora de tus postrimerías, quebró.
Así, limpio de polvo y paja, yo disfruto más sinceramente de tu genial escritura.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Viaje a Francia 5: la magia de un fragmento musical

Quisiera saber qué música es. Quisiera escuchar entera esta obra que nos sedujo. Mi familia entró en la iglesia de Saint Seurin de Burdeos aprovechando que estaba abierta para la misa el pasado día 15 de agosto. Los tres nos quedamos impresionados por el acontecimiento musical que allí estaba teniendo lugar.  El sacerdote dialogaba con el órgano que sonaba en directo de esta manera que podréis escuchar. Al mismo tiempo movía el incensario como si fuera un metrónomo. Mi hija lo grabó en parte y esta grabación de 77 segunos del sacerdote de aquella misa para mí es una joya, ¿quién lo iba a decir? de una misa,  aunque se oiga una tos, aunque no esté entera, aunque no recoja más que una parte de lo que allí escuchamos en directo, que fue arte. Esto que podéis ver es todavía un buen recuerdo de la música  que impregnaba el aire que respirábamos aquel momento.
A pesar de tener mucho Burdeos que ver, yo me hubiera quedado allí en aquella misa las horas que hubiera durado escuchando a aquel artista cual si fuera un ratoncillo del flautista de Hamelin. Lo juro. Y mi mujer y mi hija también  (algo tiene que ser muy bueno para que produzca ya tal unanimidad entre nosotros) pero la música llegó a su fin y el cura siguió dando misa. Solo entonces salimos, aunque no iguales que habíamos entrado. Fue otro regalo inesperado de este viaje. https://www.youtube.com/watch?v=hyvQqsgLBP8

miércoles, 30 de agosto de 2017

Viaje a Francia (4) Burdeos: la ciudad de la bicicleta.

De Bayona fuimos a Burdeos por la autopista ya que el día anterior habíamos comprobado que las carreteras locales son de poca capacidad y mucho entresijo. Atravesamos la zona de las Landas: una llanura cubierta de pinos cultivados, como la mayoría de las cosas que hacen los franceses, con tiralíneas y como muy aseados y organizados. Las autopistas galas permiten ir a 130 km/h y los conductores suelen agotar esa posibilidad a pesar de que la gasolina es 20 céntimos más cara que aquí. Quiero decir que en España, -como yo hago- hay mucha gente que va a 100, aún pudiendo ir a 120.
Esta autopista tiene el inconveniente de que cada treinta kilómetros más o menos, hay que parar a pagar un peaje de 3,60 euros. Entre Bayona y Bourdeaux había cuatro paradas.
A cambio pueden disfrutarse unas áreas de servicio modélicas en cuanto a limpieza y espacio para descansar. Me han dicho que en algunas hay hasta duchas, aunque yo, en las que paré, no las vi. Tengo que decir que las áreas de descanso de las autopistas son el único sitio, y no en todas, donde hemos visto que hubiera contenedores para envases. Ni en Burdeos, ni en Toulouse, ni en Pau se separa la basura: esto nos llamó la atención, porque no concuerda con el "perfil idílico" de Francia que nos trajimos de este viaje.
Burdeos es la ciudad ideal para tener bicicleta, o mejor, para alquilarla porque cuesta 1,60 € diarios, y así puede dejarla uno donde quiera. Las bicicletas están por doquier y son los únicos vehículos que llegan a todos los sitios, porque hay muchos lugares de la ciudad que tienen bolardos automáticos que solo pueden bajar los vehículos autorizados. Quizá no estoy siendo justo y estoy idealizando demasiado Burdeos porque tiene un centro peatonal de muchos kilómetros cuadrados, que es donde nos movimos. Mirad:
esa señal de prohibida la entrada sauf (salvo) bicicletas está en muchos lugares
 
 Aunque llueva se sacan las bicicletas
  
 
Francesas de todas edades montando en bicicleta cotidianamente.
 
aquí volvemos a ver la señal de prohibido "sauf" bicicleta.

martes, 29 de agosto de 2017

Viaje a Francia (3)

Bayona es una ciudad muy suya, donde se juntan dos ríos: el Nive se sume en el Adour pero, a pesar de ser ambos muy caudalosos, reculan cuando sube la marea. Será por eso que es un lugar contradictorio. Mientras Bayona hace bandera de lo euscaldún, en la siguiente foto pueden verse en los colores de los banderines de fiesta
y tienen como principal museo el del "País Vasco" y en sus calles exhiben muchos símbolos vascos, tampoco faltan pancartas a favor de que lleven a los presos etarras a las cárceles de Euzkadi... resulta que en su afán por diferenciarse de Francia, abrazan lo español, por ejemplo: tienen "peñas" (tal y como se escribe) como agrupaciones para divertirse en fiestas; en sus establecimientos muchos nombre y en los de restauración muchos platos con nombres españoles: una curiosa reivindicación en el país vasco francés de la lengua que "oprime" a sus hermanos vascos del Sur.
Pero lo más sorprendente es la gran feria taurina que organizan de seis festejos, con corrida goyesca, cuyo cabeza de cartel vemos que es el valenciano Enrique Ponce.  También hay toreros locales. Pero muestran mucho orgullo por la "fiesta" y nada de alergia a los colores de España. En el País Vasco de abajo se lo harían mirar.

fijaos qué pedazo de feria. No me han cabido todos los carteles en una foto

De cualquier modo, ese carácter hosco e inhóspito hacia sus compatriotas franceses  interpreto yo que motiva que la oferta hotelera sea escasa, y estuviera completamente llena el 13 de agosto, con lo que esta familia cronopiesca tuvo que pernoctar en el coche después de intentar las escasas posibilidades.
Bayona es un sitio muy bonito, aunque allí inventaran las bayonetas.
 orilla del río Nive y la Catedral al fondo
 
 
Fachada de la catedral: muchas, grandes y, generalmente acabadas, las que tienen los franceses

Orilla del Nive

Puesta de sol bajo el puente sobre el río Adour
Ribera del Nive

domingo, 27 de agosto de 2017

J'aime la France (2)

Estoy abrumado por la cantidad de fotografías que hice. Cuando las veo, me sugieren tantas cosas -casi todas buenas- que pensé de Francia, que me  oprimen y apelotonan el necesario cauce de evacuación intelectual por  escritura y también por su correspondiente ilustración gráfica. Es lo que tiene escribir un blog, que uno va viviendo demasiadas cosas en función de lo que va a contar; como si llevara la reflexión en la misma funda que la cámara fotográfica, de manera que casi las mismas veces que decide usar la una, está dándole vueltas a qué comentario tiene.
Creo que lo que más me gusta de Francia es lo mucho que se quieren. No es negativo, sino todo lo contrario, el famoso chauvinismo; tan denostado tópico. Para mí la principal manifestación de lo que se quieren está en la política de incentivos fiscales a la familia, que a mi modo de ver ha triunfado desde hace tiempo pues hay mucha gente joven por la calle y además  desde jóvenes los franceses van teniendo tres y cuatro hijos. Se ven muchas embarazadas y eso, además de conservar la economía, el consumo, garantizar las pensiones..., hace que se edifique para que la cultura francesa sobreviva.




Me da envidia porque los hijos son un círculo virtuoso de alegría, de esperanza, de ilusión. Mi generación española no lo ha tenido fácil: el que haya pocos trabajos mete miedo de procrear, el que a la mujer se le pueda, por ejemplo, no renovar el contrato cuando empieza a ser madre o cuando continúa, introduce una rémora de pereza. Porque sí da pereza plantearse el criar un nuevo niño, todo al contrario de lo que sucede en Francia, donde el estado te ayuda con lo más importante: dinero. Y eso, tan sencillo, hace que también tenga que ser valorado por la sociedad. En España todo desanima y así de desanimados andamos.

 mucha gente joven  en esta Calle de Bourdeaux
establecimiento de Bourdeaux
Plaza de la bolsa de Burdeos. Yo soy el calvo con pantalones cortos de la izquierda de la foto.  Casi todas estas fotos de hoy  las ha hecho mi hija Natalia Mayo.
Al borde del río Garona en Toulouse. Jóvenes tocando y escuchando música. Para un español sorprende no ver la parafernalia del "botellón".


sábado, 26 de agosto de 2017

La venganza de la guitarra clásica.

La guitarra clásica es un instrumento exigente e ingrato.
Es exigente porque de principio te obliga a dejar de morderte las uñas de la mano derecha, mientras esperas que se te encallezcan las yemas de los cuatro dedos de la izquierda para que no te duelan al apretar las cuerdas contra el mástil. Cuando tienes un accidente en una uña o dejas de tocar, deberás esperar a que te crezca la uña y tener paciencia y soportar el dolor mientras se te encallecen de nuevo las yemas. También, tal y como viene la hermosa dama de las seis cuerdas, es letal para la espalda, por lo que hay que usar trucos elevadores para que no te la destroce.

Es ingrata porque suena poco y casa mal con todos los instrumentos clásicos. Ningún compositor de los universales ha escrito para guitarra hasta que Manuel de Falla nos dedicó ¡minuto y medio! con Le tombeau de Debussy.

Una guitarra en una sala de conciertos siempre fue vencida por un carraspeo o media tos, absolutamente triturada por un simple caramelo de menta.

Pero YouTube ha redimido a los guitarristas para siempre. Como en este medio puede sonar igual que cualquier otro, su audiencia derrota a todos los que se pongan por delante. Hay que ser muy aficionado a la trompeta o al piano para que alguien aguante mirando en YouTube una interpretación; sin embargo, la guitarra clásica aquí vence y convence. No existe ningún instrumento más apuesto. Mirad la hermosura insuperable con que se muestran los dedos de este guitarrista tocando su transcripción de la música de Bartok https://www.youtube.com/watch?v=Si5kNn9s2lg

miércoles, 23 de agosto de 2017

J'aime la France (1)

Monumento a los girondinos. Explanada de Quinconces. Burdeos

Uno cuando no conoce, no diferencia. Es fácil decir: Francia, capital París; la maravillosa e indiscutible, a la que todo francés tiene que ir a vivir para triunfar. (Maurice Ravel nació en Ciboure a pocos kilómetros de España y solo entró una vez en nuestro país para ir a ver una corrida de toros en San Sebastián. A pesar de ser su música tan española, toda está compuesta en París). Una ciudad imán que en su enormidad parece absorber todo lo francés. Yo me enamoré de París, de sus puentes y museos, de sus calles y de su historia, de sus gentes y de su forma de ser. Cuando uno se enamora individualiza el objeto amado de tal forma que parece que no exista lo demás. Pero hay mucha Francia, no hay más que mirar en el mapa. Hay bastantes ríos que no son el Sena y muchas ciudades resonantes que yo debo descubrir para diferenciar.

Salir de España con el coche era un pequeño reto a mi capacidad como conductor. No sabía lo grande que fue. Francia es un país muy motorizado y parece que todos los franceses se habían puesto de acuerdo para no dejar un hueco de aparcamiento libre en toda su costa atlántica, mientras yo, sin descansar, miraba las señales y me sorprendía el desparpajo con el que los franceses aparcaban en las aceras, vulneración del código que yo no me sentía capaz de intentar. Mientras tanto, escuchaba las exclamaciones de  mis chicas dentro del coche  Francia es diferente y miraba embelesado las carreteras escoltadas por enormes y veteranos árboles, impensables para el habitante de un país arboricida como el mío.
Así penetré en Francia, un poco agobiado, hasta que me serené y comencé a disfrutar.
No necesito manifestar que soy enamoradizo de todos  los paisajes, también de los lugares que los hombres amaestraron tomando prestados trozos de geología, trazando su comodidad para el transporte, el comercio y la celebración; hablo de los paisajes humanizados, de la civilización. Creo que existirán pocos países más racionalmente civilizados que Francia.
Lo tienen más fácil que otros: tierras llanas y fértiles, ríos anchos y previsibles, ser el centro de Europa... pero no cabe duda -y eso es lo más admirable-, de que los franceses han puesto mucho trabajo de su parte: son perfeccionistas y tienen una gran educación estética; no les vale cualquier cosa. Les gusta la jardinería y son capaces de destinar mucha dedicación a ella. Después de lo que he visto no me cabe duda de que jardín es una palabra francesa, he admirado tantos y tan primorosos, que no me cabe duda de que tiene que ser la cuna de ese feliz arte de escoger, domesticar y combinar lo vegetal con raciocinio para llevarlo a una artesanía elevada, si no, directamente, al Arte. Y esto va desde sus enormes jardines botánicos a cualquier arcén, jardincillo particular o rotonda; no hay lugar donde no se empleen a ordenarlo, de manera que atravesando el país en coche uno no sale del jardín perpetuo.
Claro que así es más difícil ensuciarlo; en España la gente tira multitud de cosas por la ventana de su coche al desorden de la cuneta, con la esperanza de que se lo trague. En Francia el campo repeinado no admite estos desahogos.
Supongo que como a todos los españoles que vamos por allí, se me han ocurrido decenas de cosas que copiar. Por ejemplo: ellos van más adelantados en desalojar las ciudades de la barbarie de los coches. En cualquier ciudad media al llegar te indican con números luminosos todas las plazas que hay disponibles en cada uno de los aparcamientos (de pago, por supuesto) (disuasorios, sin ninguna duda). Hay cientos de bolardos móviles que directamente impiden a cualquier coche no autorizado  que penetre en la mayoría de las calles. En Bordeaux el omnipresente tranvía rivaliza con la inmensidad de bicicletas ¡Qué bien montan y qué atractivas son las francesas en bicicleta! Los coches están domados y uno pisa seguro las calles incontaminadas de ruidos y vapores, para disfrutar de la ciudad recuperada y así mira fotografía y escucha el ritmo de una ciudad deseable y deseada, viva, sin inmensidad de casas sin vender y negocios cerrados. Los franceses viven la calle y alimentan al vecino o eso me ha parecido a mí este verano.
Además, como tienen mucha juventud las calles están llenas de belleza, y como les subvencionan los hijos, están llenos de juegos y alegría. Acabaré este artículo con fotos del espectáculo que brinda un juego de agua gratuito que proporciona imágenes como éstas que capturé frente a la plaza de la bolsa de Bordeaux:





miércoles, 9 de agosto de 2017

OTRA VEZ RON LA LA

Ayer asistimos en Alcántara, otro marco incomparable, (es lo que tienen los clásicos, que les "prestan" -en el doble sentido-, los marcos históricos, y contraprestan ellos su arte clásico, en una suerte de simbiosis ideal) al último espectáculo de este grupo cómico-musical que ha encontrado la fórmula mágica para hacer propaganda divertida de la cultura.
Eso es lo que vimos ayer en el Conventual de San Benito, elaborada y alta propaganda de la lectura de Cervantes. Yo, si no hubiera tenido que conducir dos horas después en la noche, juro que me hubiera puesto a leer Rinconete y Cortadillo, -creo que es lo que voy a hacer esta tarde cuando termine el artículo, suspendiendo otra lectura que tenía entre manos-.
Cuando un artista encuentra la fórmula y conecta con el público, se produce un espectáculo total, una catarsis en la que ya todos estamos encantados de nosotros mismos; el público, codo con codo, da su mejor nivel de complicidad sin distraerse, sin toser, ni sacar caramelos con una escucha activa y concentrada, -el ingenio de sus creadores no se conforma con menos- y los de arriba van en volandas montados en sus artes con mucho ritmo.
Ron la la propone una música popular, de España e Hispanoamérica, de ida y de vuelta y revuelta interpretada con extraordinaria limpieza, a veces incluyendo elementos de las vanguardias del siglo XX, que no rechinaron en absoluto, al contrario. Esto es porque tienen la fórmula: música y canción variada, vertiginoso movimiento en escena, -por cierto graciosísimo el baile antiguo de la gitanilla-, caras, vestuario, atrezzos móviles, calculadísima luminotecnia, (creo que es el salto de calidad del teatro del siglo XXI) voces de grandes actores todo para honrar los textos clásicos. ¿Cómo no se le ocurrió antes a nadie triunfar con esto?
Uno sale orgulloso del arte español, del venezolano, del flamenco, de ese pisto manchego que es fresco, nutritivo, saludable, rico... y sin colesterol malo; de que alguien te lo toque y te lo baile y del público que lo aprecie. Cervantes ya no es local ni universal: es divertido, nos aglutina, hasta nos hace una nación. Siento lo mal que suena ahora esta palabra, pero esta gran cultura cervantina construyó la nación cultural española  y nuestro deber es celebrarla con orgullo y alegría

. Gracias, Ron la la, otra vez lo habéis conseguido.
Foto: @justmayself