viernes, 20 de octubre de 2017

TEATRO, PURO CINE.


Si pasa por vuestra ciudad y tenéis dinero no os la perdáis, cueste lo que cueste, incluso (nunca lo he recomendado) si no encontráis, negociad que os revendan la entrada porque la inversión suplementaria también saldrá rentable. La “jartá” a aplausos restallantes que escucharéis al final es de las que como espectador se viven cuatro veces en la vida.
Lo he dicho, es puro cine, pareciera una película aburrida iraní o palestina o sajaragüi de refugiados y de inmigrantes que vuelven a su raíz hiperrural, hiper tribal. Leche de cabra y paisajes desolados, el típico coñazo que premian en los festivales. Pero nada de eso: es La guerra de las galaxias, El Silencio de los Corderos, Apolcalpsis Now y seguro que otras tantas que yo no me sé; hasta sale Marlon Brando, pero no el de Apocalipsis, sino el Kowalski de un tranvía llamado deseo. La obra es comercial con enujundia y las horas que pasa, uno no se mueve del asiento ni se cuestiona por ello, es tan intensa y extensa que precisa de un descanso; por el mismo precio compra media noche, un poco de conciencia, un generoso pedazo de tarta de poesía y una entrada de vertiginoso espectáculo. Por haber hay hasta humor, algo tan original como un notario bufón, pero la gente ha acudido en “modo tragedia”  y se sujeta las tripas de la risa cuando se las acarician. Hacen que veamos el más cinematográfico de los deportes, el boxeo mezclado con tan poco cinematográfico como una clase de matemáticas. Y funciona.
Solo faltó baile, pero ya hubiera sido demasiado para una tragedia tan amarga.
El listo autor se llama Wadji Mouawad, no me extraña que tenga éxito internacional porque es un copiota como Shakespeare, como lo es todo el cine actual, no sé si Aristófanes también lo era,  porque a estas alturas de la historia de la literatura el que no hace cócteles, no crea nada. Es más, diré bajito que este autor culebronea descaradamente, pero eso no puede uno comentarlo cuando sale del teatro apretado (lleno hasta la bandera a pesar de ser un jueves y costar el doble de lo que suele esta sala) oyendo las críticas apasionadas y aleluyas, y viendo todavía lágrimas reales y variadas fluyendo en las caras de muchas espectadoras.
Wadji Mouawad es un negrero, un compositor de solos de jazz; todos los actores mundiales han de quererle, porque elabora momentos de alto lucimiento teatral. Alto lucimiento es decir muy alta exigencia, porque hace sudar la camiseta y llorar lágrimas de entrega. Conmueve al espectador pero no creo que para ningún actor esta pieza sea una obra más.
Otra cosa que agradecí en el espectáculo es que no hubiera micrófono, todo era a pura cuerda vocal, a puro grito, violentamente crispado a veces. En  los flancos del escenario hay una materia árida que imita la arena, pero seguramente también está para recoger las perdigonadas de los actores y que nadie resbale con ellas. (tuvimos la suerte de pillar la segunda fila y aunque haya una ducha final -lo siento, ya se me escapó contarlo-  varios actores disfrutaron antes de un cálido aperitivo).
Los actores: magníficos. Jose Luis Alcobendas me recuerda a un híbrido dos grandísimos actores El Brujo y el que hace de Juan Cuesta, tenía el curioso  papel de notario bufón, pero también brilló en sus papeles étnicos. Quizá me llegó especialmente su comienzo porque, en temas legales, le tocaba ser didáctico ante brutos, que es mi oficio. Nada como identificarse con un personaje para que te convenza. Laia Marull, una voz maravillosa una mirada llena de luz, cálida, infantil, sufridora, muy entregada en lo físico, con esa voz velada que seguro que tiene influencia de la Nuria Espert, un hito de mi adolescencia: hace poco menos de cuarenta años que me enamoré de Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores, me enamoré hasta físicamente (platónicamente) de Nuria sin saber que es cinco años mayor que mi madre y dos mayor que mi padre. (maldito doctor Google que nos lo cotilleas todo) Pues esta mujer no conserva, aún atesora, una belleza, una entereza, un magnetismo en el escenario, con espectacular dominio del músculo del silencio. El ángel, el aura que tuvo y retiene, fue lo que todos los que estábamos allí pagamos, porque algún día habrá que contarlo que vimos a la Espert en el 2017 también y estaba igual. Yo me pregunto como un director tan experimentado como Mario Gas será capaz de  dirigir, -que es enmendar- a un mito de las tablas, historia viva y orejas regaladas de todas las hipérboles imaginables. Supongo que en los ensayos el director se habrá callado dejando que sea la abuela la que conduzca el autobús, ya que pasa la ITV todos los años. Ya he hablado de Marlon Brando. De Germán Torres solo diré que da miedo, pero uno también piensa la gozada que tiene que ser interpretar a un personaje tan hijoputa, aunque su madre en la vida y en la obra sea una santa. Lucía Barrado muy simpática, muy combativa, muy moderna, como soñamos que quieran y puedan ser alguna vez las mujeres árabes. Alberto Iglesias, que no es el músico de Almodovár, es poliédrico, y a mí cuando más me gustó es cuando recordó al conserje salvador, que quería que se recordara su nombre. De Candela sale uno enamorado, paradójico papel el suyo de buscar al padre, cuando es la persona en España que menos necesita una prueba de ADN para encontrarlo; todo el mundo se lo dirá a todas horas. Solo decir que honra merece.

No puedo extenderme enumerando los nombres de la escenografía, sastrería  y toda la técnica tan eficientemente utilizada; es tan magistral como necesaria. Es una superproducción aunque no se nota, y es precisamente lo mejor de ella que, a pesar del artificio, resulta íntima. Es la magia y el cartón del cine traída al teatro. Un espectáculo mayúsculo, aunque nosotros hiciéramós los kilómetros hasta Salamanca para ver a Nuria Espert, que seguirá conduciendo autobuses de artistas, como Pau Gasol seguirá ganándonos partidos con la selección hasta que él quiera. 


PD. lo único malo de vivir un espectáculo así un jueves es que afronta el fin de semana con las ilusiones embotadas de que pase algo interesante.  

jueves, 19 de octubre de 2017

LA LIBERTAD: EL ARGUMENTO DEFINITIVO



En las elecciones generales del año 2.000 estuve de guardia, como secretario accidental del Juzgado de Arenas de San Pedro, en la coordinación judicial de dudas y trámites electorales (el Poder Judicial siempre supervisa todas las elecciones legales)
Tuve que soportar la cara exultante del representante del Partido Popular que se reía de todos los perdedores a medida que iban llegando los resultados de las mesas. ¡habían ganado hasta en el barrio de la Nava! el tipo no cabía en sí de su felicidad o nos la quería "rebozar" a los que sospechaba que estábamos tristes y apabullados.
Pero la mayoría absoluta de Aznar tuvo un efecto positivérrimo: en ese momento se acababa el sistema de matriculación provincial de los coches y se imponía uno nuevo. En Cataluña querían un distintivo autonómico, Pujol  se lo pidió, pero Aznar no se dejó; gracias a la mayoría absoluta no tenía por qué hacerlo. Es algo que, seguramente, quedará para siempre

El argumento definitivo es que podemos hacer mal una rotonda, ir muy despacio por una ciudad nueva, y, sobre todo, aparcar tranquilamente todos los coches de España sin que nadie se cague en nuestras madres o nos lo estropee por ser castellanos o catalanes o andaluces o vascos. Cuando fui a Mondragón en 1992, mi anfitrión sacó su coche a la calle para ceder su plaza de garaje a mi coche de segunda mano, peligroso dejarlo en la calle por llevar matrícula de Madrid. Con el actual y su matrícula neutra he dejado el coche con toda tranquilidad en cualquier lugar que se pueda. Eso es lo más parecido a la libertad de movimiento que se ha inventado. Gracias, en nombre de la inmensísima mayoría.

DE GALLEGOS Y CATALUÑA


Acusan a Franco de ser tan pérfido como para alargar deliberadamente la guerra para que los republicanos literalmente se desangraran entre sí y encontrarse las tierras rojas como un solar hastiado de heridos, muertos y disensiones políticas fratricidas. Así fue, en sus avances por la geografía se encontraba con "demasiada" población civil que cambió de la noche el entusiasta puño comunista por la entusiasta palma fascista, y el mono azul, por las mantillas negras y peinetas. Nunca descartemos el arribismo o el temor, pero tampoco el hastío, que es una actitud que dura más. Así se probó durante treinta y tantos años, donde pocas convulsiones impidieron el sesteo del viejo del Pardo y que envejeciera hasta morir.
Personalmente creo que no pudo ir mucho más rápido siendo prudente en el gasto de sus fuerzas. España es muy grande y abrupta, y la población republicana del inicio de la contienda cuadruplicaba o quintuplicaba la población de los territorios sublevados.
Franco era un hombre de poco gasto, cauto: un gallego prototípico. Si yo hiciera una película del oeste adjudicaría el papel de enterrador a un gallego. Este es el hombre que se esconde en el tiroteo y cuando ha terminado recoge los cadáveres y hace Caja aunque nunca sabemos si iba con los buenos o iba con los malos. A Franco le pasó lo mismo al principio de la guerra. Mola, el director de la conspiración estaba cansado de sus largas y vacilaciones  “con Franquito o sin Franquito salvaremos España”. Dicen que solo se decidió tras el asesinato de Calvo Sotelo. Además se afeitó el bigote para que no le reconocieran.
Durante la guerra, tras el fracaso de la toma de Madrid, jugó al contraataque. Los italianos le conquistaron Málaga, pero se la “pegaron” en Brihuega y ya nunca más tuvieron iniciativa. Así el único fracaso del bando nacional no lo tuvo él. Despacito y al contraataque con cautela para no perder mucho: “jugando al punto”, diríamos en el mus.
El mayor y más sorprendente ataque fue el de Cataluña. Quizá Franco había visto las orejas al lobo después del formidable ataque de la Batalla del Ebro, quizá estaba preocupado por la inminencia del estallido de la segunda guerra mundial que hubiera puesto del lado republicano a franceses e ingleses, quizá supiera y para eso tenía en nómina como espía al mejor escritor catalán de todos los tiempos Josep Plá, https://elpais.com/ccaa/2014/09/13/catalunya/1410642648_499856.html
 que le habría contado que había armas y municiones retenidas en Francia que aún no se habían entregado a los republicanos, y que los pillaba “en bragas”. (vaya, como los incendiarios <<también gallegos, lo siento>> del pasado fin de semana)

El caso es que, inopinadamente, en cuanto escampó un largo temporal de lluvias y sin respetar las fechas navideñas, atacó el día 23 de diciembre de 1938 Cataluña y antes de un mes había entrado en Barcelona.
 ***

De todas maneras, creo que Rajoy es todavía más gallego que Franco con lo que apuesto a que, por fin no habiéndose declarado la independencia, de este envite tampoco activa el 155. Por no desgastarse esperará a que la fuga de empresarios por la derecha y la CUP por la izquierda, sigan erosionando al govern catalán, hasta que no le quede tierra bajo los pies.

lunes, 16 de octubre de 2017

Lo real

Llevamos mucho tiempo perdido en bobadas catalanas con  niñatos que hoy tampoco se atreven a romper la baraja -tanto que querían- por la que se les ha venido y se les viene encima. Allá ellos: aburren.

Lo importante era la lluvia que tanto se nos ha negado, y  que -dicen- llegará mañana. Ahora lo importante son todos los incendios que hay en Galicia y Asturias que además están animados por un viento hijo de huracán.
Es horrible lo que está pasando y yo tampoco querré verlo en los telediarios, duele mucho y duele de verdad, porque es real.
Creo que Galicia era una región superpoblada y hambrienta, por eso cultivaban con primor sus tierras y podaban con avaricia sus árboles para calentarse. Hace décadas vino la emigración y la industrialización y más tarde la bajísima natalidad. Ahora queda poca gente cultivando en los pueblos llenos de pinos y eucaliptos, que crecen como maleza. Cuando se va un poco la humedad del ambiente, los queman los incendiarios. Supongo que esta gentuza buscan pastos nuevos, estensivos, evitar que se reproduzcan lobos o jabalíes en el bosque y también madera barata  o especulación urbanística. Saben cuando prender: en el otoño más falso que yo haya vivido han apurado hasta que vieron que venía la cola de un huracán y que estaba todo seco y le dieron al mechero. No ha habido un momento más propicio para el fuego.

No quiero volver a a verlo http://guerracivilenlas5villasdeavila.blogspot.com.es/2013/08/vacaciones-en-galicia-1.html

miércoles, 11 de octubre de 2017

Niñatos

Por fin el abuelo Rajoy ha reaccionado y aplicará el artículo 155 de la Constitución que está para una situación de rebeldía institucional como la que llevamos padeciendo.
No sé si lo entenderá Puigdemont. Creo que lo entendería mejor si le pusiera boca abajo sobre sus rodillas y le diera un par de azotes en el culo.
El problema de Cataluña es que está regida por niñatos irresponsables a quienes siguen otros niñatos irresponsables. Empezaré por estos últimos: llevarse a los niños impúberes a las manifestaciones y forcejeos para proteger las urnas el día 1 de octubre es de personas a quienes deberían retirarles la patria potestad. Era un juego de niños una fiesta de pijamas. El que una mujer se atreviera a declarar "internacionalmente" que la policía española la desnudó y manoseo las tetas, le rompió dedo a dedo, todos los de una mano como si nadie le fuera a pedir pruebas de semejante tortura es otro indicio del infantilismo irresponsable que flota en ese ambiente. Después salió diciendo que era falso y que estaba muy nerviosa cuando declaró que le rompieron todos los dedos uno a uno y además la sobaron las tetas. Espera que la creamos, no lo sé, cuando uno está nervioso no inventa calumnias.

Ayer, que debían declarar la independencia: (esto era tradicionalmente un acto solemne, heróico, claro, en cualquier país oprimido que se precie), el niñato Puigdemont en una oscura perífrasis dijo algo así como que la arpobaba pero en menos de diez segundos dijo que la suspendía.
También ha sido infantil Gerard Piqué, un hombre de más de treinta años que tiene dos hijos con una colombiana, quien se presentó el día 1-O llorando ante los periodistas porque había visto pegar a la policía. ¿Sabrá algo de Colombia, salvo que es un país que exporta flores? ¿habrá visto alguna vez un telediario como pega cualquier policía del mundo, incluida la suiza de Davos, a los manifestantes? Bueno, pongamos que era la primera vez que veía imágenes de ese tipo y estaba verdaderamente impresionado. ¿Tiene algún sentido que poco después escriba un tuit en el que diga que toda la actuación de la policía española fue proporcionada?
Sí, el sentido que tenía este tuit, -más falso todavía que sus lágrimas de cocodrilo del día anterior- era que el seleccionador le había dicho que si no lo escribía, no jugaría el mundial. Claro, un niñato futbolista que lo tiene todo no puede quedarse sin su juguete preferido, el mundial.

Hoy cambia su sede social la empresa de seguros Catalana Occidente. Alguien puede, después de el papelón de niñería e irresponsabilidad que están haciendo tantos catalanes famosos, seguir pagando cuotas de seguro a una empresa que estuviera dirigida por estas personas. No, la vida es seria, si uno sufre, por ejemplo, un incendio en su casa espera que esa compañía le pague lo que está escrito en la póliza. No le vale que diga que se salta la ley, que le llore, que le mienta. Y ellos seguían utilizando el gentilicio de Catalana, a pesar de las reticiencias que suscitó siempre esta región, porque era sinónimo de seriedad y de solvencia.
La seriedad, la solvencia, huyen de Cataluña, no quieren que las relacionen con ese lugar antaño tan serio y europeo. Dos grandes bancos, a quienes muchos clientes estaban "levantando" fondos, anunciaron su mudanza y hay muchas empresas que les siguen; perdían clientes.
Son gestos, pero no son gratuitos, al huir de Cataluña muestran su desafección por lo que está pasando pero también conseguirán perder como los clientes a quienes gusta lo que está pasando. Nada es gratis, pero ellos han calculado donde prefieren trabajar y de quién no se fían.
La vida económica de todos los días se construye con trabajo, fidelidad a las leyes y a la palabra dada, y la seguridad de que el que la hace, la termina pagando. En Cataluña hay un montón de gente que antes que catalana, es sensata, seria y madura; son quienes están sufriendo más con estos niñatos.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Derechos individuales y colectivos.

Aunque ahora nos cueste trabajo creerlo son mucho más arcaicos los derechos colectivos que los individuales. Un hormiguero o una colmena son el prototipo de sublimación de los derechos colectivos y olvido absoluto de los derechos individuales. Pero hablemos de los humanos: son más antiguas las tribus, el pueblo elegido, los señoríos feudales, la pertenencia a algo, que los derechos individuales que no fueron codificados hasta la revolución francesa derechos del hombre y del ciudadano que tienen preponderancia absoluta sobre los derechos colectivos: derecho a la vida e integridad física, derecho al patrimonio, a la seguridad jurídica, a la libertad de movimiento, de trabajo, etc. se han asentado de tal manera que son los derechos principales. Cuando a cualquier persona le pregunten sobre sus derechos, los enumerará y puede que no se le vengan a la cabeza los derechos colectivos, por ejemplo el derecho a tener una nación, que haga unas leyes para proteger a tu tribu.
Es sobre un derecho colectivo de lo que estamos hablando ahora con los catalanes. El derecho a si ellos pueden fundar una nación unilateralmente o si es la nación española la que tiene que opinar primero sobre esto; hay muchas razones que se pueden invocar sobre este conflicto de derechos colectivos.
Yo ahora voy a invocar mis derechos individuales.
Sucede que como español yo tengo el derecho individual a viajar o a trabajar en Cataluña sin que nadie me pida los papeles o me exija tener un pasaporte, un derecho que lleva consigo el no tener que cambiar de moneda, también recibir asistencia sanitaria, además puedo exigir que me entiendan en mi idioma, me lo garantiza la constitución como a todos los españoles en toda España. Pero además, este derecho lo he tenido toda mi vida, lo han tenido mis padres, mis abuelos, tatarabuelos... ahora es un derecho mío y quieren quitármelo invocando el derecho colectivo a ponerme una frontera, a no dejarme entrar, a tratarme como extranjero.
Porque los catalanes son muy altruistas: no piden nada individual, sin embargo están dispuestos a perder sus derechos individuales, a dejar de ser tratados como iguales el resto de España, todo con tal de impedir a los otros españoles que disfruten de eso a lo que ahora tenemos derecho. No quieren "cuentas" con nosotros y renuncian a sus derechos individuales, para que el "colectivo" de Cataluña decida a partir de ahora hacer un nuevo derecho para ellos como nacionales y para nosotros como extranjeros.
Vengo a defender mi derecho individual, que es para todo el mundo de muy superior rango a los derechos colectivos, pero aunque no fuera así se trata de una libertad individual mía y no creo que deba permitir que me lo quiten, al menos sin que me pregunten si quiero dejármelo quitar.
Este es mi nacionalismo: puro egoísmo. Aunque de paso defiendo los derechos de cuarenta y siete millones de personas.

lunes, 2 de octubre de 2017

El divorcio no es solución definitiva cuando hay muchos quereres. (buenos y malos)


A veces no hay solución. El único paliativo es envejecer y calmarse. Hablo por experiencia profesional. Por supuesto que es fácil divorciarse cuando los dos trabajan y no tienen deudas, ni hijos. Mejor todavía si no hay una vivienda comprada. Así hace un divorcio de común acuerdo cualquiera. Lo peor de los divorcios son las deudas compartidas, que de esas no hay quien se divorcie.Cuando este trabajador de la justicia va a pedir a ese tipo de exmatrimonios, le dicen que no pueden pagar, <<que le pidas a él que trabaja “en negro”>> o <<que te lo de el chulo que la mantiene a ella>>. Y las deudas siguen, con los intereses, gastos y costas, engordando como un tumor y haciendo metástasis, en el patrimonio de los dos y en la seguridad de sus descendientes. Porque luego están los hijos, yo con la niña mayor ya no me entiendo, pero la pequeña me adora, y a sus abuelos también que están muy tristes porque casi no pueden ver a su nieta favorita”,lo que me jode es que el cabrón de tu compañero duerma en el mismo techo que mi hija: no me fío”. O sea que el encabronamiento, aunque no haya convivencia, sigue: “Yo no se los dejo, mi ex está loco, mira lo que pasó con el Bretón” “mira, la mayor no quiere ni saber de él”
Un divorcio como solución salomónica de partir niños por la mitad deja muchas veces niños mutilados, que son tristes y conflictivos. Lo diré más claro: tengo “clientes” por lo penal que son hijos de divorcios contenciosos. No sé si también los tendría caso de que sus padres hubieran luchado un poco por “aguantarse” o por permanecer a flote.

Estoy hablando de Cataluña. No sería importante si no tuviéramos nada que ver, si fuera una historia fácil y corta como Chekia y Eslovaquia, que hasta el nombre se pudo separar sin romper (por cierto, mucha gente no se ha enterado de que aquello pasó y todavía siguen diciendo Checoslovaquia). En Cataluña hay cientos de matrimonios mixtos, de hijos mixtos, de hogares mixtos, de ríos mixtos, de carreteras y trenes mixtos, de empresas mixtas y de deudas mixtas.


Una frontera es una anomalía en el paisaje y en el paisanaje. Querer ponerla donde nunca la hubo, puede ser lícito y también es probable que sea la solución menos mala. Pero no me nieguen que eso es antinatural, y que hay que pensárselo mucho.

domingo, 1 de octubre de 2017

CON EL FÚTBOL NO SE JUEGA

Asistimos los pasados días a un juego del despiste. de perfiles bajos.
Los mossos de escuadra que "garantizaron" que todos los colegios electorales estarían desalojados a las seis de la mañana, incumpliéndolo demostraron lo amantes de la ley y personas de fiar que son. Pero el gobierno no se fio. Despiegue policial y resistencia por parte de las fuerzas de choque independentistas, y los mossos mirando al tendido.Toda la mañana se pisó el acelerador por la insurgencia para buscar las fotos de violencia deseadas por los independentistas, contra la Policía Nacional y la Guardia Civil. Objetivo conseguido, lo reconozco, pero eso era fácil.

Mi susto llegó cuando a medio día me entero que se suspende el partido del Barça. ¡Ostras! noticia internacional. Hay miles de millones de seguidores del fútbol en el mundo y todos iban a enterarse que algo pasa para que no juegue Messi. Pensé que la cosa iba en serio. Al parecer, las autoridades deportivas de la Generalitat habían consumado el golpe de estado deportivo, el golpe de efecto mediático, ordenando que estaban suspendidos todos los partidos de fútbol a partir de las 2 de la tarde. ¿Por qué solo el fútbol?, porque lo demás no importa. ¿Por qué a partir de las 2? porque el Barça jugaba a las cuatro.
Pero se supone que alguien se puso a levantar teléfonos y a advertir muy severamente de que con las cosas de jugar no se juega, que hay patrocinadores, cláusulas penales de televisión, aparte de perder seis puntos en el envite que pueden ser muy valiosos al final de la liga.
¿Y qué? que se bajaron los pantalones la mitad. Al final el club que es más que un club, el símbolo de Cataluña, claudicaba y se instalaba en la normalidad, con anécdota: el partido se está celebrando sin público.
Nada para chafamiento mayor, los disturbios se han enturbiado por un atentado yijadista en Marsella. Las imágenes de juguete tan laboriosamente buscadas, se contrarrestan con la realidad horrible y asesina del yijadista que hirió, mató y murió. Eso es importante y da miedo a todo el mundo.
Lo peor es que  el Barcelona con las orejas gachas se rebela contra la Generalitat que pierde todavía más "credibilitat" y el Barcelona pierde los millones de la taquilla. Hace un rato iba ganando uno cero, ganará los tres puntos, pero ha perdido la "causa".
Y fin de este acto del vodevil 1-O, pero lo ha ganado el Estado otra vez.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

MI DISCURSO DE MÉTODO NACIONAL


Mi primera nación es mi familia donde nací y continúo. Si me preguntan en Ávila de dónde soy, diré que de Cardeñosa. Si me preguntan en el resto de España diré que soy de Ávila o castellano. Y si me preguntan en el resto del mundo: soy español.
En este blog he demostrado que también quiero a los franceses, a los portugueses y a los italianos, pero me siento un poquito más hermanado, por supuesto con los españoles, pero también  con los países americanos que hablan español, porque ya lo dijo Unamuno “la sangre de mi espíritu es mi lengua”.
Mi nacionalismo es una querencia, la conciencia de haber compartido una historia, unas derrotas, unas canciones, unos programas de televisión...
Voy a lo concreto: mi postura sobre Cataluña.
Ya dije en mi artículo anterior que mi percepción subjetiva cuando estuve en esas tierras fue que estaba en España; pero hay muchos datos objetivos: las votaciones con garantías que se han celebrado hasta ahora demuestran que algo más de la mitad de los catalanes no votan a los partidos independentistas. Pero aunque fuera solo el 41% de los votantes los que quieren seguir siendo españoles yo les apoyo, porque tienen derecho a serlo. Yo defiendo sus derechos, porque un español tiene más derechos, más facilidades y mejores oportunidades de vivir que un catalán.
Sí, señor. Les habla un “españolista” que presume de que tenemos el mejor sistema de trasplantes de órganos del mundo. Es decir un español catalán que tenga un grave problema de corazón tiene seis veces más posibilidades de recibir un trasplante compatible entre cuarenta y cinco millones de posibles donantes que entre siete. Lo mismo le pasa si está en el extranjero, tiene muchas más posibilidades de recibir protección diplomática  de un país mediano pero conocido como España, que el de un minúsculo país como sería Cataluña. Por supuesto que también están los derechos de movilidad física que actualmente tienen y el derecho a vivir en cualquier parte de España.
Son legítimos esos derechos,¿merece la pena defendérselos a quienes se los quieren arrebatar? Mi respuesta es sí, son bastante importantes, yo sería partidario de defendérselos a cualquier persona, pero más tratándose de españoles, que quieren seguir compartiendo conmigo ese sentimiento de cariño.

Un referéndum como el que quieren hacer el próximo domingo es una chapuza sin garantías, eso está muy claro, y además, si consigue hacerse sacará  un resultado muy cercano al 100% que, obviamente, no representa a la población.
Pero tampoco soy partidario de un referéndum con garantías que quedara más o menos victoria por la mínima de cualquiera de los dos: sería un precio demasiado caro a pagar por todos los de allí, porque se multiplicarían los acosos, las frustraciones, la rabia, la sospecha de “pucherazo”: sería un enfrentamiento y está claro que en la calle los que más gritan, porque también son más jóvenes, son los independentistas. Así que vuelvo a defender a los "españoles", porque serían los que salieran peor parados. La duda, lo razonable para mí es no perder derechos, por lo tanto creo que ahora no debe hacerse esa capital pregunta, porque está muy claro que no está claro.
Pero no afirmo que nunca deba poder llegar a hacerse. Si se viera que en las elecciones democráticas normales, que son las generales, las autonómicas o las municipales,  (éstas no, las pasadas tampoco) la balanza se inclinaba claramente, y eso lo cifro en por lo menos un 60% de votos a las candidaturas independentistas,  sería el momento de consentir hacer un referéndum vinculante.

Por mi parte solo me quedaría resignarme a que perder los derechos que como español tengo en ese rincón y los “españoles” de allí, también a las ventajas que  que tenemos por ser esta nación.

martes, 19 de septiembre de 2017

Sobre Cataluña (y van nosecuántos)

De verdad que estoy deseando que pasen estas dos semanas a ver qué pasa; sobre todo, a ver si nos dejan en paz, que no creo, con esta murga.

En toda mi vida estuve una semana completa de vacaciones en Barcelona en 2008 y luego, ya en está década, varios días en las provincias y capitales de Lérida y Tarragona. No tengo demasiada estancia para opinar estadísticamente, de primera mano. En los todos los lugares, (salvo en el pueblo de Cervera, que dimos con gente más intransigente) me sentí totalmente en España: ningún problema con el idioma oral, porque siempre nos respondieron en español con toda naturalidad. Me fijé que mucha gente hablaba español en su conversación habitual. (tengo que aclarar que fui en agosto, quizá los catalanes "pata negra" estaban de vacaciones) Eso sí; sobre pintadas o banderas, colgando había, y eran casi todas de la misma clase.

No descarto que yo me sintiera en España porque quería sentirme en España: de esta manera maximizas lo que te gusta y minimizas lo que no te gusta. Seguro que le pasa lo mismo a gente que va a Cuba a ver el paraíso, probablemente verán el paraíso porque cerrarán los ojos a lo que no les guste, y si van a ver el infierno de las carencias del régimen, serán incapaces de ver alguna virtud.

Hoy quiero escribir sobre la ingente burocracia que puede generar toda esta historia de la pretendida independencia.
Mucha gente no se dará cuenta de toda la interdependencia económica y social que hay entre Cataluña y España, y menos de que permanecerá mucho tiempo. Muchísimo: no tenemos más que ver que todavía no se ha ha dado ningún paso práctico respecto al Brexit y eso que estamos hablando de una isla que entró en el año 1973 y que siempre se ha echado para atrás en todo lo que fuera integración europea. Cataluña no es ninguna isla, y nunca fue independiente, así que habrá que poner aduanas y delimitar fronteras. Desde los Reyes Católicos que, por ejemplo, recibieron a Colón en Barcelona, hasta Don Quijote que pierde su duelo final en las playas de Barcelona hay cientos de miles de asuntos españoles que nos pasan en esa región.

Si hubiera independencia surgirían millones de problemas familiares, pondré un sencillo ejemplo:
Hay muchos ancianos que pueden vivir en un pueblo de Aragón o de Murcia y que tengan sus hijos viviendo en Cataluña. Cuando el anciano se hace dependiente ¿podrán llevarlo a Cataluña a la casa de sus hijos y con su derecho a la sanidad? ¿o será rechazado por ser español? lo mismo puede suceder en muchos casos al revés. El tráfico económico empresarial, garantías de producto, convalidación de títulos académicos, faunas, fuegos, vertidos industriales, responsabilidad civil por daños..., cientos de aspectos de la vida que yo soy incapaz de imaginar ahora mostrarán todo lo implicados que estamos y que al ser imposibles de  separar salomónicamente tendrán que ser negociados para que sean compensados con dinero. Eso es lo que lleva haciendo la antigua comunidad económica europea, -hoy Unión Europea- con reuniones semestrales de los líderes, presidencias rotatorias, enormes edificios, millares de funcionarios, marchas adelante y marchas hacia atrás, creando y no destruyendo, pero con enormes costes económicos.
Seguramente hay más de un par de millones de catalanes a quienes les repugna que les digan que son españoles y que les molesta tener un DNI español y un pasaporte en el que dice España y no quieren saber nada de lo que pasa detrás de Lérida o debajo de Tarragona. Pero es imposible o costosísimo en dinero o en tiempo hacer tabula rasa de todo lo que nos une y aislarse sin violentar un montón de derechos fundamentales de las personas; de mucha gente neutral, de mucha gente "española", y de ellos mismos. Seguramente para poder aislar, marginar, expulsar todo lo español de allí, (tarea para varias generaciones) como si fuera una enfermedad. Todo para tener un pasaporte en el que se lea "Catalunya", recaudar y gastar todos sus impuestos, y  para tener una selección catalana de fútbol que pueda enfrentarse a la selección española.

Creo que no sucederá, pero si sucediera se darían cuenta de que no merece la pena.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Un panfleto imprescindible.

Como admiro el pensamiento y la escritura de Bertrand Russell, compraré y procuraré leer todo lo que de él caiga en mis manos a un euro. Hace dos semanas cayó Crímenes de guerra en Vietnam y poco he tardado en entrar a su lectura.
La verdad es que parece un poco anacrónico leer ahora sobre Vietnam: un libro escrito hace 50 años; si yo lo he hecho es por devoción al filósofo británico, no porque el tema ahora "llame".
Pero era una lectura necesaria, aunque más o menos supiera todo lo que se cuenta. No es lo mismo haber oído de refilón o visto un documental o varias películas, que plantarte frente a frente ante esos análisis históricos y esos testimonios.

Constantemente surgen documentales sobre la segunda guerra mundial, sobre la perfidia nazi, y aún sobre la estalinista, aunque menos. Lo nazi es algo que tiene mucho mercado. De la guerra de Vietnam hay tres o cuatro películas buenísimas: Platoom, La Chaqueta Metálica, Apocalpse New y El Cazador y un montón de basura proyanki que suelen ser como un videojuego de matar vietnamitas para descerebrados y simples.
Las loas que merecen las primeras dicen lo mejor de la libertad de Estados Unidos y de la imprescindible autocrítica que honradamente se plantean los intelectuales de ese país. Aunque éstos son una minoría, para el norteamericano medio-bajo (mayoritario) estoy convencido que son películas incómodas, antipáticas. Hace mucho tiempo el presidente Ronald Reagan dijo que lo que tenían que haber hecho era "ganar" esa guerra y no perderla.
Fue una guerra no declarada, los estadounidenses estaban allí como asesores-sostenes del insostenible "Vietnam del Sur". En derecho internacional y en el derecho local todo lo que aquellos mataron, arruinaron y contaminaron sus soldados fue asesinato, piratería. Fue mucho y con gran perfidia; emplearon toda su ciencia en destruir y asesinar con toda la saña de que fueron capaces. Cuando el ser humano se propone usar toda su maldad, sea ruso, americano, camboyano o alemán, es horrible. Creo que no tiraron bombas atómicas porque son muy caras, porque no había grandes poblaciones;  también porque hubiera sido otro salto cualitativo, pero este libro repite sin cesar que ningún país ha sido bombardeado como Vietnam, que se bombardeó más que en toda la segunda guerra mundial. Hoy permanecen secuelas en forma de deformidades físicas, cegueras, contaminaciones... y sin embargo los vietnamitas no se han vengado nunca con terrorismo indiscriminado como hacen los islamistas que, por cierto, no han recibido entre todos ni un 10 por ciento de plomo, pólvora y metralla, que los de lo que antes se llamaba Conchinchina.
Mejor así; un mal no remedia otro.
Escribo en el título la paradoja de que este libro es un panfleto imprescindible, porque el análisis es de buenos: como parecieran todos los vietnamitas que apoyan a Ho chi Min, y malos: los americanos y sus lacayos del Sur. La realidad nunca es tan unívoca y se es injusto poniendo todo lo bueno en un régimen político. El libro está escrito en sus principales postulados en 1964, (ya B. Russell tenía 92 años) cuando, en esos momentos, todavía se podía haber detenido mucha muerte y destrucción. Se trata de una clara llamada de atención a los americanos y a occidente. Se supone que al simple americano medio-bajo- mayoritario también le repugna todo lo que aquí se describe, pero probablemente desactivaría a muchos la protesta hacia su gobierno, (porque todos somos nacionalistas y casi siempre nos agarramos al clavo que nos pongan),  si se le dice que los otros tampoco eran santos. Por eso, un panfleto como este buscó dar un mensaje eficaz y urgente (yo no sé en qué medida influyó) lo cual para mí es digno de alabanza y conservaré este libro por la honestidad con la que está escrito y porque creo que todo en él es verdad. A mis años me ha espeluznado y me hace actualizar conclusiones sobre el imperialismo, que existió de esta manera tan brutal y execrable, aunque yo ya lo supiera. Y eso que ahora Estados Unidos, a pesar de Trump, me cae mucho más bien que mal.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Toulouse la ciudad roja, o rosa (viaje a Francia 6)

Después de pasar dos días enamorándonos de Burdeos, tan clásicamente francesa que casi toda ella podría servir de decorado para una película de los tres mosqueteros, llegamos a otra ciudad mucho más moderna en apariencia, pues se dedica a la industria aeroespacial, y no al vino como la girondina.

Como fuimos en coche y yo no gusto de pagar decenas de euros por aparcar en un hotel o en un aparcamiento de pago, siempre dejamos el coche a las afueras. Caminando bastante, además con el tostón del equipaje, se nos aparecía una ciudad cualquiera moderna, con canales, con buenas avenidas, que los franceses hacen tan bien...; pero decepcionante, más todavía con la miel bordelesa que nos quedaba en los labios

Nos pasa casi siempre, y eso es lo mejor, ir de menos a más, para terminar enamorándonos. Cierto es que una ciudad con ladrillos rojos de antes (como pocas) y ladrillos rojos de ahora (como casi todas) contrasta mucho con las piedras calizas de Burdeos. Tardamos en dejar de lamentarnos ¿Dónde nos hemos metido?...y habíamos tomado dos días de hotel.
Pero quien busca halla, especialmente si busca donde hay. Toulouse comparte con Burdeaux el río Garona, el ser lugar de paso del Camino de Santiago, y el buen gusto, y el arte.
Palacio renacentista.
Basílica de San Sernin (San Saturnino) es de estilo románico. El campanario es posterior.
Plaza principal o del Capitolio, aquí tuvieron dinero para encargar piedras con las que combinar el ladrillo.
Atardece contemplando el río Garona

Un ejemplo de ladrillo rojo de ahora

martes, 5 de septiembre de 2017

Camilo José Cela, eras muy grande.

Recuerdo que moriste a principios de este siglo, y moriste mal; enmarañado en la polémica sobre el supuesto plagio de su inesperada novela La cruz de San Andrés; convertido en un viejo manipulado por una joven espabilada, que conseguía que el escritor desheredaras  a tu hijo en favor de la hija de ella; regodeándote en exabruptos, hasta metiéndote con Lorca en el centenario de su nacimiento. Y finalmente siendo llevado su féretro por un montón de ministros del gobierno del PP como sí fueras un político de ese partido.
Hace tiempo leí la biografía de Ian Gibson sobre ti y me gustó, aunque era ácida y encontraba contradicciones en tu obra y en tu vida. Creo que es lo que queríamos leer los que no nos gustaban esas manipulaciones finales en las que te involucraste. Para ello lo publicaron muy poco después de tu muerte.

Pero, Camilo José Cela, eras un escritor muy grande y parte de tu obra es un clásico. Para mí está siendo un gustazo leerte ahora, reencontrarme con tu gracia, contigo mismo, porque la protagonizas en este libro "Primer viaje andaluz". Por cierto, en él se puede leer que sí que admirabas a Lorca. Pero ¿cómo un exabruptuero como tú se iba a privar de dar titulares a los periodistas, si, además, estabas celoso?

Me gustan los libros de viajes, y me gusta tu forma inconfundible de narrar tus andanzas. Labordeta trató de imitarte en un País en la Mochila y fue un éxito, estaba claro y  no es una deshonra imitar a los mejores.

El tiempo da perspectiva y enfría los disgustos. Tu hijo ganó los pleitos y recuperó la legítima herencia que le correspondía, tu fundación, en manos de esa señora de tus postrimerías, quebró.
Así, limpio de polvo y paja, yo disfruto más sinceramente de tu genial escritura.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Viaje a Francia 5: la magia de un fragmento musical

Quisiera saber qué música es. Quisiera escuchar entera esta obra que nos sedujo. Mi familia entró en la iglesia de Saint Seurin de Burdeos aprovechando que estaba abierta para la misa el pasado día 15 de agosto. Los tres nos quedamos impresionados por el acontecimiento musical que allí estaba teniendo lugar.  El sacerdote dialogaba con el órgano que sonaba en directo de esta manera que podréis escuchar. Al mismo tiempo movía el incensario como si fuera un metrónomo. Mi hija lo grabó en parte y esta grabación de 77 segunos del sacerdote de aquella misa para mí es una joya, ¿quién lo iba a decir? de una misa,  aunque se oiga una tos, aunque no esté entera, aunque no recoja más que una parte de lo que allí escuchamos en directo, que fue arte. Esto que podéis ver es todavía un buen recuerdo de la música  que impregnaba el aire que respirábamos aquel momento.
A pesar de tener mucho Burdeos que ver, yo me hubiera quedado allí en aquella misa las horas que hubiera durado escuchando a aquel artista cual si fuera un ratoncillo del flautista de Hamelin. Lo juro. Y mi mujer y mi hija también  (algo tiene que ser muy bueno para que produzca ya tal unanimidad entre nosotros) pero la música llegó a su fin y el cura siguió dando misa. Solo entonces salimos, aunque no iguales que habíamos entrado. Fue otro regalo inesperado de este viaje. https://www.youtube.com/watch?v=hyvQqsgLBP8

miércoles, 30 de agosto de 2017

Viaje a Francia (4) Burdeos: la ciudad de la bicicleta.

De Bayona fuimos a Burdeos por la autopista ya que el día anterior habíamos comprobado que las carreteras locales son de poca capacidad y mucho entresijo. Atravesamos la zona de las Landas: una llanura cubierta de pinos cultivados, como la mayoría de las cosas que hacen los franceses, con tiralíneas y como muy aseados y organizados. Las autopistas galas permiten ir a 130 km/h y los conductores suelen agotar esa posibilidad a pesar de que la gasolina es 20 céntimos más cara que aquí. Quiero decir que en España, -como yo hago- hay mucha gente que va a 100, aún pudiendo ir a 120.
Esta autopista tiene el inconveniente de que cada treinta kilómetros más o menos, hay que parar a pagar un peaje de 3,60 euros. Entre Bayona y Bourdeaux había cuatro paradas.
A cambio pueden disfrutarse unas áreas de servicio modélicas en cuanto a limpieza y espacio para descansar. Me han dicho que en algunas hay hasta duchas, aunque yo, en las que paré, no las vi. Tengo que decir que las áreas de descanso de las autopistas son el único sitio, y no en todas, donde hemos visto que hubiera contenedores para envases. Ni en Burdeos, ni en Toulouse, ni en Pau se separa la basura: esto nos llamó la atención, porque no concuerda con el "perfil idílico" de Francia que nos trajimos de este viaje.
Burdeos es la ciudad ideal para tener bicicleta, o mejor, para alquilarla porque cuesta 1,60 € diarios, y así puede dejarla uno donde quiera. Las bicicletas están por doquier y son los únicos vehículos que llegan a todos los sitios, porque hay muchos lugares de la ciudad que tienen bolardos automáticos que solo pueden bajar los vehículos autorizados. Quizá no estoy siendo justo y estoy idealizando demasiado Burdeos porque tiene un centro peatonal de muchos kilómetros cuadrados, que es donde nos movimos. Mirad:
esa señal de prohibida la entrada sauf (salvo) bicicletas está en muchos lugares
 
 Aunque llueva se sacan las bicicletas
  
 
Francesas de todas edades montando en bicicleta cotidianamente.
 
aquí volvemos a ver la señal de prohibido "sauf" bicicleta.

martes, 29 de agosto de 2017

Viaje a Francia (3)

Bayona es una ciudad muy suya, donde se juntan dos ríos: el Nive se sume en el Adour pero, a pesar de ser ambos muy caudalosos, reculan cuando sube la marea. Será por eso que es un lugar contradictorio. Mientras Bayona hace bandera de lo euscaldún, en la siguiente foto pueden verse en los colores de los banderines de fiesta
y tienen como principal museo el del "País Vasco" y en sus calles exhiben muchos símbolos vascos, tampoco faltan pancartas a favor de que lleven a los presos etarras a las cárceles de Euzkadi... resulta que en su afán por diferenciarse de Francia, abrazan lo español, por ejemplo: tienen "peñas" (tal y como se escribe) como agrupaciones para divertirse en fiestas; en sus establecimientos muchos nombre y en los de restauración muchos platos con nombres españoles: una curiosa reivindicación en el país vasco francés de la lengua que "oprime" a sus hermanos vascos del Sur.
Pero lo más sorprendente es la gran feria taurina que organizan de seis festejos, con corrida goyesca, cuyo cabeza de cartel vemos que es el valenciano Enrique Ponce.  También hay toreros locales. Pero muestran mucho orgullo por la "fiesta" y nada de alergia a los colores de España. En el País Vasco de abajo se lo harían mirar.

fijaos qué pedazo de feria. No me han cabido todos los carteles en una foto

De cualquier modo, ese carácter hosco e inhóspito hacia sus compatriotas franceses  interpreto yo que motiva que la oferta hotelera sea escasa, y estuviera completamente llena el 13 de agosto, con lo que esta familia cronopiesca tuvo que pernoctar en el coche después de intentar las escasas posibilidades.
Bayona es un sitio muy bonito, aunque allí inventaran las bayonetas.
 orilla del río Nive y la Catedral al fondo
 
 
Fachada de la catedral: muchas, grandes y, generalmente acabadas, las que tienen los franceses

Orilla del Nive

Puesta de sol bajo el puente sobre el río Adour
Ribera del Nive

domingo, 27 de agosto de 2017

J'aime la France (2)

Estoy abrumado por la cantidad de fotografías que hice. Cuando las veo, me sugieren tantas cosas -casi todas buenas- que pensé de Francia, que me  oprimen y apelotonan el necesario cauce de evacuación intelectual por  escritura y también por su correspondiente ilustración gráfica. Es lo que tiene escribir un blog, que uno va viviendo demasiadas cosas en función de lo que va a contar; como si llevara la reflexión en la misma funda que la cámara fotográfica, de manera que casi las mismas veces que decide usar la una, está dándole vueltas a qué comentario tiene.
Creo que lo que más me gusta de Francia es lo mucho que se quieren. No es negativo, sino todo lo contrario, el famoso chauvinismo; tan denostado tópico. Para mí la principal manifestación de lo que se quieren está en la política de incentivos fiscales a la familia, que a mi modo de ver ha triunfado desde hace tiempo pues hay mucha gente joven por la calle y además  desde jóvenes los franceses van teniendo tres y cuatro hijos. Se ven muchas embarazadas y eso, además de conservar la economía, el consumo, garantizar las pensiones..., hace que se edifique para que la cultura francesa sobreviva.




Me da envidia porque los hijos son un círculo virtuoso de alegría, de esperanza, de ilusión. Mi generación española no lo ha tenido fácil: el que haya pocos trabajos mete miedo de procrear, el que a la mujer se le pueda, por ejemplo, no renovar el contrato cuando empieza a ser madre o cuando continúa, introduce una rémora de pereza. Porque sí da pereza plantearse el criar un nuevo niño, todo al contrario de lo que sucede en Francia, donde el estado te ayuda con lo más importante: dinero. Y eso, tan sencillo, hace que también tenga que ser valorado por la sociedad. En España todo desanima y así de desanimados andamos.

 mucha gente joven  en esta Calle de Bourdeaux
establecimiento de Bourdeaux
Plaza de la bolsa de Burdeos. Yo soy el calvo con pantalones cortos de la izquierda de la foto.  Casi todas estas fotos de hoy  las ha hecho mi hija Natalia Mayo.
Al borde del río Garona en Toulouse. Jóvenes tocando y escuchando música. Para un español sorprende no ver la parafernalia del "botellón".


sábado, 26 de agosto de 2017

La venganza de la guitarra clásica.

La guitarra clásica es un instrumento exigente e ingrato.
Es exigente porque de principio te obliga a dejar de morderte las uñas de la mano derecha, mientras esperas que se te encallezcan las yemas de los cuatro dedos de la izquierda para que no te duelan al apretar las cuerdas contra el mástil. Cuando tienes un accidente en una uña o dejas de tocar, deberás esperar a que te crezca la uña y tener paciencia y soportar el dolor mientras se te encallecen de nuevo las yemas. También, tal y como viene la hermosa dama de las seis cuerdas, es letal para la espalda, por lo que hay que usar trucos elevadores para que no te la destroce.

Es ingrata porque suena poco y casa mal con todos los instrumentos clásicos. Ningún compositor de los universales ha escrito para guitarra hasta que Manuel de Falla nos dedicó ¡minuto y medio! con Le tombeau de Debussy.

Una guitarra en una sala de conciertos siempre fue vencida por un carraspeo o media tos, absolutamente triturada por un simple caramelo de menta.

Pero YouTube ha redimido a los guitarristas para siempre. Como en este medio puede sonar igual que cualquier otro, su audiencia derrota a todos los que se pongan por delante. Hay que ser muy aficionado a la trompeta o al piano para que alguien aguante mirando en YouTube una interpretación; sin embargo, la guitarra clásica aquí vence y convence. No existe ningún instrumento más apuesto. Mirad la hermosura insuperable con que se muestran los dedos de este guitarrista tocando su transcripción de la música de Bartok https://www.youtube.com/watch?v=Si5kNn9s2lg

miércoles, 23 de agosto de 2017

J'aime la France (1)

Monumento a los girondinos. Explanada de Quinconces. Burdeos

Uno cuando no conoce, no diferencia. Es fácil decir: Francia, capital París; la maravillosa e indiscutible, a la que todo francés tiene que ir a vivir para triunfar. (Maurice Ravel nació en Ciboure a pocos kilómetros de España y solo entró una vez en nuestro país para ir a ver una corrida de toros en San Sebastián. A pesar de ser su música tan española, toda está compuesta en París). Una ciudad imán que en su enormidad parece absorber todo lo francés. Yo me enamoré de París, de sus puentes y museos, de sus calles y de su historia, de sus gentes y de su forma de ser. Cuando uno se enamora individualiza el objeto amado de tal forma que parece que no exista lo demás. Pero hay mucha Francia, no hay más que mirar en el mapa. Hay bastantes ríos que no son el Sena y muchas ciudades resonantes que yo debo descubrir para diferenciar.

Salir de España con el coche era un pequeño reto a mi capacidad como conductor. No sabía lo grande que fue. Francia es un país muy motorizado y parece que todos los franceses se habían puesto de acuerdo para no dejar un hueco de aparcamiento libre en toda su costa atlántica, mientras yo, sin descansar, miraba las señales y me sorprendía el desparpajo con el que los franceses aparcaban en las aceras, vulneración del código que yo no me sentía capaz de intentar. Mientras tanto, escuchaba las exclamaciones de  mis chicas dentro del coche  Francia es diferente y miraba embelesado las carreteras escoltadas por enormes y veteranos árboles, impensables para el habitante de un país arboricida como el mío.
Así penetré en Francia, un poco agobiado, hasta que me serené y comencé a disfrutar.
No necesito manifestar que soy enamoradizo de todos  los paisajes, también de los lugares que los hombres amaestraron tomando prestados trozos de geología, trazando su comodidad para el transporte, el comercio y la celebración; hablo de los paisajes humanizados, de la civilización. Creo que existirán pocos países más racionalmente civilizados que Francia.
Lo tienen más fácil que otros: tierras llanas y fértiles, ríos anchos y previsibles, ser el centro de Europa... pero no cabe duda -y eso es lo más admirable-, de que los franceses han puesto mucho trabajo de su parte: son perfeccionistas y tienen una gran educación estética; no les vale cualquier cosa. Les gusta la jardinería y son capaces de destinar mucha dedicación a ella. Después de lo que he visto no me cabe duda de que jardín es una palabra francesa, he admirado tantos y tan primorosos, que no me cabe duda de que tiene que ser la cuna de ese feliz arte de escoger, domesticar y combinar lo vegetal con raciocinio para llevarlo a una artesanía elevada, si no, directamente, al Arte. Y esto va desde sus enormes jardines botánicos a cualquier arcén, jardincillo particular o rotonda; no hay lugar donde no se empleen a ordenarlo, de manera que atravesando el país en coche uno no sale del jardín perpetuo.
Claro que así es más difícil ensuciarlo; en España la gente tira multitud de cosas por la ventana de su coche al desorden de la cuneta, con la esperanza de que se lo trague. En Francia el campo repeinado no admite estos desahogos.
Supongo que como a todos los españoles que vamos por allí, se me han ocurrido decenas de cosas que copiar. Por ejemplo: ellos van más adelantados en desalojar las ciudades de la barbarie de los coches. En cualquier ciudad media al llegar te indican con números luminosos todas las plazas que hay disponibles en cada uno de los aparcamientos (de pago, por supuesto) (disuasorios, sin ninguna duda). Hay cientos de bolardos móviles que directamente impiden a cualquier coche no autorizado  que penetre en la mayoría de las calles. En Bordeaux el omnipresente tranvía rivaliza con la inmensidad de bicicletas ¡Qué bien montan y qué atractivas son las francesas en bicicleta! Los coches están domados y uno pisa seguro las calles incontaminadas de ruidos y vapores, para disfrutar de la ciudad recuperada y así mira fotografía y escucha el ritmo de una ciudad deseable y deseada, viva, sin inmensidad de casas sin vender y negocios cerrados. Los franceses viven la calle y alimentan al vecino o eso me ha parecido a mí este verano.
Además, como tienen mucha juventud las calles están llenas de belleza, y como les subvencionan los hijos, están llenos de juegos y alegría. Acabaré este artículo con fotos del espectáculo que brinda un juego de agua gratuito que proporciona imágenes como éstas que capturé frente a la plaza de la bolsa de Bordeaux:





miércoles, 9 de agosto de 2017

OTRA VEZ RON LA LA

Ayer asistimos en Alcántara, otro marco incomparable, (es lo que tienen los clásicos, que les "prestan" -en el doble sentido-, los marcos históricos, y contraprestan ellos su arte clásico, en una suerte de simbiosis ideal) al último espectáculo de este grupo cómico-musical que ha encontrado la fórmula mágica para hacer propaganda divertida de la cultura.
Eso es lo que vimos ayer en el Conventual de San Benito, elaborada y alta propaganda de la lectura de Cervantes. Yo, si no hubiera tenido que conducir dos horas después en la noche, juro que me hubiera puesto a leer Rinconete y Cortadillo, -creo que es lo que voy a hacer esta tarde cuando termine el artículo, suspendiendo otra lectura que tenía entre manos-.
Cuando un artista encuentra la fórmula y conecta con el público, se produce un espectáculo total, una catarsis en la que ya todos estamos encantados de nosotros mismos; el público, codo con codo, da su mejor nivel de complicidad sin distraerse, sin toser, ni sacar caramelos con una escucha activa y concentrada, -el ingenio de sus creadores no se conforma con menos- y los de arriba van en volandas montados en sus artes con mucho ritmo.
Ron la la propone una música popular, de España e Hispanoamérica, de ida y de vuelta y revuelta interpretada con extraordinaria limpieza, a veces incluyendo elementos de las vanguardias del siglo XX, que no rechinaron en absoluto, al contrario. Esto es porque tienen la fórmula: música y canción variada, vertiginoso movimiento en escena, -por cierto graciosísimo el baile antiguo de la gitanilla-, caras, vestuario, atrezzos móviles, calculadísima luminotecnia, (creo que es el salto de calidad del teatro del siglo XXI) voces de grandes actores todo para honrar los textos clásicos. ¿Cómo no se le ocurrió antes a nadie triunfar con esto?
Uno sale orgulloso del arte español, del venezolano, del flamenco, de ese pisto manchego que es fresco, nutritivo, saludable, rico... y sin colesterol malo; de que alguien te lo toque y te lo baile y del público que lo aprecie. Cervantes ya no es local ni universal: es divertido, nos aglutina, hasta nos hace una nación. Siento lo mal que suena ahora esta palabra, pero esta gran cultura cervantina construyó la nación cultural española  y nuestro deber es celebrarla con orgullo y alegría

. Gracias, Ron la la, otra vez lo habéis conseguido.
Foto: @justmayself

miércoles, 2 de agosto de 2017

La valla.

Recuerdo la película América de Elia Kazán como un argumento indiscutible de humanidad para estar de parte de los migrantes. Estoy seguro de que además de esta obra maestra habrá centenares de relatos e historias sobre las penurias hasta llegar al paraíso soñado que, como todo paraíso, solo existe en la imaginación.
La pasada madrugada setenta subsaharianos, (ya queda políticamente demasiado incorrecto decir negros) saltaron la valla de Melilla. Y lo celebran como si hubieran marcado un gol de la Copa de Europa en la prórroga. No es para menos: muchos trabajan años en sus países para reunir dinero, y luego salen, andando a través del continente o comprando quién les vaya acercando a través del desierto hasta la mítica valla, que es altísima. Supongo que, dentro y fuera, será la mirada común de todos los que juegan (suena sarcástico eso de jugar) al ratón y al gato.
Los que hacen de ratones la escrutarán pensando adónde están las principales dificultades, dónde hay fallos que permitan hacer menos imposible su paso. Creo que están jerarquizados y también se entrenan: visualizan los momentos, la algarada, los movimientos de distracción,  las escaleras artesanales, el asalto, el cálculo de la reacción de los antidisturbios y el final: la meta, besar tierra española celebrando ser conducidos al centro de inmigrantes donde, privados de libertad, estarán unos meses comiendo la sopa boba hasta que les crucen en barco o en avión a Europa.
Uno puede ser ingenuo, venga... pobre gente, ¿por qué se lo ponen tan difícil? ¿no ven que muchos se caen o se cortan, quedan heridos o  se quedan mancos o cojos para siempre? No nos quepa duda de que si alguien se dejara abierta una puerta una semana, se metería media África en Melilla.
Los que hacen de gatos están pensando justamente lo contrario: dónde están los fallos que se deben corregir, dónde se puede poner otra dificultad, cómo contrarrestar la invasión. Cuando se les cuelan 70 como ha sucedido esta mañana me imagino que examinarán los vídeos para buscar las fortalezas de los atacantes y neutralizar las debilidades del los defensores.
Puede que fuera inteligente contratar a un par de negros para que asesoraran desde su experiencia sobre qué impedimento físico se puede poner para que la valla sea más efectiva.
Así al menos dos tendrían trabajo. Lo más penoso es verlos después jugando al ratón y al gato con la policía municipal en las aceras de Madrid con sus mantas llenas de productos falsificados. ¿Eso era el paraíso?
Quizá lo sea, comparado con un infierno que yo no conozco. No lo sabemos.

Es imposible detenerlos absolutamente; lo que está garantizado es que son gente de un físico excepcional. Si yo tuviera un banco de esperma creo que iría a recaudar material genético de los saltadores. Si fuera una mujer demandante pediría semen de esa calidad. Es selección natural pura.

martes, 25 de julio de 2017

Fútbol club Barcelona

Soy insumiso al fútbol pero no ignoro su importancia. El Barcelona siempre se definió como "más que un club" era/es el club de Cataluña. Cierto es que le sigue mucha gente en toda España y en todo el mundo, pero donde es absolutamente mayoritario su seguimiento es en Cataluña.

En muchas ocasiones el Barcelona ha tomado partido por la independencia organizando protestas; incluso ha sido multado por la organización europea por mezclar el fútbol con la política. Tengo oído, además, que hasta en el ruido de fondo que ponen en los juegos de fútbol de la Play Station entre el Barcelona y el Real Madrid suena la palabra in-de-pen-den-cia, coreada por el público, como hacen en la realidad.

Yo me pregunto ahora ¿qué obliga al Barcelona a jugar la liga española? la del país opresor. Sí es un club tan independentista  ¿por qué no dan ellos mismos un portazo a España?

Sería una noticia mundial: uno de los mejores equipos del mundo, el Barcelona, se independiza de España. Y eso puede hacerlo sin que lo impidan ni la guardia civil, ni el tribunal constitucional; sin sangre, ni coacciones, simplemente renunciando.

La masa social de ese equipo deportivo, que es Cataluña, demostraría que van en serio.

Quizá el fútbol sea lo más serio; con los balones no se juega: ¿Acaso será más importante para Cataluña el fútbol que la independencia?

Liderazgo en crisis

Estados Unidos es todavía la primera potencia mundial. Este país creado hace menos de dos siglos y medio al amparo de la primera constitución, se alzó con la supremacía económica, cultural e institucional, a base de incorporar todo lo que les ha estado llegando constantemente de fuera. Grandes científicos, artistas y empresarios acudieron a esa meca de la libertad económica, de creación y pensamiento, tutelada por unas instituciones sólidas: la prensa, la justicia, la división de poderes.

El mundo está lleno de cine, ordenadores, pantalones vaqueros, coca cola y homosexuales orgullosos de serlo: todo eso nació allí. En su día también nos llenaron de tabaco imitando a Humprey Bogart, pero ellos mismos se encargaron de abanderar el antitabaquismo. El ideal mundial de vivienda es la unifamiliar con un poquito de verde al lado y un garaje donde se guarda el coche, no está en la ciudad modelo, Roma, París, ni siquiera Nueva York, que resulta bastante "europea", sino Los Angeles u otra cualquiera donde la gente se desplaza en su automóvil privado. Personalmente no me gusta ese modelo, pero ahí está: triunfando, como los Simson.


Este blog, mi Facebook, el Instagram de mi hija, y los nuevos tipos de negocio como Pay Pall, Amazon o Uber, tienen su nido de creación y de distribución en ese país. Son los que cortan el bacalao también en la posmodernidad. La mayor parte de la música, la literatura, el cine del siglo XX, fueron creados allí.

Un líder es alguien que se exige más que los otros, que da ejemplo, y hasta  se sacrifica por los demás. Estados Unidos dio ejemplo liderando las victorias de los "buenos" en las dos guerras mundiales. Con el plan Marshall, lideró la recuperación europea.
Siempre le fue bien, porque siempre tuvo altura de miras.
Y siempre se respetó a sí mismo. Ha sido el único país capaz de destituir al hombre más poderoso del mundo, su presidente, -en plena guerra fría, además- por espiar, jugar sucio y mentir. También es capaz de hacer las películas más duras sobre su actuación en la guerra de Vietnam, sobre la "Caza de Brujas" del Macartysmo, sobre los abusos raciales... Por supuesto que tienen sus críticos fuera del país, pero nadie como Michael Moore y eso es muy sano.

Pero hoy está en manos de un hombre que cree que se compró Estados Unidos y que puede hacer no solo payasadas vergonzanes, sino como publicó hace unos días ejercer el poder absoluto de parar a la justicia acordándose de una institución que permite a los presidentes "perdonar".

Perdonar alguna vez puede estar bien, pero perdonarse no tiene un pase. Para perdonar, primero se ha de fijar, en cualquier caso mediante un juicio, el castigo que merece una acción, después de eso,   y alguien superior, siempre superior, tener clemencia y perdonarle.

Trump pretende perdonarse a sí mismo y a su familia saltándose toda la lógica del perdón que implica, primero, conocer la verdad.
Creo que las instituciones americanas tienen que tener antídotos frente a este y otros abusos. Estados Unidos puede estar jugándose en estos envites una parte sustancial de su prestigio porque al ser un país presidencialista se le identifica demasiado con su presidente, que es indigno de ser un líder mundial.

martes, 18 de julio de 2017

Uno de octubre. La gente.

Hoy es 18 de julio y pasaron 81 años desde 1936. La gente vivía entonces, muchos se quejaban de que algo peligraba, de que les habían quitado derechos; había tensión, pero la inmensa mayoría hacía sus planes con naturalidad, para el día 19, y para el 21, y para el mes siguiente, y para el año siguiente, sin pensar que una minoría iba a descomponer todo porque era urgente o necesario hacerlo. Entonces sí, sucedió algo trágico que nos cambió la vida a todos, murió medio millón de personas, destrozos, encarcelaciones, exilio...

Sé que hay una parte significativa de catalanes que quiere pensar que a partir del dos de octubre (día después de la celebración del "referendum" de independencia catalana, todo cambiará, que su territorio será un estado y hablará de tú a tú con Francia y con Estados Unidos y con China, que la selección catalana  de fútbol se clasificará para un mundial y que por fin podrán arrinconar definitivamente, para ir extirpando a los que se expresan y sienten en español y, sobre todo, serán muy ricos, porque España habrá dejado de robarles para mantener a los vagos del resto de la península. No se puede luchar contra ese sentimiento porque está muy vivo en las cabezas de una minoría de gente que, ignorando a los demás, se dan codazos cómplices y fantasean con ese futuro.
Creo que no va a pasar, creo que muy pocos creen sinceramente que vaya a pasar, porque la fuerza de la ley vencerá a los que tratan de romperla o porque la fuerza de la fuerza vencerá a las "legítimas aspiraciones del pueblo catalán",  o porque será como la anterior consulta, que fallará la gente, o porque al final habrá una componenda: un acuerdo ventajoso, que de eso se trataba desde un principio, de tensar para conseguir más. Pero los principales dirigentes siguen pedaleando, -ignorando que la mayoría de la gente les ignora y siguen haciendo sus planes como si nada fuera a cambiar-, y ya no pueden bajarse; es su oportunidad de pasar a la historia. Ahora o nunca, para ellos sobre todo. ¿Cuántos de los que viven en Cataluña morirán el dos de octubre solo por este motivo? ¿Cuántos piensan en que los "mossos de escuadra" apoyados por la gente asaltarán los cuarteles del ejército español para dar armas al pueblo y luchar todos por la independencia en las fronteras de Lérida y Tarragona? ¿Cuántos piensan que una cascada de países reconocerán al nuevo estado y le darán la bienvenida y abrirán embajadas en Barcelona?
Yo no vivo allí, pero estoy seguro de que la inmensísima mayoría de la gente está, de verdad, en otras cosas más corrientes y sencillas.

lunes, 17 de julio de 2017

Hall 2¿Vamos a mejor?

Este año he apuntado el resultado de una casilla de mi declaración de la renta en varios papeles, que he distribuido en lugares imperdibles de mi casa para que "no me vuelva a ocurrir". Si uno no tiene ese número le volverán loco para conseguirlo, se pegará de cabezazos contra el ordenador, y al final conseguirá
1.-un número de teléfono,
2.-tendrá que llamar a ese teléfono,
3.-una máquina le dará una cita,
4.-habrá de acudir a la delegación de Hacienda con su documentación
y después, con gran alivio, cuando te lo facilitan en persona, ver como se le abren las puertas informáticas para conseguir el borrador de la declaración y poder presentarla. (antes de que expire el plazo)

Ayer se averió el teléfono de mi trabajo por el que entra la Internet al ordenador. La Internet es muy conveniente, pero el teléfono es necesarísimo. Ha sido una odisea ponerse en contacto con el servicio técnico: llamaba desde un teléfono fijo que me dejaban, al servicio de atención al cliente (1004) de Telefónica/Movistar y : "el número marcado no está en servicio", también a otro teléfono 900 10 10 10, y me remitía al 1004. Descubrí por Internet en un ordenador que me prestaron que existía otro número, el de averías 1002: nada, lo mismo "el número marcado no está en servicio". Lo intentamos en el ayuntamiento encima de donde trabajo esta vez entrando por internet. Cada vez que uno entra en la página le inundan de información comercial. El ayuntamiento y yo somos una "empresa", que tiene un Número de Identificación Fiscal, que no conozco y un usuario que es el actual alcalde, y varias claves alfanuméricas, que no poseo, pero ni la funcionaria que operaba el aparato ni yo que estaba de "testigo asesor" fuimos capaces: otra media hora perdida, quizá no nos identificaban porque no llamábamos desde el teléfono averiado. Al final, una funcionaria recordó que tenía el teléfono móvil personal del instalador de la línea. Tampoco salió a la primera la gestión, pero resultó providencial; hubo respiros de alivio: salimos de ésta


Cada vez es peor: las máquinas están contra nosotros. Hay un montón de informáticos poniéndonos las cosas muy difíciles "porque sí". Quizá con tanto registro, tanta identificación, tanta clave, impidan ciberataques. o cibertimos pero a mí me parece que al contrario: los provocan.
Si quiere que le den por culo "marque uno".
No creo que haya tantos bromistas que le digan a la compañía telefónica que un teléfono está averiado cuando no lo está. Y es que no se me ocurre otra causa, -el evitar bromas- que sumada a las leyes de privacidad, que lo complican todo de tal manera..., cuando sigue siendo tan fácil encontrar mi número de documento de identidad como recorrer unas páginas de Google después de teclear mi nombre.

De lo peor es cuando te enfrentas al ordenador y escribes con mayúsculas y tu número de identidad con su letra de control con espacio, con guión, mayúscula, minúscula, con un cero por delante. Una locura, porque mientras tanto te das de cabezazos contra la pantalla y deseas tener a alguien a quien agarrar de la pechera y exigir.
Me pasa que este mes tengo que solicitar las vacaciones del mes que viene por un sistema similar. Lo haré con tiempo y varios kilos de paciencia. Otros años he tenido miedo de no poder disfrutarlas en la fecha que tenía pagada por caerme en esos vericuetos "antipersona"

miércoles, 12 de julio de 2017

Patria insolación

Ayer empezó la primera ola oficial de calor, la calorina de finales de junio parece que no llegó a serlo; a pesar de eso mi mujer y yo salimos a dar nuestra vuelta de después de comer, gracias a que en el recorrido que hacemos tenemos mucha sombra a nuestro favor. Notamos mucho el amparo de los árboles y de los edificios, y apretábamos el paso en los tramos de sol, porque la ola de calor es cierta. Al volver a casa tomé media sandía que teníamos en el frigorífico, para refrescarme. En la familia de mis padres somos muy sandieros. Raja a raja, devoré en veinte minutos mas de un kilo de sandía sin ningún hastío, semitumbado en el sillón extensible de mi comedor, -con las persianas bajadas, a pesar de que no les diera el sol directo, para evitar la sensación de bochorno-, mirando la tele con el mando a distancia. Me paré en el canal 24 Horas de Televisión Española, para escuchar noticias. Allí tenían un plano fijo de un avión, el avión del rey, que iba a realizar su salida para su primer viaje oficial a Inglaterra. Yo estuve escuchando otras noticias y leyendo el teletexto que ponían debajo. A veces reducían la imagen fija del avión en la pista para ilustrar otras informaciones. Nos tenían esperando para narrar cómo despegaba el avión real hacia ese viaje ¿histórico?

Durante todo este tiempo al pié del aparato, que tenía los motores encendidos, estaba en formación un grupo de entre treinta o cincuenta militares, que (supongo) habrían rendido honores a la salida de nuestro Jefe de Estado que loa habría pasado revista, para un viaje tan importante. Yo disfrutaba de la refrescante sandía, mientras aquellos hombres sufrían al sol directo y también el rebotado en el pálido suelo de hormigón de la pista, masticándose el ruido y los gases de keroseno del avión, con un fusil ametrallador en el hombro, mientras les corría el sudor por todo el cuerpo. Seguramente cagándose en la madre que parió al rey, al piloto que no arrancaba, o a los de la torre de control que no lo mandaban arrancar.
Pensé en la defensa, en la patria, en el honor militar de saltar de una trinchera para tomar una colina sabiendo que muchos compañeros o uno mismo, van a morir en el intento y todas esas cosas de "Senderos de Gloria" de Stanley Kubrick.
Yo de joven era contrario a los ejércitos, pero ya no lo soy comprendiendo que a los estados fallidos que no tienen un ejército que domine la situación en un momento crítico les sale la vida mucho más cara (y pienso en Iraq, Siria, Libia, Afganistán...)
Pero esta gilipollez protocolaria, ¿qué cuento tiene?, ¿mostrar la virilidad y el aguante de unos jóvenes españoles que permanecen desafiando al sol a las cuatro y media de la tarde el tiempo que sea necesario para que no se sienta sola o desamparada la salida de un avión? ¿Tratamos de hacernos creer que un soldado español es mas cojonudo que la mayor fuente de energía de nuestro sistema solar?
Cuando acabé la sandía aún seguía el avión en la pista tan inmóvil como los pobres soldados. Apagué la tele.

Felipe VI: a veces pareces moderno y razonable, pero vives en un estúpido mundo de demasiadas sinrazones.
Sufrimientos estúpidos como este no pueden seguir pasando en el siglo XXI













viernes, 7 de julio de 2017

Hoy servicio público: he descubierto un canal

Es sobre la obra de Silvio Rodríguez. Me lo propuso Youtube ayer cuando me conecté al levantarme de siesta. No pude despegarme de él hasta una hora más tarde y fue porque me llamaron la atención. Son canciones tocadas a la guitarra, muy frescas, que no me resisto de recomendar, empecé por esta  https://www.youtube.com/watch?v=FFIGDf-9k4w

lunes, 3 de julio de 2017

Orgullo

Es una palabra polisémica  y relativa, que antes se dividía en dos: el orgullo bien entendido y en el mal entendido.
El bien entendido era aquel en el que una persona estaba orgullosa de su pueblo, del oficio de su padre o del comportamiento de sus hijos. El mal entendido era ese que impedía apearse de un argumento aunque uno fuera derrotado dialécticamente, el que incapacitaba para reanudar una amistad por la altanería de no perdonar o "bajarse de la burra", como se dice en Castilla.
Ahora existe o por lo menos periódicamente por estas fechas se exhibe, el orgullo absoluto, la fiesta del orgullo de los que practican una sexualidad diferente a la tradicional que generaba hijos. Para la iglesia siempre fueron viciosos, porque tocarse o rozarse sin esa intención es pecado, ya que no sigue el postulado de "creced y multiplicaos" esencial, sino el sucio placer.

El pasado sábado coincidía que íbamos a Madrid a una obra de teatro que comenzaba a las ocho de la tarde. La capital de España era la capital mundial del "orgullo" y estaba abarrotada de banderas y de reclamos publicitarios para este público, que es numeroso y de alto poder adquisitivo. Si la exhibición de parejas, colores y vestimentas asociadas a la homosexualidad normalmente se circunscribe al barrio de Chueca, el pasado sábado ocupaba todo el centro, que es mucho Madrid.
Nos apuntamos a ver el espectáculo, teníamos tiempo de ver el inicio del desfile y no era cosa de perdérselo. (Aunque yo tenía miedo de un atentado yijadista, por lo que estuve más tiempo mirando detrás que delante -se me acaba de ocurrir un chiste fácil de muy mal gusto, pero no lo escribiré-) en éstas, identifiqué a un barbudo con una bolsa bandolera que me pareció algo sospechoso. Pero cuando vi que se le acercaba otro similar a comentar algo, no me alarmé, sino todo lo contrario: eran policías de paisano mezclándose con la multitud, con las mismas prevenciones, en su caso profesionales, que yo. Había muchos policías de uniforme, y permanentemente sobrevolaba la zona un helicóptero.
En mi vida he visto tanto músculo hipertrofiado, tanto exhibicionismo, tanto afán de provocación. Yo he vivido mi sexo sin ruido y me parece de mal gusto lo contrario. Con lo cual en este espectáculo no voy a admirar, sino a ver desde una distancia antropológica una fiesta que personalmente no me concierne. Puedo entender y entiendo que una fiesta gay sin exhibicionismo, sería como una procesión de semana santa sin imágenes de dolor y sangre; de cualquier manera creo que es más auténtico el "orgullo";  los desfilantes son siempre creyentes combativos y no llevados por una inercia tradicional vacía, como pasa en muchos casos en las procesiones españolas. Por otro lado, pienso que debe haber una parte muy significativa de homosexuales que limiten su sexualidad a lo privado, que no se trabajen frenéticamente el cuerpo, que no sean bailones, ni busquen atuendos ostentosos.

Dicen/dijeron al comienzo de la manifestación, que esta manera de ser que yo vi, es para reivindicar, para defender especialmente que todo el mundo pueda ser tan libérrimo como se era en estos días en Madrid. Yo creo que no, que es una fiesta, un motivo para celebrar tumultuosamente: pasarlo bien, ligar, hacerse fotos (ya no hay fiesta sin millones de fotos) pero que este postureo exacerbado, si lo ven las autoridades Saudíes o Iraníes, no sirve de ayuda, sino todo lo contrario, a los homosexuales de allí, porque seguramente redobla la presión sobre ellos.
Es una exhibición deliberadamente depravada, aunque a mí no me escandalice; pero la sobreactuación no me gusta, soy un hombre tranquilo. Sí huiría de una exhibición de sexo de toda la vida, eso me estomagaría y no lo soportaría. No sé si esto es disciminación hacia los gays, que parecen más de juguete, más tontorrones.

Me alegro de haber visto con mi familia la fiesta del orgullo. Entiendo que para los protagonistas debe ser muy importante celebrarla, mucha gente de todo el mundo vino a ello, y muchos gastaron mucho tiempo, trabajo y dinero en esta celebración, lo cual hace que yo lo considere más, porque he podido ver cuánto.