viernes, 23 de junio de 2017

CONVENCE MURAKAMI


Tuve ocasión de adquirir en mi librero solidario libros de este autor japonés. Tengo demasiados por leer que abarrotan mi casa, pero mi vicio por aprovechar las oportunidades es compulsivo, (me suelo llevar una media de 10 libros cada semana) contra toda lógica de preservar un racional espacio para vivir de mi familia.

En los libros de Murakami que se me ofrecían coincidía: buena editorial, un libro moderno y bien tratado por su anterior dueño, y también que el autor lleva varios años sonando para el Nobel. Así que caí en la compra.
Creo que puede ganar ese premio, porque es famoso, porque estará traducido y vendiendo en todos los países, y porque es muy bueno, tan bueno como Juan José Millás. Estos dos escritores son muy parecidos, ambos tienen mucho humor y provienen -que yo sepa- de Jan Neruda y de Kafka, pasando por Cortázar.

Lástima que no le dieran el Nobel a Cortázar, ni a Carlos Fuentes, pero es que va por barrios: supongo que de vez en cuando hay que premiar a una mujer, a un africano, a la lengua francesa, a la lengua rusa, a un poeta, a un autor de teatro, la lengua española o la china también tienen que ser recordadas de vez en cuando, y muchos etcéteras; pero solo pueden premiar una vez al año y los suecos deben jugar con todos estos factores para no repetirlos mucho y también ser justos. Yo creo que el próximo autor en lengua japonesa será Murakami y será un justo Nobel. Como es del año 49, le quedan 12 o 15 años, porque tampoco se lo dan a gente muy mayor.

El literato japonés practica con gracia esta esa literatura de lo raro, de buscar en lo cotidiano una ventana a lo fantástico. Me lo he pasado muy bien, recomendaría de este libro el relato “El Enano Bailarín”, aunque también es muy edificante la historia de un boxeador. Pero siempre, sucede con casi todo,  uno resulta impresionado según esté de ganas o de cansancio, y yo anoche, que leí esos dos, estaba muy fresco y receptivo.
Volviendo al premio Nobel, creo que ha sido una lástima que se lo dieran a Bob Dylan, (no sé si lo merecía, porque no le he oído ni leído) porque saliendo tan rana como ha salido, ya no se lo van a dar, por ejemplo, a otras maneras no librescas de hacer literatura, por ejemplo a un cineasta como Woody Allen, que también hubiera sido merecido. Nos habría gustado mucho la película que habría filmado después de ello.

Lo dicho: que recomiendo a Murakami. (ya he conseguido tres libros de él) Aunque si me pidieran opinión sobre el próximo nobel de literatura respondería: Luis Landero.

lunes, 19 de junio de 2017

TERRORISMOS (2)

Leo que esta mañana en Londres una furgoneta se ha abalanzado sobre un grupo de personas que salían de una mezquita. Ha matado a una y herido a diez. Es terrible en sí mismo: 10 personas con serias lesiones, algunas irrecuperables o con secuelas de por vida (espero que sean las menos, pero alguna habrá), y un muerto para siempre, además, un anciano, que parece más pacífico, más indefenso.
Al final de mi anterior artículo "terrorismos", apuntaba a uno de los fines de esta perversión humana: buscar la retroalimentación, que el contrario incurra en la venganza indiscriminada (no necesito decir que injusta también) que generará una espiral, o más espiral.
Este es el mayor triunfo de los terroristas, destruir a la sociedad, azuzándola, para que salte por los aires por muchos sitios y todo sea inseguridad y fuegos cruzados ¡qué mal suena la palabra fuego hoy!
La reacción de las autoridades será darlo toda la importancia que tiene, pero siendo cuidadosos para tratarlo igual que los anteriores atentados de signo islamista. Entonces habrá británicos (hay muchos británicos que son muy brutos y xenófobos) que dirán ¿por qué los tratáis igual si este hombre solo ha matado a uno y los anteriores mataron a siete?, o ¿por qué tanto homenaje si empezaron "ellos?
Es difícil pero creo que tiene que gobernar la inteligencia, el tacto, la razón, pero sobre todo, la paciencia. Las visceralidades que se proyecten en las redes sociales no va a ser precisamente una ayuda.
Hoy se ha producido la peor noticia para los que intentamos salir de este conflicto, porque todos los fundamentalistas tienen sus imitadores, y sus contrarios también.
Pero va a costar mucho más, si todo se confunde y enreda.

jueves, 15 de junio de 2017

15 de junio de 1977

Yo tenía 12 años, y por primera vez se votaba en libertad: sufragio universal, libre, directo y secreto. Recuerdo que en mi pueblo dieron dos mítines, primero los de Alianza Popular, un domingo, después de misa, a la que asistieron alguno de los oradores. Me gustaron; hablaban de temas más entretenidos que el cura, de los agricultores del precio del trigo y del pan, (se creían que estaban en un pueblo normal de agricultores y ganaderos, cuando en el mío se vivía de cortar y labrar la piedra) pero la gente les aplaudía igual. El siguiente domingo por la tarde, vinieron los del PSOE renovado, (había un PSOE histórico que desapareció por inanición). También me gustaron. En los dos mítines hubo un apartado didáctico en el que se explicaba cómo votar. Cuando oía a otros partidos hablar por la tele, me gustaban todos; eran muy reivindicativos e iban a arreglar muchas cosas, por lo que  me dije a mi mismo que como todos eran muy buenos, no importaba quien saliera, porque cualquiera iba  mejorar la situación.
Mi padre me sugirió que fuera al ayuntamiento a la lectura pública de las papeletas,  me dijo que era una cosa digna de verse y que él nunca en su vida había podido verlo, pero había trabajado todo el día en la cantera y el día siguiente tenía que hacer lo mismo. A través de mí satisfaría su curiosidad.
Allí me planté a escuchar. Primero leyeron las papeletas del senado, donde había que marcar tres nombres y en la lectura leerlos todos. Fue muy largo: los nombres repitieron tanto los nombres que  todavía me los sé.
Eran de la UCD, unión de centro democrático. El más votado fue Darío Benito García, el segundo. Alberto Manuel Dorrego González (que era un famoso médico de Ávila), y el tercero, Julio García Benavides.
A muchas personas les debía haber parecido lo mismo que a mí: que todos eran buenos, y entonces exclamando "toma, pa que no os peleéis" votaban a uno de cada. De esa manera como estaban por orden alfabético, el más votado de la UCD fue Darío Benito García, pero no porque tuviera más mérito, sino porque la gente votaba al primero de los grupos que le gustaban. Todavía no habíamos aprendido a odiar al adversario político. Ahora seguro que poca gente reparte su voto, y nunca entre el PP y el PSOE; es más, votamos contra el que más odiamos, porque amor virginal y democrático como el de entonces, ya no nos queda.

Como por la provincia de Ávila salían cuatro senadores. Los más votados fueron los de la UCD, y el cuarto senador fue el primero por orden alfabético del PSOE: José Federico de Carvajal Pérez .
Los partidos aprendieron que para el senado lo más importante era el orden alfabético, bien porque mucha gente solo marcara uno, o bien  porque repartiera sus votos, pero siempre dándoselos al primero que aparecía.
Mucho más tarde en Ávila el PSOE quería que saliera un senador que se apellidaba Serrano, entonces tenían que poner candidatos  de la T a la Z porque si no le hubiera ganado cualquier Pérez  o Sánchez solo porque estarían antes que él en la lista y como sólo sacan uno, se quedaría fuera este candidato. Creo que esto ya no es así, pero tampoco lo presto atención: muchos sabréis que yo no meto papeleta para el Senado; es mi humilde y minoritaria forma de boicot a esa cámara inútil.
Volviendo a esa jornada, además de los nombre que más escuché, recuerdo la luz que había, y también la cabina con su cortinilla para preservar la identidad, que, como buen niño, entré a inspeccionar.
¡Joder...! cuarenta años

miércoles, 14 de junio de 2017

Yo tenía mis ahorros en el Banco Popular.

Hace dos, años estaba harto de mi anterior banco, fui preguntando y en el Popular  me ofrecieron las mejores condiciones; no mi importó que fuera el banco del Opus Dei. Al año siguiente, cuando ya era cliente, bajaron drásticamente las condiciones. Lo suponía, pero "que me quiten lo bailao". Durante todo este tiempo he visto con cierta inquietud sus problemas.
Mi confianza en que "no lo dejarían caer" se unía a la confianza institucional de que al no llegar mis ahorros a los 100.000 euros, los tenía garantizados por el Fondo de Garanía Bancario. Pero ya tenía ganas de que sucediera algo tranquilizador, sobre todo porque mi madre también estaba preocupada por sus ahorros, que tampoco llegaban a 100.000 euros aunque no se fiaba y me llamaba para consultarme a cada nueva noticia: estuvo a punto de sacar el dinero por el pánico que otros le inducían, a pesar de que yo la tranquilizaba.
Supongo que habrá habido un montón de plazos fijos que hayan sido penalizados perdiendo sus intereses, (tampoco es para tanto, estaban al 0,15 %) y se los hayan llevado al Banco de Santander.

Todo el alivio ya se nos ha olvidado. Porque nos aliviamos al saber que lo compraban. Supongo que los trabajadores de ese banco también se habrán aliviado al escapar del frenesí de gente que les vaciaba las arcas y de gente desesperada con dudas y hasta amenazas.
Han pagado un euro por todas las acciones, los accionistas "tocan" a un cero coma muchos ceros de euro. Me parece un error, el Santander se lleva un muerto pero no le costaba nada haber pagado un poco a los accionistas, que le ganarán el pleito dentro de tres o cuatro años, antes de la maniobra cada acción cotizó a 30 céntimos.
Pero ellos sabrán ganar tiempo, dar confianza, seguro que muchos pequeños accionistas no demandarán y le regalarán un pico al megabanco.



De lo que más me asusto yo es del paso del tiempo. Hace tres meses y diez días que se me murió un amigo y parece que hace un lustro. El Brexit, Trump, cada atentado islamista, el ataque informático, los 10 Roland Garros de Nadal.... el tiempo vuela. Se anticipan tanto las noticias, que luego leo en internet, y como al día siguiente han cambiado, todo es asombrosamente efímero, y me mete el miedo de que el tiempo me devore sin darme cuenta.

viernes, 9 de junio de 2017

UN PLACER OCULTO

Voy a contaros mi penúltima perversión de sibarita. Nunca tomé drogas prohibidas y éste es el sucedáneo y la revancha que he encontrado a mis 52 años.
Bueno no lo encontré yo, me pusieron una oferta en el supermercado que no pude rechazar (diría Vito Corleone) por lo barata: las últimas galletas "digestive" hechas con auténtico aceite de palma, a mitad de precio. Ahora (hasta la siguiente alarma alimentaria) ya todas las hacen con girasol alto oléico. En esta crisis a la gente le enseñaron a leer las etiquetas y durante un mes por lo menos casi todo el mundo lo va a hacer.

Como sé que son muy malas para la salud, -para un diabético (aunque yo solo sea tipo B) son malas todas las galletas- las disfruto muy selectivamente, muy ceremoniosamente, muy lentamente. Las aprieto con los labios, las desgasto con los colmillos, las pego al cielo de la boca... las deshago, paladeo inundando de saliva la boca y busco con fruición los residuos que se guardan entre los dientes.  Entonces mi lengua llega al pecado, y mi mente, al abismo, casi al éxtasis. No sabía de mi afición por lo prohibido.

Así me siento culpable a las dos galletas, y tengo que interrumpirlo. ¡Ah! qué placer la templanza, triunfante.
Esto no me pasa con galletas no vilipendiadas.

PD Nunca he ido de putas, lo juro. (A ver si también me va a gustar)

martes, 6 de junio de 2017

TERRORISMOS

Siento aburrir con estos temas, pero más aburren ellos. (No quiero compararme, no sería justo conmigo) Siento decir que me llega más un atentado en Londres, -un sitio donde estaba  mi hermana ese día, y yo pensaba ir este año-, que en Kabul, donde, sinceramente, no me atrevo.
El terrorismo sirve a sus patrocinadores para aterrorizar, cada vez lo hace más y al ser deliberadamente indiscriminado, es más terrible. Mi generación no va a vencerlo; esté siglo comenzó históricamente como comenzó en las Torres Gemelas y creo que vamos a tener muchos episodios de esa clase.
En España derrotamos a un terrorismo que seguía reglas, que "seleccionaba objetivos", que tenía miedo a la prensa, incluso a las críticas internas. El terrorismo de ETA acabó también porque vinieron los de verdad, los que no tienen miedo a morir ni a matar, los que no avisan los que no tratan de minimizar, el terrorismo puro y duro(1).
En aquellos tiempos con los terrorismos europeos, como se avisaba, proliferaban los falsos avisos de bomba, mi instituto tuvieron que desalojarlo una vez por una "broma" de ese tipo.
Los de ahora no avisan, si avisara el DAESH  que hay una bomba en el aeropuerto de Barajas no lo creeríamos, porque no es su método, si logran poner una bomba tratarán que mate a la mayor parte de gente posible y si avisaran habría gente que se podría poner a salvo. No sé que haría la policía si reciben un aviso.

Pero siendo muy grave lo que sucedió en Londres, el terrorismo puro es lo que sucedió en Turín, el terror por un ruido hizo que la gente aterrorizada huyera a la desbandada y que haya muchos heridos, (esperemos que ningún muerto, porque había un niño de corta edad muy grave).
En Europa somos de aglomeraciones, para celebrar títulos futbolísticos, para hacer fiestas, para conciertos de rock..., la propia aglomeración que supone que la gente abandone los pueblos y las ciudades pequeñas y se concentre cada vez más en las megaurbes. (aglomerémonos todos en la lucha final)
No sé si el crudo terrorismo islámico cambiará esa tendencia. Yo creo que es un factor a considerar -la seguridad de vivir en un sitio sin aglomeraciones-; mucha gente lo razona así, en el momento después de cada atentado. Pero como las noticias caducan cada medio día, el público en general se olvida pronto de ello.
Es eso: la caducidad de las noticias juega en contra y a favor del terrorismo, en contra porque no influye en las decisiones de la gente, y a favor porque la gente inmersa en su rutina de vida y nuevas noticias convierte el día ayer en un remoto día en el que volveremos a una aglomeración sin pensar que facilitamos que alguien pueda querer volver a aterrorizarnos por "venganzas" que como civiles, no alcanzamos a comprender .

Necesitamos a gente que proponga un poco de razón para responder al terrorismo porque las únicas respuestas que se les ocurren a quienes mandan son violentas, Francia bombardeó algo en represalia. Egipto también ha bombardeado algo (siempre son campos de entrenamiento) en represalia.
Mucho me temo que un bombardeo tan improvisado no sea otra masacre generadora. Con tanta represalia no hacemos más que mordernos la cola. Un principio del terrorismo de ahora y de siempre: el famoso acción, reacción, acción  (...) acción, reacción, acción.
No sé cómo parar esto; quizá con paciencia y educación.




(1) mira que odio esta expresión tan manida y se me ha colado en los dos últimos artículos

lunes, 29 de mayo de 2017

Antonio José, el "pupas".

Mejor empezar con un lamentable sarcasmo, que con un lamento puro y duro. Antonio José Martínez Palacios es un hombre sin buena suerte y ayer pude volverlo a ver.
Se celebraba un concierto monográfico en Ávila. Era a la una de la tarde y además costaba cinco euros entrar. Mal asunto, si el 50% de los aficionados a la música coral en Ávila  van a misa de doce, y el otro cincuenta, a misa de una. Además, por la tarde había otro espectáculo, este gratuito, en el mismo lugar. Estamos a final de mes y, vete tú a saber si también influyó.
Yo avisé a tres personas, dos de ellos miembros de un coro, para que no se lo perdieran, pero había comuniones;  también, he visto, una manifestación para protestar por los ciclistas atropellados -yo que sé-; el caso es que no vino ninguno. No quise llamar a más gente, por si iban por compromiso conmigo y no podía atenderlos a todos.
Volviendo a Antonio José el desafortunado, si lo teclean en Youtube ahora les saldrá un cantante de moda. Su peor fortuna es que le mataron por nada cuando tenía 33 años. En Burgos donde nació y donde le fusilaron, no había sucedido nada de "terror rojo". Él tampoco se había metido en nada más que en la música clásica y en el folclore. Su hermano era maestro y miembro de la federación de enseñanza de la UGT, esas dos circunstancias -juntas o separadas- ya son "algo" por lo que se mató a mucha gente en la zona nacional. Pero el pobre Antonio José no tenía nada más que el ser músico, y por eso no es reivindicado por nadie, salvo por los músicos. Ni por los gays, ni por los poetas, ni por los andaluces, (los castellanos somos de poco o nada reivindicar).
Muy buenos músicos le han estado reivindicando este año con un excelentísmo trabajo. El coro "Ars Nova" de Salamanca está compuesto por músicos profesionales con el empeño de aficionados, es decir que sacrifican parte de su vida en estudiar y ensayar exclusivamente porque tienen mucho amor al arte, pero todos son gente muy ocupada, con apretadas agendas musicales desde la más glamurosa, de un elegantísimo director de orquesta sinfónica, hasta docentes varios que ahora tienen sus exámenes finales, sus audiciones y también sus "bolos" (Supongo que, por la cita de ayer, alguno de ellos tuvo que rechazar algún suplemento alimenticio de los que se ganan en las primeras comuniones).
El  trabajo de temporada de estos treinta músicos se concretaba o culminaba en dos conciertos para dos ciudades, Ávila el domingo, donde había tanta gente arriba como abajo, y para eso, muchos eran amigos o familiares de los de arriba del escenario, y el día anterior, en Salamanca donde hay más gente, más cultura, pero costaba ocho euros (el sábado también estábamos a fin de mes) y competía con la final de la copa del rey de Fútbol. No quiero pensarlo, por si acaso.
Pero ¡Viva la música!  (que es la frase que atribuyen a Antonio José en los últimos segundos de su corta vida antes o después de estallar el más horrible ruido que se puede escuchar: disparos y lamentos de gente que se retuerce por efecto de los balazos). Viva la música, ese espíritu efímero de sonidos ordenados que nos hace vivir a todos los de arriba y a algunos de los de abajo. Yo gocé como siempre que me dan buen arte: más, porque lloré, no sé si solo por emoción musical o gravitaba demasiado la rabia porque nos mataran a ese artista, parte de cuyo repertorio ahora descubría gloriosamente en las voces de aquellos musicazos, creo que los treinta tocan el piano -aparte de otros instrumentos-, y además de eso tienen voces, (no solo saben cantar, que tienen voces) maravillosas.
Y la música de Antonio José se sostiene por sí misma, es de una extraordinaria calidad, elegancia, viveza, a veces dificultad, (virtuosismo coral diría yo), hondura... no necesita que uno vaya a escuchar un concierto como éste, por militancia contra el olvido de las víctimas de la guerra civil. Lo que allí sucedió fue solo música y arte admirable, de raíz popular, y además nuestra; salí más castellano de lo que entré, con legitimo orgullo.

Y vuelvo a los lamentos, que  la gente que pudo/quiso disfrutarla fue demasiado poca que el trabajo el arte y el entusiasmo  y que no hay más conciertos de esta maravilla que presencié -en principio-, porque el curso que viene este coro tomará otro proyecto artístico, y que, definitivamente, Antonio José, salvo su sonata de guitarra desde los años 80 ( ya está bien: 50 años después de su muerte) no tiene suerte de la buena.  De la mala el hombre y su obra tuvieron toda la posible en 1936.

Pobre Antonio José: nació en un país donde no se presta atención a los músicos, y fueron a fijarse en él.

http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com.es/2012/02/memoria-historica-para-antonio-jose.html

PD.  Siguiendo con lo lamentable del asunto: estoy buscando por Youtube, y a nadie parece que se le ha ocurrido grabar nada de ninguno de los conciertos y soltarlo en la red, con la de tonterías que se cuelgan por segundo. ¡oh!

sábado, 27 de mayo de 2017

Geopolítica

Geo es tierra y política no sabemos bien qué es en la geopolítica. Sería una estrategia de "altos vuelos" que la gente corriente no alcanzamos a comprender; un agujero negro para la razón.
Geopolítica es lo que hacen los portaviones de Trump. Ahora han mandado uno al mar de China para pasar cerca de una isla artificial que está construyendo la superpotencia asiática para hacerse con un pedazo de soberanía. Hace un mes Estados Unidos hacía geopolítica mandando otro (o el mismo, no lo sigo con demasiado interés) al mar de Japón para intimidar a Corea del Norte que preparaba pruebas de misiles balísticos.
Geopolítica puede ser como el guarda jurado del supermercado que hace acto de presencia y marca cuando entra allí alguna etnia sospechosa de hurtos.

Fuera de tonterías. Estoy pensando en las niñas de Manchester, en todo el terrorismo, auténtico, indiscriminado, imparable, que ha sido promovido, activado o alentado por la geopolítica. Por muchos años tendremos un problema de seguridad con el mundo musulmán, a consecuencia de entrar en geopolíticas con ellos. El 11 de marzo de 2004 en España hicieron el mayor atentado de la historia de Europa, porque  habíamos entrado a jugar a la geopolítica en Iraq, (aunque el Gobernador de Florida y hermano del presidente de Estados Unidos vino a decirnos que había muchas oportunidades de negocio).
La geopolítica es, muchas veces, negocio; seguro.
Tenemos un problema con los países musulmanes porque queremos hacer negocios y geopolítica y (los occidentales) nos metimos en Irak y en Siria como elefantes en cacharrería. Ahora tenemos al ISIS que es el pretexto para que cualquier muchacho organice una matanza, con pocos medios al alcance de cualquiera o clandestinos, propios o robados.
¿Tiene que ver que Gran Bretaña junto con Estados Unidos invadiera Iraq en 2004 con el atentado de anteayer en Manchester?
No puedo asegurarlo, pero probablemente sí. ¿Quién sabe la basura argumental que circulaba por la cabeza del joven de 22 años que se puso una faja de explosivos para causar la mayor cantidad de muertos posible? Puede ser esto concreto británico o genéricamente contra los occidentales. Todo vale y en cualquier parte para esas cabezas enfermas de venganza
Nosotros fomentamos o hacemos la guerra en sus países con máquinas contra las que "ellos" son impotentes. Si estamos en guerra y matamos a gente de los suyos, (porque de los "nuestros" caen pocos) a mansalva y con víctimas colaterales, "ellos" no tienen arma mejor que golpear brutalmente ya sea, dentro de un pacífico concierto para adolescentes o en los fuegos artificiales de Niza, o en un concierto para gays de Florida.
Nosotros, el pueblo llano, no entendemos nada, porque todo esto de la guerra y el terrorismo es geopolítica. Solo que nos pueden asesinar "a lo tonto". Tenemos que tener cuidado, porque los que jugaron a la geopolítica no lo tuvieron.

miércoles, 24 de mayo de 2017

LANGUIDECER O MORIR

Esta empresa, Blogger, no resulta tan atractiva como Facebook. La razón es muy sencilla: una se basa en los escritos y la otra, en las caras de la gente. Lo que más interesa al público mayoritario son las caras, no las palabras, ni las ideas; por eso se ve más la televisión que se escucha la radio; por eso la gente que escribe mensajes por el móvil, -que parecía un triunfo póstumo de lo escrito-, pone muchas caritas, emoticonos, y también, como hace mi madre, manda fotos.

Hay mucha gente que, hace unos años, tenía un blog y se ha pasado a las caritas, o ha desistido. Yo no pienso hacerlo, aunque sí me desanime cuando pasan unos cuantos artículos y no he conseguido buenas audiencias.

Hoy algo me ha dolido y voy a verter críticas a un funcionario. Hay gente así. Todos nos los hemos encontrado como sujetos pasivos. Hasta hoy pensaba "pero cada vez menos"; sin embargo me lo he encontrado como sujeto "compañero", telefonicamente.

Ya que esto no lo lee mucha gente y no hay peligro de que lo haga el aludido. Voy a exponer el tema, aunque sin demasiados datos. Yo trabajo en la administración de justicia en una oficina fija que está en Candelario (Sur de Salamanca) y también soy oficina móvil: en mi misión de acercar la justicia a los justiciados, viajo a unos quince pueblos. Uno de los más lejanos es Lagunilla; actualmente es todavía más lejano, porque su carretera está cortada por obras y hay que dar un rodeo que, además, tiene tramos infernales con enormes baches.
Allí me tenía que desplazar yo la pasada semana, a citar a una persona para que sea testigo de un juicio que se celebrará en Salamanca en octubre. Como hablara antes por teléfono con esa persona a quien, a la vez que  tenía que entregar la citación y realizar los apercibimientos (multa de 500 a 2.500 euros por no asistir la primera vez, y advertencia de que podría incluso, si hubiera de repetirse el juicio, ser conducido por la fuerza) me comentó:
-"¿Yo, testigo de un juicio penal de Salamanca? pero si llevo muchos años casi sin ir"
Se lo comenté por teléfono al compañero del juzgado de Salamanca.
 "¿De qué va esto, porque en la documentación que me mandas, no hay ningún dato y la persona me dice que no va casi nunca a Salamanca?
El compañero me dijo que permaneciera al teléfono, que iba a mirar el expediente y, después me contestó.
Este señor es titular del vehículo marca X matrícula XXXX y, en un caso de daños a otros vehículos sucedido en Salamanca en el año 2015, alguien apuntó el número de esta matrícula, así que tiene que acudir como testigo; lo cita el Fiscal para ver qué ha visto.
Mucha gente trata de eludir su colaboración con la justicia. Más aún con la justicia penal. Para evitarlo (entre otras cosas) estoy yo, apercibiéndolos de aquella manera tan contundente.





Hice mis 27 kilómetros infernales de ida  hasta Lagunilla, (de Salamanca a Lagunilla hay 95) y el señor me volvió a repetir lo mismo, y esta vez lo ilustró con datos.
Mi madre, que murió el año pasado, estaba impedida desde hace tiempo y yo la he cuidado. Solo he ido a Salamanca una vez en estos años. Además, me mostró el contrato que había comprado el coche de segunda mano a alguien de Salamanca el 29 de abril de 2015. 
-Bueno, le dije yo- pues si el hecho sucedió antes de abril, que es lo más probable, por el número que tiene el procedimiento , usted no tiene que preocuparse, ahora los compañeros de Salamanca deberán citar al anterior dueño que figura en este contrato,y que reside en Salamanca,  pues es él quien habrá presenciado el delito, y a nosotros mandarnos una anulación de la citación. Pero si no nos dicen nada, yo le apercibo de que tiene que ir allí el día y a la hora indicada, porque le puede caer esta multa y lo demás.

Toda la cuestión de la compra del coche la consigné en el documento que elaboré par citarle. No contento con ello le pedí al señor que me dejara su documento de compraventa donde aparece la fecha y el nombre del anterior comprador, y me desplacé al Ayuntamiento de Lagunilla  para hacer una fotocopia y adjuntarla a mi diligencia. Después volví a su casa para devolvérselo al "testigo".

Como soy perro viejo, no me conformé con eso, al mandarlo le puse al compañero un "posit" amarillo con ojo que este tío, tiene razón,  no era el dueño del coche hasta abril, mirad el documento.
Pero como soy perro más viejo todavía, he llamado unos días después cuando había calculado que habían recibido mi envío postal.
Respuesta de mi compañero:
-Sí, he visto que me habías puesto un posit, pero no te he entendido bien lo que querías decir.
-Que miréis la fecha del delito, que si fue antes del 29 de abril, el testigo es la persona que vendió el coche, no éste de Lagunilla.
-A mí me lo ha pedido expresamente el Fiscal y ese hombre está citado:   (...)
Discutimos un poco, educadamente, por teléfono, trabajamos para la justicia, nuestro trabajo ha de ser para que la justicia funcione bien... le puse claros ejemplos de desprecio por la gente y por la justicia  que había padecido antes, pero la conclusión con la que se quedó mi compañero es esa: mi trabajo está hecho y el tuyo también. No sé si mis argumentos debilitarían a posteriori su determinación pero... así quedó. El hombre tendrá que hacer sus 95+95 kilómetros, perderá una mañana y pedirá una indemnización por los gastos que acredite (yo siempre explico que se tiene que solicitar para que se abone la indemnización). Puede que, incluso tenga que repetirse el juicio, porque faltará el testimonio de la persona que lo vio y cuyo nombre está en el contrato de compraventa que yo fotocopié y habrán grapado en el expediente. Todo el trabajo funcionarial y las molestias de mucha gente "civil" tiradas por la borda, porque mi "compañero" de Salamanca, a quien nunca he visto conscientemente, no quiere trabajar con cabeza por la justicia y se limita a cumplir órdenes.

Un blog, aunque lo lea poca gente, sirve también para desahogarse. En el fondo, estas y otras cosas dan relieve a mi vida laboral, y  animan este blog languideciente.

viernes, 19 de mayo de 2017

QUE OTROS APRENDAN, PERO NOSOTROS TAMBIÉN

El viernes y el sábado pasado otro fantasma recorría Europa. Unos bandidos muy listos han aprendido a echar candados en los datos de las grandes empresas e instituciones públicas. A cambio de liberar de nuevo la información, quieren hacerse ricos extorsionando a sus propietarios.
Ya ninguna persona de la calle sabe todo lo que hay dentro de un ordenador, pero todos nos fiamos de que habrá personas buenas que lo sabrán y que, además, cuidarán de nosotros. Pero sí sabemos o debemos enterarnos de que hay malos que ponen en jaque todo lo que, como sociedad, tenemos almacenado en estos sitios.
Somos vulnerables y,  por ignorantes, nos pueden "comer la merienda". Ahora todo- y todo es demasiado- lo fiamos a ordenadores conectados: nuestro dinero, nuestra salud, nuestra comida... un supermercado o una gran superficie comercial tiene que cerrar si se estropea o les estropean el ordenador.

Se puede aumentar la seguridad, pero la lección es que tenemos que tener un salvavidas, llámense copias de seguridad o incluso, papeles. No podemos fiarlo todo a algo que no comprendemos, al éter. Mucha gente no sabe cómo vuelan los aviones, pero líbremente puede elegir no montarse en ellos, sin embargo a todos nos han montado en la informática. Tienen que ser cuidadosos de ello, y nosotros también.

martes, 16 de mayo de 2017

Europa frente al Brexit.


Aclararé que no veo ni tampoco vi el pasado sábado el festival de Eurovisión, pero me gustó mucho lo que sucedió. Desde hace treinta o cuarenta años, que triunfó el modelo Abba, -un fantasma recorrió Europa- fue invadiendo el idioma inglés todas las canciones festivaleras, cuya música también era “internacional” sin que hubiera diferencia Israel de Holanda o Turquía de Finlandia. Había excepciones, pero cada vez menos y siempre sin éxito.
El pasado sábado Portugal se atrevió a cantar en portugués una música que podría andar  entre un fado y una bossa nova. Triunfó, por calidad, pero más bien por la afirmación que suponía.
Los europeos no vamos a consentir que los ingleses sigan extendiendo su férula cultural, a la vez que nos aborrecen. Desde luego que todo esto no es práctico, -con tanto el trabajo que está hecho a favor de lo anglo-, y tampoco será inmediato, pero el camino más largo también se empieza dando un paso. Hace unos meses algún intelectual italiano ya propuso que el idioma de la Unión Europea fuera el latín. A mí me convendría mucho más; me cuesta menos entenderlo que el idioma de aquella isla aislada.
Todo esto parece un brindis al sol, pero recordemos que el latín ha sido el idioma de la iglesia católica hasta 1968 y que todavía en lo lapidario, todavía hoy se sigue escribiendo y aumentando la distancia entre la lengua de Cicerón y de San Jerónimo y todas las demás.
Dicen que en el siglo XVI el lenguaje dominante fue el español. Después fue sustituido por el francés que durante tres siglos ha sido la lengua franca de Europa; por ejemplo en la corte de los zares rusos se hablaba francés en vez de ruso.
Hace no muchos años el idioma ruso se imponía con el respaldo de los tanques en media Europa, y, aunque tampoco sea práctico, se está olvidando; actualmente un húngaro y un polaco seguramente se entienden en inglés, porque quieren olvidar el antipático idioma de la opresión.  Precisamente es una prueba de que todo puede cambiar.
Los ingleses se quisieron ir y lo hicieron por cabezonería y por antipatía.  A lo mejor ¿quién sabe? empezamos a irnos nosotros de ellos.


lunes, 8 de mayo de 2017

¡VIVE LA FRANCE!

Será porque los parisinos más estirados estaban de vacaciones en la semana de agosto que estuve allí, pero me sentí muy bien tratado; rodeado, además, de franceses, de varios colores, que sabían español y querían demostrarme así su aprecio. La cuestión es que volvimos mucho más francófilos de lo que fuimos.
Yo admiro culturalmente a Francia: toco música de Satie, de Debussy, de Francis Lai y otros, su literatura, su cine, su derecho... En España hemos sido muy seguidistas de los vecinos ricos de arriba: son parte de nosotros y, por la emigración y la fascinación, también somos parte de ellos. La principal ópera francesa es Carmen y los músicos franceses: Ravel, Debussy, Chabrier... están enamorados de España.
Industrialmente también tengo aprecio por lo francés. Mi primer teléfono móvil fue Alcatel, (era el más barato que ofrecían) me salió bueno y mi segundo también lo está siendo con satisfacción. Mi primer y segundo coches de segunda mano fueron Renault y mi actual coche -un Dacia- también lo es en gran medida, es del grupo Renault, de hecho lo compré en ese concesionario, y el diseño y muchos componentes son Renault..
Me sentí muy conmovido por los crímenes del Bataclán (cuando has estado allí te duelen las cosas de otra manera) y de Niza.
Confiaba en los franceses, pero tenía detrás de la oreja la mosca de Trump. Al final no me defraudaron.
La Unión Europea se refuerza frente al onanismo, al trumpismo, al putinismo. Seguiremos siendo un grupo, que podrá plantarse ante el Reino Unido autista y decirlos ¡que os vaya bien, majetes!
Por cierto en nuestro viaje a París entramos en un rutilante centro comercial en La Defense, y allí había un supermercado inglés, sus productos eran raros, -supongo que para los británicos nostálgicos que vivan allí y para los aventureros del estómago-. Nosotros dimos una vuelta, los precios eran bastante más caros y no nos picó la curiosidad por picotear nada de allí. Aquí en España tenemos cadenas de supermercados francesas y alemanas pero no británicas, supongo que no son competitivas.
Ayer me puse de buen humor;  me gusta que cerremos filas frente a los que quieren disgregarnos. Ya sabéis, que quisiera fundar un partido mundial progresista.

  

sábado, 6 de mayo de 2017

Venezuela

Mi amigo internáutico Luis Pancorbo lo clavó en este programa de imágenes viejas pero  de una idea imperecedera:  el país de Eldorado. http://www.rtve.es/alacarta/videos/otros-pueblos/otros-pueblos-venezolanos/1923845/
Así me creo yo Venezuela, aunque no haya ido nunca, aunque nunca vaya a ir a pesar de ser un lugar de tan espectacular naturaleza y la patria de uno de los compositores-guitarristas que más he tocado: Antonio Lauro.
Hablé un poco con un joven venezolano cuyo padre era de mi pueblo. Estaba en 2006 en Cardeñosa viviendo con su abuela nonagenaria y buscándose la vida en un lugar de tan pocos y malos trabajos como Ávila. Cuando nos vimos  coincidió que yo estaba preguntando a un viejo sobre la guerra civil, y a este venezolano no le gustaba que siempre los españoles estuviéramos con esta “murga” de la memoria histórica, (creo que oía emisoras de radio de derechas). Venía muy rebotado de su país y, aunque no le estaba yendo nada bien en Ávila, no pensaba en volver.
Una conocida venezolana, también en la pasada década, me dijo que tenía precaución por su hermana; que no hablaba francamente de política con ella, porque acababa de entrar en una administración pública de allí. Creía que estaban intervenidas las comunicaciones.
Me hizo este planteamiento: “Fíjate tú qué país más avanzado es Venezuela, que va a implantar antes que nadie en el mundo el voto informático. Ni Japón, ni Inglaterra, ni Suiza, ni  Estados Unidos: Venezuela. Pero ¿Quién va a votar pensando que un estado totalitario pueda controlar de alguna manera tu voto secreto? O ¿qué interés puedes tener en votar para sacar a los que hay, -y jugártela- si pueden hacer un pucherazo electrónico? Hay que ser muy valiente”.
Creo, sinceramente, que la oposición venezolana es muy valiente. Lo está pagando con muertos y con cárcel.

Venezuela vende petróleo y no fabrica nada. Esto es tradicional. Hace poco hubo una crisis de papel higiénico, una cosa -creo yo- tan sencilla de hacer, que importan: un país con tanta madera. Así cientos de cosas más.
Mande quien mande allí, se enfrentará al país de Eldorado, acostumbrado a gasolina más barata que el agua embotellada, y a toda clase de subvenciones, que dan para el lujo cuando el petróleo está caro, y para malvivir y protestar, cuando el petróleo está en su precio.

Durante la época de Chávez, por eso es incluso para una parte de la oposición como un hombre venerable al lado de Maduro, había dinero hasta para permitirse la chulería de enviar ayuda económica a los pobres de Estados Unidos, para que no sufrieran pagando calefacción. Por supuesto, había más ayudas sin tasa a los “hermanos cubanos”, petróleo gratis y un cable marítimo para -romper el “bloqueo”-  y que tuvieran internet. Por cierto, no sé si le funciona a la gente común de Cuba.

Políticos machotes que, con voces altisonantes, apuestan, presumen, gallean..., en mi cultura -o puede ser porque les tenga un poco mal vistos-, nos resultan empalagosos, desagradables. Pero si lo hacen así será porque allí gusta.
Lo peor no es que se salgan de las organizaciones internacionales. Lo peor, lo horriblemente peor, es que, metido en una vorágine de protestas de la derecha y el centro, frente a la que es impotente, Maduro prometió hace poco entregar un millón de armas a los de su partido, para que estuvieran preparados para “defender la revolución”.

Armas para el pueblo y cientos de asesinatos en las cunetas viene a ser lo mismo. O preparación de una guerra civil. Ojalá me equivoque.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Angustias de la paternidad.

Solo tengo una hija que tiene ya 16 años y medio.
Tuve la "suerte" de estar sin trabajo sus tres primeros años de vida, y fue un gran regalo para mí el criarla. Hace tiempo que ella quiere ser, en lo emocional, todo lo  independiente que pueda de nosotros, por ejemplo no se deja besar sino en grandes ocasiones: cuando se va de excursión a un crucero, cuando saca buenas notas, por mí. Es normal a su edad.
Yo debería haber sido más padre porque me gusta.
Suplo mi paternidad en el huerto: es sacrificado y trabajoso, y también da muchas satisfacciones. Soy feliz entregándole con generosidad mi tiempo y mi dedicación; como la paternidad, tampoco podría explicarlo racionalmente.
Voy aprendiendo.
Por ejemplo, este año decidí hacer un semillero. Para ello escogí los mejores tomates maduros de las tres clases que tuve el año pasado. Hay gente que se dedica a plantar semillas y vender plantones, pero yo quiero ser independiente, maduro, responsable, hortelano...para ello sequé y guardé las semillas para este año. También reservé un lugar en el huerto donde podría poner unos cristales que tengo (las pasadas navidades me encontré al lado de un contenedor unos cristales curvos de una mampara de baño y me los traje). También elegí buena tierra con complemento de abono orgánico. Así pasó el invierno y parte de la primavera. Esperando.
El día 31 de mayo me di cuenta que me había pillado el toro y me apresuré a sembrar las tres clases de tomates.
Primer error de padre primerizo: no hice un plano escrito de qué semillas había en ese metro cuadrado (me fié de mi memoria). Y ahora no lo sé.
Segundo error de padre primerizo: me agobié porque no veía más que malas hierbas, que fueron muchas porque laboreé la tierra todo lo que debía en el invierno, y además salieron antes que los tomates. Algo había hecho mal.  Se confirmó mi idea de que "me había pillado el toro" y fui corriendo a comprar plantones al mercadillo en cuanto otros hortelanos comentaron que ellos ya estaban sembrando los tomates.
Puse las plantitas compradas, -por cierto, bastantes se me han helado- hace semana y media. Ahora compruebo que los tomates del semillero han nacido con mucha generosidad y prosperan entre las malas hierbas (que escardo pacientemente).
Entre las malas hierbas también ha nacido una planta de lechuga, esa sí la trasplantaré.

Resulta que tengo sitio, -además de que debo reemplazar las plantas que se helaron- y quisiera plantar de todas clases. Con una paleta penetro en la tierra para sacar los plantones y  salen muchos. Los he cogido como de dos sitios pero no sé si serán de la misma clase, entonces me acerco a los surcos y los  voy sembrando. Mi corta experiencia hortelánica me enseñó que los tomates necesitan bastante espacio vital, para prosperar para que se los pueda podar y meter los brazos para recogerlos sin romper las ramas.

Me encanta trasplantar los plantones: lo hago con verdadero cariño paternal y maternal, con un palo que clavo en el surco y mojo, preparo un pequeño cilindro que ya tiene su humedad, entonces lo saco e introduzco la raicilla, después, con mis manos, aprieto la tierra y hago una "cunita" para el agua con la que la asistiré los primeros días.
!Oh, qué angustia!

¡Ay! Había tomado del semillero más plantitas de las que iba a sembrar, y me iban a sobrar. No iba a tener ningún sentido replantarlas otra vez en el semillero, teniendo en cuenta la cantidad que tengo. Como padre/madre me encontraba en la angustiosa situación de elegir, -después de tantos desvelos por traer al mundo- qué plantas iban a sobrevivir y prosperar y puede que después servirme las semillas para el año que viene, y cuáles no. La tentación de un padrazo es habilitar más tierra para sembrar más tomates, pero ya son muchos y cuando todos maduren -casi a la vez- no sabré qué hacer con tantos, (también he tenido la tentación de apretar el espacio vital) Pero no; al final me he mantenido firme y responsable.
Miraba entre mis dedos las plantitas que iban a morir. Mis hijitos, tan anhelados, se habían comportado tan bien, creciendo hasta hacerse un plantón viable y ahora yo tenía -peor que abortarlos...- tenía que matarlos viéndolos, como a santos inocentes.
He dudado unos segundos sobre cómo salvarlos, pero al final he actuado -juro que no he mirado- he cerrado los ojos y he tirado las plantitas al talud del bancal.
Y no he vuelto mi vista atrás.
Me ha dolido mi paternidad y me ha recordado algo. Cuando vivíamos en el pueblo periódicamente la perra se quedaba preñada y paría cuatro o cinco cachorros. Cuando la perra amamantaba en el pajar, los perrillos encantadores, con su ojillos, cerrados nos maravillaban, pero en casa solo había sobras y no suficientes, -que también se buscaba la vida libre por ahí- para nuestra perra Lucera. Si a mi padre alguien le pedía un perrillo, se lo criábamos. Pero tenía que elegir él, nosotros éramos incapaces, cuál iba a ser el más guapo, fuerte, viable... ¡Pero si todos eran preciosos!
Al final, mi padre elegía, se los llevaba en un saco a las afueras del pueblo y los daba un "cacharrazo" contra una piedra. ¡Qué duro!, eso mismo acababa de hacer yo. Seguro que mi padre también cerraba los ojos al deshacerse de ellos.

Había terminado mi faena y sabía que iba a escribir este artículo, así que decidí documentarlo con fotos y, al volver con la cámara, subí de nuevo a regar cariñosamente a los tomates elegidos. Esta mañana antes de venir al trabajo también he ido a ver cómo habían pasado su primera noche a la intemperie. Bien.

Ya estoy buscando a quien regalar plantones. Me va a saber muy mal arrancarlos del semillero, cuando haya completado la siembra, o cavar directamente en el semillero. ¡Qué dolor! las plantas trituradas y quebradas por el implacable azadón.

Ser padre y no poder mantener a todos los hijos que has traído al mundo es muy angustioso. Ya lo sabía, pero ayer lo viví.

vista de la zona de cultivo principal del huerto este año.

jueves, 27 de abril de 2017

UNA CASCADA DE FILOSOFÍA

La vida es sueño.Tengo el libro desde hace más de treinta y cinco años, pero no es lo mismo leerlo que escucharlo; sobre todo, si se lo dicen a uno unos artistas con su hermosa voz, con su estudiada dicción, con pericia y dedicación para encontrar el sentido.
Creo que una obra maestra en la literatura siempre debe tener una múltiple interpretación. Así, además, introduce en el receptor la semilla de la duda, una duda fecunda que uno debe recrear. O sea, que  si nos molestamos en digerirla, recrece dentro de nosotros.
Es una obra profundamente moral: una de las ideas que predica es que hay que ser bueno incluso en sueños, y si la vida es sueño también, -aunque sea una vida corta, de juguete, comparada con la vida eterna, la vida real a la que despertaremos un día según creen los creyentes-.
Voy a ser práctico -y vago- y copiaré aquí los temas que enuncia el programa de mano:
¿Quién es dueño de sus sueños? ¿Quién elige su destino?
¿Puede un hombre decidir, a su albedrío, el camino?
¿Es deseo o es razón, lo que nos guía y orienta?
¿Es amor o es ambición, lo que a nuestro ser alienta?
¿Qué nos distingue de la bestia que encarna nuestras pasiones? ¿Cómo la gobernamos? ¿Es la razón una represión que nos permite vivir en sociedad? ¿Puede un ser abandonado a su propio raciocinio no engendrar el monstruo? ¿Hay algo más contemporáneo que un hombre que se cuestiona la injusticia que le oprime, la libertad a la que aspira, la belleza a la que desea pertenecer?
Es una obra que va contra la idea de la predestinación, defiende la libertad absoluta, la responsabilidad del Concilio de Trento.
Calderón hace volar el pensamiento todo lo alto y extenso que se puede viviendo en la España que vive y siendo, por voluntad o conveniencia, clérigo. Lo hace con un lenguaje hermosísimo y con hábiles tramas.
La versión que presenciamos el pasado domingo en los teatros del Canal de Madrid,  que estará allí hasta el 14 de mayo,  fue realizada por una compañía valenciana llamada Moma Teatro, muy entregada a su misión de poner en pie a Calderón. Aunque nos hurtaron dos personajes, yo no los eché de menos, salí muy bien pagado, del tiempo, del dinero y del viaje, porque fuimos a Madrid con esa intención principal. El montaje era sobrio y de mucha calidad y los actores veneraron el texto como se merecía. Id a verla y saldréis calados de puro Calderón.

lunes, 17 de abril de 2017

Un libro muy importante.


Llevaba tiempo rehuyéndolo, a pesar de ser yo un firme devoto de Juan José Millás, pero es que me parecía un tema manido, como de prensa escandalosa, de programas de colmillo de carnaza. Impropio del artista (-allá él- sería una obra de encargo hecha para rebañar dinero de la notoriedad que adquirió, y de mí como lector). Ayer por fin se lo compré a mi querido librero de segunda mano solidario, más que nada por completar un billete de 10 euros y no pedir un euro de vuelta y además por engrosar la devota decena larga de libros de aquel autor que honran mi biblioteca.

Cuán equivocado estaba, por mí y por su escritor, que no ha podido ser más apasionado y sincero en esta gran obra. Esta mañana examinando los libros comprados ayer lo tomé de las manos y me atrapó. Lo devoré: 219 hojas en tres horas en las que todo lo que me distraía y perturbaba, unos comentarios de mi hija, la radio, la música... me ponían violento porque he estado completamente subyugado hasta terminarlo.
Solo me pasó una vez en mi vida, con "Crónica de una muerte anunciada" de García Márquez.

Curioso, también sabía el final de la historia al comenzarlo. Incluso tenía yo la historia como sabida y prejuiciada. Creo que parte de mi irascibilidad por que no se me molestara en la lectura (siempre pasa) viene de mi complejo de culpa, porque yo "también" pensé que lo de esta chica rica, del PP, algo "trepa", pija, a quien regalan un importante puesto de concejala con un sueldo de unos 1800 euros, con su acosador y carismático alcalde, no me concernía humanamente.
"Allá ellos".
El ir comprobando, tras la lectura, lo injusto que he sido por haber dado, y querido siguiendo dar la espalda, a este relato estremecedor, me ha ido involucrando más hondamente en la vida de esta pobre mujer, digna de toda compasión, -aunque ha necesitado de un artista admirado por mí para que me fuera permeable-.
La generosidad de Nevenka Fernández al denunciar el abuso y saltar a las primeras planas nacionales, aún a costa de inmolarse por salir decentemente de la situación, pero también por servir de ejemplo y aviso, me la hace digna de toda alabanza y hasta de atribuirle una especie de santidad civil.
Al libro de toda recomendación porque ilustra sobre un peligro sobre el que todos, especialmente los jóvenes, deberíamos estar alerta.
El tema básicamente es que en el mundo hay depredadores sexuales que son capaces de tejer celadas para hacer caer y que sean devoradas víctimas. Uno que tiene una hija de 16 años, muy buena y entusiasta, se espanta de estas trampas.
Creed en Millás, creed en mí: leedlo.

miércoles, 12 de abril de 2017

Músculo de encajar.

Uno como yo, que hace cosas para el público, tiene que tener el plexo solar acolchado. Siempre te aparecerá alguien con el que no cuentas, que te hará un feo, una crítica destructiva, una amenaza...
Y normalmente la cosa va por la irracionalidad. No sirve de nada que uno tenga argumentos de sobra para ganar, incluso si gana. La crítica le traerá culpabilidad y le atenazará, hasta que vuelvan a nacer las flores de la espontaneidad.
Yo últimamente solo me dedico a las críticas buenas; me gusta echar flores, porque, además, algunas veces te devuelven flores. No me gusta tener enemigos, ni hacer sufrir. Lo que no me gusta mucho no lo critico.

Sí, a veces critico a los políticos, eso es diferente, tienen poder y es un poder que alcanza mucho. Un político tiene que tener más que un músculo de encajar, una coraza, o la cara más dura que el hormigón armado. No niego que, a veces, quieran hacer y hagan las cosas con la mejor voluntad. Y han de sufrir, no lo dudo, trato de entenderlos, de ponerme en sus esquemas de pensamiento. Pero entiendo que les va en el sueldo de coacción que tienen, hacen leyes, decretos, ordenan... nos obligan.

Sin embargo un artista solo ofrece su alma. Un amigo mío dice que no publicaría porque escribiendo uno se desnuda el alma, y que él no es tan generoso para mostrar su desnudez.
Un artista, aunque solo sea un pretencioso del montón como soy yo, se muestra con buena voluntad, ingenuamente, y espera que los demás se la entiendan: se la aplaudan, les conmueva, la hagan suya.
Cuando recibe una coz, que pasa hasta en ámbitos de difusión tan ínfimos como el mío, se duele, le corta la respiración. Por eso es bueno tener un músculo de encajar.
A mí me funcionó hoy escribiendo este artículo.

jueves, 6 de abril de 2017

PARANOIAS, CONSPIRACIONES, CONSPIRANOICISMO EN GENERAL

Hoy es el aceite de palma, en España al menos, lo que está en el disparadero. Desconozco la causa, ¿de repente quizá murió un montón de gente con una mezcla de cáncer y colesterol? No me he enterado. La verdad es que es un pseudo tema de conversación o un tema de conversación preprogramado, porque de eso podrían saber los médicos epidemiólogos, gentes que hagan estadísticas sobre la salud, químicos que analicen en laboratorios esos alimentos elaborados y pocas personas más. Pero estos días te encuentras un montón de españoles con esa "especialidad" científica, que te aseguran que aquello es peligrosísimo.
A finales de los 70 sucedió en España un envenenamiento masivo producido por aceite de engrasar, que unos estafadores destinaron al consumo humano; eso sí era/fue para alarmarse:. La colza.
Pocos años después sucedió en Europa lo de las vacas locas. Ahí ya no vi nada, se mataron vacas que había en el mercado, (muchas lecheras que parece que sobraban, por cierto) pero no sé de nadie que muriera, ni siquiera que enfermara  de eso. De vez en cuando aparece el fantasma del clembuterol para engordar ganado vacuno. Las dioxinas en los pollos. El salmón, la panga, la caballa: todo tiene pesticidas y mercurio. El anixaquis.  El aceite de orujo de oliva....
Hace un año eran todas las carnes de mamíferos, las frescas,  y (sobre todo) las procesadas. Todo en un momento dado produce fariseos alimentarios que se rasgan estrepitosamente las vestiduras a una orden dada.  ¿A quién se le ocurre comer eso? ¡Qué guarrería!
¿De dónde parte la consigna?
Yo no soy conspiranóico pero estoy seguro de que es la competencia. De esos grupos que se dedican a la especulación, a la compra de futuros, que urden sus hilos con transacciones opacas que desembocan en paraísos fiscales. Pero sin que muchas veces se mueva un producto; ganan mucho o pierden un poco. Y todos los demás hacemos de "machacas", de mamporreros, de voceros o de tontos útiles. Me imagino a esta gente leyendo periódicos y artículos pagados y luego los sin pagar, de espontáneos que de repente son más papistas que el papa.
Yo creo que sí, que algo hay, en todo, pero no es para tanto, la gente no cae como moscas como cuando la colza" . Que nos envenenan y nos envenenamos todos, por comodidad, por interés y por conveniencia.
Pero a diferencia de los vocingleros, yo me compré un huerto, lo sabéis los que me seguís.http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com.es/2014/07/esplendor-en-la-mi-huerta.HTML Aunque tengo que confesar que, a veces, frío el pisto con aceite de girasol, (también hubo una crisis hace un lustro o una década) y aderezo mis ensaladas con vinagre de vino tinto, que contiene sulfitos. Pero con la materia prima de mi huerto garantizo un 10% mi seguridad alimentaria, porque no uso fertilizantes, ni pesticidas. Como tengo terreno de sobra practico la rotación de cultivos: cavo todo el huerto pero siembro solo la mitad, cada año. Aunque el invierno de hace dos años, harto de sugerencias sobre el aspecto de mis árboles, rocié el tronco de algunos con un fungicida compuesto de sulfato de cobre ecológico, (o eso me he creído).

Vuelvo al tema, que me pierdo: hace como mes y medio se satanizó a la panga. Un pez barato y sin espinas que se cultiva en piscifactorías fluviales de Vietnam. Los comedores escolares aseguraron que hace años que no lo usan. Inmediatamente la cadena Carrefour anunció que dejaría de vender esa guarrería. Claro, tras este meneo quien tuviera un stock de panga lo habrá tenido que liquidar de mala manera, o llevárselo a otros mercados más pobres; perder dinero, en cualquier caso. El pasado lunes una anciana en el supermercado DIA me pidió que le leyera si el pescado congelado que compraba era el de la oferta efectivamente, era panga; así se lo dije. La palabra no la asustó y lo echó en su cesta. Estoy convencido que la cadena DIA y otras tenía adquirido o tiene conexiones con las empresas de distribución de la panga, por eso no se rasgó las vestiduras hace dos meses: tenían que seguir vendiéndolo. Pero, ya lo sabemos, hasta que se vaya la humareda de los comentarios, les va a costar.
Me llama la atención que ahora con la crisis del aceite de palma no ha sido la cadena Carrefour la que se ha rasgado las vestiduras, ahora no lo hace por la salud de sus clientes. Esta vez ha sido la cadena Alcampo la que ha anunciado que ya no venderá  con su marca esa guarrería. Carrefour ahora calla, luego seguirá vendiéndola.
¿Y si toda esta crisis no es más que una venganza de una cadena? que ha dicho:
-Como Carrefour me ha fastidiado mucho la decisión drástica  con el panga, pues se va a enterar.
-Vamos a ver dónde le duele..., ah tiene fábricas que hacen esto, ha apostado por esto otro. Toma: contrato un estudio y lo dejo encima de la mesa ya se encargarán los tontos útiles de arremeter.

Hoy todo el mundo mira por ejemplo en sus galletas si tienen aceite de palma. Resulta que antes mucha de la repostería se hacía con grasa animal, pero eso era una guarrería, entonces se buscaron grasas vegetales y parece que se decidió apostar por esto que es lo más rentable, aunque sea a base de deforestar Malasia y Borneo.
Ahora las empresas que trafican con esto habrán bajado en bolsa, pero en la siguiente crisis de confianza alimentaria se recuperarán, porque la mayoría de gente habrá olvidado lo pernicioso que "es" este elemento. Seguro que hay encargado otro estudio contra otro alimento para que nos olvidemos del aceite de palma. Con una nuevo escándalo se olvida mejor el anterior.

Sugiero un escándalo sobre la sal. El abuso es malísimo, estoy seguro.

Lo que las autoridades públicas no nos evitan es que nos toreen con estos sobresaltos, que seguro que son también muy malos para la salud cardiovascular.

viernes, 31 de marzo de 2017

NORA 1959, UNA OBRA TUPIDA DE ACIERTOS.


Ayer tarde viajé a Salamanca para ver la obra de teatro Nora 1959. En el coche llevabámos encendida a la cantante-declamadora argentina Amelita Baltar, cuya inmensa variedad de matices interpretativos se antoja insuperable -lo son  los textos de Horacio Ferrer y la música de Piazzolla-; la verdad es que cuando uno está bajo la influencia de una obra de arte le suele parecer incomparable: lo mejor y más acabado, así uno la disfruta más.

Llegamos al Teatro Juan del Encina y vimos una escenografía muy cuidada, muebles de época muy bien escogidos y un hermoso piano vertical delante de unas enormes letras luminosas, que recuerdan a  una terraza sobre un edificio de la radio, de la película Días de Radio de Woody Allen. El perfume radiofónico ayuda mucho. Hermoso ambiente el que proporcionaba en sus tiempos este invento; en los nuestros todo será tan anodino como un smart phone con sus auriculares, y esos videos virales, que caducan a los dos días.

La obra de ayer empezó garbosa, cantando y bailando música  española cincuentera (aún no me he librado del runrún de Mairquilla Bonita). Me permito parafrasear de mala manera a Cervantes “donde se hace música y se baila no puede salir  un espectáculo malo”. Desde los primeros segundo me di cuenta de que había visto en ese mismo escenario a un actor muy característico: leo en el programa que se llama Rennier Piñero, no sé si es de origen peruano, pero tiene el timbre de voz y la musicalidad en el habla de Vargas Llosa, me trae tanto la presencia del literato que este joven no  debiera perder la ocasión de ir al casting correspondiente en caso de que algún día se filme alguna biografía del escritor.
No era solo él. Era todo el grupo, que se llama Lazonakubik, los habíamos visto: tienen querencia acentuadísima por hacer obras “de tesis” muy reivindicativas contra el machismo. Les sobran las razones, pero espero que la razón de esta reiteración del no sea buscar subvenciones públicas (institutos de la mujer y organismos así). Lo importante es que el favor del público, y la complicidad, los tienen; y con esta obra mucho más que con la anterior.
Nora, que es más bien una tragedia, se hace muy divertida. Desde el principio busca la complicidad con el público: “contrataron” una portera que dio mucho juego contabilizado en risas y guiños. También, en un número musical nos mandaron hacer a todos de maracas, estupendo hallazgo. Estupendos recursos.
La música era en directo, con un buen pianista que también tocó la guitarra. Jugaron mucho a la radio con las voces e inflexiones de aquellos años  y el característico micrófono. La luz, la coreografía, el vestuario el aprovechamiento del escenario, todas las alternativas fueron sobresalientes y no importaba que la obra fuera de ostentoso mensaje.
Quiero llamar la atención hacia estos actores de ahora, que tienen que saber y saben de todo, no solo sus registros gestuales e inflexiones de voz, sino el conocimiento musical, el baile, la fuerza física, ser actor hoy reúne muchas polivalencias cuasirrenacentistas. Compensa, desde la butaca, que la gente esté tan bien preparada para sorprendernos con todo tipo de habilidades. Yo creo que trabajando tan buenos actores se logra una simbiosis interpretativa que a todos les enriquece y les vuelve a reenriquecer. (Bien se nota que me han gustado mucho más que la anterior vez que los vimos)
La obra está afinadísima, dirigidísima, y rodadísima, está tan llena de sutilezas como Amelita Baltar y es muy polifónica,  presentando cientos de detalles de inteligencia a lo largo de toda la representación. Me acuerdo de que en un momento en que el pianista está haciendo un acompañamiento, se acerca una actriz y da un puñetazo a las teclas graves. Es como un cuadro del Bosco, hay mucho que ver. Los juegos con la mirilla de la puerta, los acentos dramáticos que suponían cada vez que se tomaba un micrófono frontal. Se nota que la obra es muy querida por sus ejecutantes; cada día deben añadir nuevos detalles que la  van proporcionando todavía más colores. (Apuntaré aquí que no son  buena idea las tiras de papel que el público debe tirar en la fiesta. Que se lo digan a los servicios de limpieza. Pero no es solo eso: yo, desde la segunda fila no fui capaz de llegar. (recuerdo que la obra anterior tenían aviones de papel, también fue frustrante que no volaran en el momento).)
 En resumen, recomiendo esta producción maravillosamente orquestada, que consigue la plena complicidad del público; es un gran espectáculo teatral. Desde la segunda fila da mucho gusto ver  las caras de los actores disfrutando de los calurosos aplausos del público. Esta vez sí fue un triunfo.





lunes, 20 de marzo de 2017

SOBRE EL NACIONALISMO (2)


Realmente tiene muy poco sentido el nacionalismo en el siglo XXI. Hoy todo nos concierne, anteaayer vimos a una mujer llena de barro en Perú, emergiendo de un montón de maderos. Nos conciernen los destrozos del Estado Islámico en la arqueología mesopotámica, nos concierne el asesinato del hermanastro del sátrapa de Corea del Norte en Malasia. Nos concierne Fukushima que está de aniversario y no hay quien lo pare. Los refugiados, las hambrunas, los brotes racistas, Ucrania, La Amazonía, el Ártico... la lista es enorme.
Hoy, especialmente los jóvenes que se han movido por Europa, todos tenemos amigos internáuticos. Y, como los sentimos cerca, estamos concernidos por lo que les pasa, tratamos de entender y tratan de entendernos.
¿Es lógico que sigamos en la dinámica de estados, cada uno haciendo la guerra por su cuenta, o mirando para otro lado, diciendo "esto no me compete"?
Todo nos compete y la única salvación del mundo es actuar con unos criterios mundiales, porque no vale, por ejemplo, que unos países acuerden reducir emisiones si en otros se puede contaminar todo lo que se quiera sin límite.

El estado surge para superar el feudalismo, para crear un ejército común y no ejércitos privados, para imponer el derecho con policías y jueces.
Por mucho que hayan descubierto 7 planetas a cincuenta años luz, nuestra única casa es esta, y lo será por muchas generaciones (si somos capaces de sobrevivir como especie muchas generaciones).
Todos somos iguales o bastante parecidos: nos gusta la fiesta, comer todos los días, sonreír, el humor, la música, los animales, la paz, la comodidad... Hay matices, pero cada vez tenemos más cosas en común, y también debemos estar más dispuestos a entendernos, porque nos conocemos más.

Esta claro que como especie no deberíamos seguir creciendo, que nos paremos en ocho mil, que luchemos contra la erosión, contra las nuevas enfermedades -esos virus que serán resistentes a los antibióticos-, que luchemos en común, contra las enfermedades corrientes y contra las raras, que pongamos un fondo común para nuestra seguridad militar, alimentaria, ¿por qué no prevenimos las catástrofes, en lugar de llorar y compadecernos cuando nos las pasan por televisión?  
Muchos tenemos hijos y queremos que vivan seguros, tranquilos y felices en el mejor de los mundos posibles.
Es estúpido pensar que una corriente de miedo inducido, nos haga gastar energías en el odio, en el egoísmo, en la exclusión, domine y empuje la fraternidad universal para atrás. No es fácil ni pueden desaparecer las fronteras en un año, pero deberíamos ponernos el horizonte de que puedan desaparecer en 100 años. Debemos impulsar una razón universal que nos vaya encauzando.
Todos los hombres y mujeres debemos ser iguales, ninguno puede ser feliz deseando que los de su país sean más ricos porque logren empobrecer a otros.
Hace poco leí un libro sobre la batalla de Lepanto, en él se usaba la palabra “chusma”. Resulta que la chusma eran los remeros, aquí no tiene una connotación negativa, había buena chusma si los remeros remaban bien, a veces eran presos que cumplían condena en las galeras, como le pasó a Ben Hur, de ahí viene la connotación que conocemos.
Nadie humano debe ser chusma para los otros. Todos vamos en el mismo barco, y debería ser bien gobernado por alguien que sepa hacerlo. Así podemos remar coordinados y llegar a un buen puerto.


ESTOY POR LA CREACIÓN DE UN PARTIDO MUNDIAL, CUYO OBJETIVO SEA IR LIMANDO ASPEREZAS, CONCILIAR A LOS HABITANTES DEL MUNDO PARA EN UN LARGO PERIODO, UNIRNOS. 
El futuro solo será feliz así.

viernes, 17 de marzo de 2017

Cizaña, garrapatas, topos...

No tengo ninguna simpatía por la formación política Podemos. Quien me haya leído lo sabe. El lado populista y adanista que constantemente descubría la rueda, la pólvora, el papel, en forma de un mensaje facilón y redentor, ha encontrado ahora la horma de su zapato. El labrador no siembra la cizaña, pero ésta brota en la tierra de labor. http://politica.elpais.com/politica/2017/03/10/actualidad/1489160608_957072.html.
Una senadora de Podemos por Vitoria resulta que, ganando 5.600 euros al mes por su cargo, quería vivir en un piso social, además negándose a pagar el alquiler, de 160 al mes. Debía 22 meses, y parece que, a pesar de que podría haber pagado la deuda con poco más de medio mes de su "trabajo" dijo a los asistentes sociales que no sabían con quien estaban hablando, que era senadora.

Entonces nos enteramos todos.  Los de Podemos, al comprobar su moralidad le piden que deje su puesto de senadora. Nanay: son 5.600 euros al mes: más dietas y prebendas, y el subsidio de desempleo cuando acabe. Es algo corrosivo que le surja una garrapata así al partido hipermoral, y anticasta.

No me alegro.
Podemos fagocitó a Izquierda Unida. No sé si esta formación es viable después de este meneo que les dieron.
Pablo Iglesias quiso humillar a Pedro Sánchez y al PSOE, de una manera tan pública y evidente, cuando tenían ocasión de haber hecho un gobierno de izquierdas, que el guapo candidato no pudo aceptarlo. Podemos gravita negativamente en la actual crisis del PSOE.

La cuestión política es que con la irrupción de Podemos con sus maneras, y la cacharrería que ha preparado en la izquierda, es posible que, si ahora se celebran elecciones, vuelva a ganar el Rajoy por mayoría absoluta. Después de haber perdido casi un centenar de diputados, podría recuperarlos. Seguramente por ganar tiempo el PSOE y Ciudadanos les ayudarán para no darles un pretexto para convocar esas elecciones. con lo cual sobreviene una nueva cojera para el pie derecho del PSOE.
Podemos ha sido una cizaña que le ha salido a la izquierda.
No me alegro.

Yo no creo en las revoluciones, el mundo necesita evolucionar a un gobierno mundial que vele por los intereses del planeta, que luche contra el cambio climático reduciendo las emisiones de gases, que luche contra las guerras imponiendo una musculosa fuerza de paz, que luche contra las hambrunas y los desastres naturales, que promueva el control de la natalidad y que acabe con los paraísos fiscales que no son más que un burladero para que las grandes rentas no paguen los impuestos de los beneficios que las sociedades les generamos..

Todas esas son ideas racionales que deberían venir de partidos de izquierdas, de integración en organizaciones internacionales. No soy idiota. Me doy cuenta de que el mundo de Trump y sus trumpitos (aunque haya pinchado el holandés) no va precisamente por ahí sino a un nacionalismo defensivo e insolidario.

El problema es que toda esta voladura de la izquierda hace que el solar que deja lo ocupen estas políticas, como las reales, las prácticas. Es decir, en lugar de avanzar  a un gobierno mundial de la cordura, retrocedemos a gobiernos egoístas y suicidas para el planeta.
Yo me pregunto si toda esta desacreditación de la izquierda no surgió espontáneamente como la cizaña, o si se puede haber planificado, no solo por el célebre "divide y vencerás" sino por el entrenamiento de topos, o la siembra de garrapatas. Recordemos el caso de los diputados socialistas Tamayo y Sáez que le dieron indirectamente el gobierno a Esperanza Aguirre
Hay mucho dinero en juego. Los poderosos y megamillonarios lo son cada vez más. Con cantidades ínfimas de la fortuna de cualquiera de los de la revista Forbes se pueden corromper muchas personas, humillando a sus votantes y desacreditando la idea.

*A todos, especialmente a los que no ganamos eso ni de lejos, nos molesta que una aprovechada y oportunista "pobre" pueda estar cobrando 5.600 euros al mes más dietas. Sin embargo en la pasada mini legislatura hubo un senador del PP que, pillado en una corrupción, tampoco quería abandonar su escaño. Eso nos dolió menos ¿por qué? ahora parece que soy demagógico: puede que sea porque él era rico y no una "muerta de hambre", como la senadora de Podemos.
*Yo niego la mayor, el Senado es un invento para que vivan de él más políticos, que nos cuesta caro lo mismo para senadores ricos que para senadores pobres. Desde hace varios años yo no meto sobre en la urna del senado. Solo me sigue mi mujer, aunque todo el mundo me dice "eso es lo que había que hacer, que se enteren".

Pero no quiero distraerme con el Senado. El fondo de este artículo es decir que creo que es muy fácil corromper o directamente programar "topos" que destrocen el huerto de la izquierda y que por sus toperas se escape el agua de riego de sus votos. Y me extraña que los que tienen tanto poder no patrocinen estas jugadas.
No sé si la senadora jeta, o peor, si el propio partido Podemos, no serán en parte un diseño, un invento de malignos manipuladores con amplia visión, para socavar y defender sus pingües beneficios.
¿Tontos útiles o listos útiles? No sé si es porque ahora estoy cavando el  huerto porque me preocupan mucho la cizaña, los topos y las garrapatas.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Nacionalismo

Sentido de pertenencia a una nación. Una nación es el lugar donde se nacía, mi nación es un pueblo granítico con muchas encinas, llamado Cardeñosa.
Creo que todos antes de llegar a la adolescencia empezamos a preguntar cosas a los padres, y nos cuentan de dónde venimos,  quiénes son nuestros primos carnales y nuestros primos segundos, por qué tenemos lo que tenemos, y por qué ya no tenemos lo que teníamos.
Hay gente a quienes los padres no le cuentan todo, por ejemplo que su padre tuvo otra novia antes o, ya que no se hablan con una parte de la familia, y por eso no les incluyen. En resumen, que no te suelen contar lo malo.

Algo parecido sucederá con el nacionalismo. Yo soy español porque mis padres son españoles, porque hablo español y porque tenía un hule en la mesa con el mapa de España. Durante muchos años vi la televisión española, sentí lo que sentíamos millones de españoles, cuando en esa única televisión: el Teniente Colombo averiguaba y nos explicaba quién era el malo. Me sé todas las canciones de Había una vez un circo, vi muchos viernes el programa Un, dos, responda otra vez hasta saber si se llevaban o no el coche. Recuerdo en blanco y negro la final del Atlético de Madrid contra el Bayern de Múnich, aquel gol de falta de Luis y ese otro funesto gol de última hora. Mi padre silbaba canciones de Manolo Escobar y yo todos los años me aprendía la canción de Eurovisión.
Mi fui conformando (y esta es una palabra polisémica) con ser español, seguí amando lo que iba descubriendo aunque ya lo hacía de manera universal, aunque también me enterara de cosas que no me gustaban. Sigo siendo español porque algo tengo que ser, pero también porque es mi único idioma, me gusta atalantarme de naranjas, y de pisto, y de gazpacho, y de embutidos... En estos alimentos creo que somos una potencia mundial. Por lo menos, son más baratos que en ningún lugar de Europa.

Supongo que a otros que nacieron en otros sitios les contaron otras cosas. A los que nacieron en tiempos posteriores, que ya tienen variedad de fuentes con las que ilustrarse, es difícil contarles una historia tan unívoca como la mía.
Creo que ahora es mucho más difícil ser nacionalista. Uno desde niño se mueve por muchos lugares: una hija pequeña de una prima decía que ella era de "Eurodisney". Hasta las familias cambian de protagonistas, el sentimiento de permanencia o de pertenencia no puede ser tan acentuado como en mi generación.
Creo que solo la desesperación de unos, porque quieren pensar que los de fuera solo vienen a robarlos, y el deseo luciferino de otros, los dirigentes que se suben a ese caballo, de tener a la gente en un puño, alimentan el nacionalismo de hoy.

Pero es muy difícil que sea coherente el nacionalismo en países que tenemos los postíbulos llenos de chicas de Rusia y Rumanía, la Casa de Campo de Madrid está llena de nigerianas,  las señoras internas que cuidan a nuestros ancianos son bolivianas,  los que recogen nuestras fresas o nuestros melocotones son moros de Marruecos o negros de Senegal, que todos los teléfonos que tenemos están hechos en China, y que los futbolistas que más aplaudimos son argentinos o brasileños. Del cine no necesito explicar.

Y ahora comienza a ponerse de moda lo de tener hijos en el extranjero por gestación subrogada. ¿Cómo pueden nacer nacionalistas niños así?

martes, 7 de marzo de 2017

La muerte

El día más importante de tu existencia fue el de tu muerte.
Silvio Rodríguez "el Papalote"
El sábado se me murió un amigo. Es duro; yo no me había enfrentado con la muerte de alguien vivo que me importara tanto. Ha habido dos tíos míos, muy queridos, que me dolieron; pero ya eran viejos, la muerte les había ganado el pulso hacía muchos meses. Pero mi amigo estaba vivo; la última comunicación que había tenido con él era de tres días antes: el miércoles.
Todo normal, él parecía inmortal, aunque arrastraba su leucemia desde hacía trece años. A veces le ingresaban y le daban quimios. Había empeorado físicamente en este tiempo, cojeaba, alguna vez hasta tuvo que usar muleta, había engordado porque no podía hacer actividad física y eso le molestaba, pero lo llevaba con una resignación envidiable. 
A veces dejaba de dar señales de vida, porque mi amigo era una persona muy activa y también se comunicaba bastante conmigo. Entonces yo me asustaba, le escribía correos electrónicos como si estuviera muerto, fantaseaba con su muerte, me atosigaba de tristeza. Pero siempre reapareció con nuevas ilusiones, su ilusión era entregarse a los demás, y por ello estuvo multiplicando la prórroga de vida. Porque ahora, lamentablemente, se comprende bien que era una prórroga.
No le fue fácil sobrevivir todo este tiempo. Se refería a sus sufrimientos en pasado, sin ningunearlos, pero sin colgarse medallas de valiente y de triunfador. Daba gracias y tomaba aliento para seguir.
Consiguió compilar, escribir, editar, financiarse, un libro de nuestro pueblo. Seiscientas cuarenta y ocho páginas. Es su gran obra: Historia y Cultura de Cardeñosa . 

El sábado mi madre me llamó por teléfono "te tengo que dar una mala noticia: que se ha muerto Teodosio". Desde entonces no se me va de la cabeza, he llorado un poco, he tarareado una canción de Silvio "Historia de sillas", he hablado de él, he seguido por las redes sociales, -hoy todo se retransmite así-, las condolencias, los recuerdos, las despedidas. En general definen muy bien al amigo que yo conocí.
Se me hace raro pensar que ya no podré comentar cosas con él, (era un lector de este blog) ni ir a ver a Mayalde en su compañía. Parece que todo lo que compartíamos se quedó para siempre secuestrado, helado, polvoriento. No será igual: ha perdido el sentido adicional que le daba su vida, su sentimiento, añadido al mío; y no es cuestión de aritmética, es la amputación de un miembro.

Cuento con el olvido a mi favor; uno lo terminará por asumir: es ley de vida, aunque a mí es la primera vez que me pasa. Quizá el recuerdo no se me vaya y me sienta mellado para entregarme sin reservas a la alegría. Me viene a la cabeza una vez en una fiesta que una amiga se puso a llorar recordando a su padre, lagrímas agridulces, pensando en qué bien lo pasaría si estuviera allí.
Mirando todos los comentarios, las aleluyas, los empeños, no puedo por menos que acordarme de esa paradoja de que el día más importante de su vida fue el de su muerte. Le pasa a mucha gente: cuando mueren ese día- son de todos, qué gran pérdida, qué dolor, qué tragedia... Después viene el olvido, se olvida lo que él quería y por lo que luchó, con su obra tan alabada, la bondad que practicó, los ejemplos que dio. Y yo también le olvidaré, un poco más tarde que ellos; solo se me aparecerá en algunos momentos.

Eso es lo que más me ha molestado: hay gente que le escribía "nunca te olvidaremos", y yo pienso, ¿de verdad, pero si no quisisteis conocerle? Claro, es una frase hecha para el día más importante de su vida.

Me ofende esa frase porque quien escribe cosas así es porque ya está queriéndose comprometer de manera hueca a algo que sinceramente piensa que no cumplirá, y lanza la aleluya, porque queda bien.
¿Acaso una madre que perdiera a un hijo necesitaría decirse, en público o en privado, que nunca le olvidará? No, es algo tan real como evidente: no le olvidará, y maldita la gana que tiene de decirlo a voces o escribirlo.
Lo que pienso es en su familia; en sus familias, porque tenía dos, la natural y la de vocación; porque era miembro de una congregación religiosa. Sus familias no necesitan decir que nunca le olvidarán porque así será.

Pienso hoy en los muertos del ¿lejano? ¿remoto? terrorismo de ETA, incluso en los del 11 de marzo de hace trece años, ahora que sentimos que el terrorismo islámico se ha alejado hacia Francia o para Bélgica. A nosotros esas muertes tan trágicas nos dolieron  el día más importante de su vida que fue el de su muerte. 
Pero para sus familias están muertos todos los días, desde entonces y para siempre: todos los días sienten su hueco, ese vacío.
Eso debe ser la muerte verdadera.
A Teodosio Sánchez Sáez.

viernes, 3 de marzo de 2017

Melancolía de anhelos.


Uno no sabe cuántas  le quedan,  pero es una acentuada melancolía la que parece atraparme esta primavera. El carnaval comercial, y casi exclusivamente de sábado, que se ha vivido este pasado fin de semana, ya he dicho que me parece una degradación, una profanación de su sentido. Y es que cho de menos lo genuino, los sentimientos más auténticos,  que  en apariencia, los viví en la niñez, con su pureza.
Anteayer fue miércoles de ceniza y yo, de niño, fui unas pocas veces a que me hicieran en la frente la correspondiente cruz con aquel polvo ritual. Procuraba que la magia milagrosa no se me borrara en todo el día, aunque dudo que el residuo aguantara muchas horas en la frente de un niño de ocho o nueve años.
En mi niñez pueblerina, incluso nos sacaban de la escuela para ir a cumplir la obligación de cristianos. Era raro entrar a la iglesia mediollena un día de diario, y eso que a mí me parece que había muchas más mujeres, no solo las beatas de todas las mañanas, y también algunos hombres que en mi pueblo no había hombres de misa diaria. 
Llegado el momento, con las manos juntitas, uno se ponía a la cola, pensando en cómo sería el tacto de la ceniza mágica, el polvo eres y en polvo te convertirás, que no sé si el cura susurraba en latín para cada uno de los empolvables que íbamos llegando. Creo que en mis tomas de miércoles nunca tuve la curiosidad de examinar la ceniza de la frente para saber cómo la sentían las yemas de mis dedos; yo era muy observante, también llevaba a rajatabla eso de que no se podía escupir hasta dos horas después de comulgar.
Yo entonces creía o quería creer, anhelaba sentir algo especial: agradar a Dios, disfrutar su protección, su luz para, después de cumplido este rito, encaminarme a  la Semana Santa que acabaría con las campanas del sábado de gloria y la procesión del resucitado del domingo.  Siempre recuerdo la Pascua de resurrección luminosa, como que la primavera hubiera llegado, casi el verano.
Sentía la obligación de cumplir como un buen cristiano que cree y no duda. Eso es muy cómodo: es como ser un soldado, tú toma esta colina o espera en la trinchera, que así ganaremos la guerra. 
Claro, que poco después llegó la razón de la filosofía con sus legítimas dudas, y la antropología, que nos desvela los mecanismos de dominación y control social que proporcionan todas las religiones a todas las sociedades. Muchos se declaraban no practicantes,  otros agnósticos; yo enseguida me declaré ateo.
Y en el desierto de la incredulidad, transita uno hacia la muerte, buscando sembrarse pequeñas ilusiones  como asidero, pero ya nunca llegamos a esa palabra mágica: anhelo.